Resumen general
Esta conferencia, impartida por Armando Quiroz Adame en el marco de la Escuela para Padres organizada por Amapsi, abordó los fundamentos de las relaciones de pareja saludables y su impacto directo en la crianza consciente y sensata de los hijos. La sesión exploró conceptos clave como la congruencia emocional, la sensatez, el equilibrio afectivo y la responsabilización progresiva, ofreciendo herramientas prácticas para mejorar la dinámica familiar.
Conceptos clave o teorías
- Congruencia y coherencia personal: Alineación entre lo que se siente, piensa, dice y hace como base de la identidad individual.
- Ángeles de la guarda de la relación: Actitudes fundamentales que sostienen una relación íntima: aceptación, admiración, confianza, protección, paciencia, comprensión, capacidad de perdón y satisfacción mutua.
- Regla de oro: Si lo que se va a sentir, decir, hacer o pensar suma, multiplica y resuelve, es positivo; si resta, divide y complica, debe evitarse.
- Responsabilización progresiva: Proceso gradual mediante el cual los hijos asumen responsabilidades acordes a su edad desde la primera infancia.
- Reflexión sistemática comprometida: Práctica regular de hacer pensar y reflexionar al adolescente para que adquiera un compromiso con su propio desarrollo.
- Salud psicológica vs. salud mental: La salud psicológica es individual e integral; la salud mental surge cuando esa salud individual se encuentra con la de otro en una relación.
- Propósito de vida: Tener claro el propósito (ser feliz y productivo) como condición previa para ser sensato y equilibrado.
Preguntas importantes planteadas
- ¿Cómo puede una abuela acompañar la crianza de una nieta sin invadir el espacio de autoridad de la madre?
- ¿Cómo compensar el tiempo fuera de casa por trabajo cuando los hijos ya son adolescentes y no quieren jugar ni salir?
- ¿Qué proporción de personas sabe realmente qué quiere en la vida y cómo eso influye en su sensatez?
- ¿Cómo se puede sanar la relación con un hijo adolescente cuando se reconoce que hubo carencias afectivas en su primera infancia?
Puntos clave y resumen de objetivos de aprendizaje
- Una relación de pareja saludable se sostiene en la congruencia, la coherencia, la sintonía y la conexión entre ambos miembros.
- Los hijos perciben con gran sensibilidad el estado emocional de la relación de sus padres; el conflicto no resuelto genera en ellos ansiedad, sobrealerta y baja autoestima.
- La capacidad de perdón, acompañada de restitución y compromiso de no repetir el error, es esencial para la estabilidad emocional de la pareja.
- Expresar las emociones de manera inteligente y cariñosa, sin ofensas, es la base de la sensatez en la crianza.
- La complementación de las diferencias, y no la competencia entre los miembros de la pareja, es la fortaleza de una relación saludable.
- Los adolescentes requieren responsabilización progresiva y reflexión sistemática comprometida para convertirse en adultos íntegros.
- El bienestar personal no lo otorga la pareja; cada individuo es responsable de su propia calidad de vida.
- Tener un propósito de vida claro es condición necesaria para actuar con sensatez y no reaccionar de forma impulsiva.
Tema 1: La relación de pareja saludable
Una relación de pareja saludable se alcanza cuando ambos miembros se relacionan desde sus verdaderos sentimientos, cultivando congruencia (alineación entre lo que se siente, piensa, dice y hace), coherencia personal e identidad propia. Armando Quiroz Adame señaló que las parejas que fracasan abandonan la sintonía y la conexión, dos elementos que los hijos perciben de inmediato aunque carezcan del lenguaje para nombrarlo. El miedo al desamparo es el mayor temor infantil, y los conflictos parentales no resueltos pueden derivar en culpa profunda en los niños, llegando incluso a situaciones de riesgo como intentos de suicidio.
Los llamados “ángeles de la guarda” de la relación son las actitudes que la sostienen: aceptación, identificación, admiración, intimidad, confianza, certeza, protección, ternura, seguridad, paciencia, comprensión, paz, satisfacción mutua y capacidad de perdón. La aceptación de las propias fallas e ignorancias es el punto de partida, pues quien no se conoce a sí mismo no puede dar ni recibir de manera auténtica.
Se destacó que el perdón sin restitución tiene poco valor; lo verdaderamente transformador es el compromiso mutuo de no repetir el error. Asimismo, se subrayó que las discusiones no deben realizarse en la mesa ni en la cama, ni cuando alguno de los miembros tenga hambre, sueño o cansancio, ya que el estado corporal condiciona la capacidad de pensamiento racional. Se recomendó establecer citas formales fuera del hogar para abordar los “pendientes emocionales” de manera regular, como una disciplina de higiene afectiva.
Preguntas y respuestas relevantes
Pregunta (Marco Eduardo Murueta): ¿De qué depende ser sensato? ¿Será del darse cuenta, de la conciencia?
Respuesta (Armando): En parte sí, pero también depende de tener claro el propósito de vida. Si el propósito es ser feliz y estar en paz, el proyecto de vida se orienta hacia ese fin. Sin propósito, se reacciona en lugar de pensar en las consecuencias, lanzando “piedras por todos lados” sin dirección.
Tema 2: Crianza consciente e impacto en los hijos
La autoestima de los hijos se nutre directamente de la certeza del amor que los padres se profesan entre sí. Los niños que observan y sienten una relación parental amorosa van construyendo su noción de sí mismos y su sentido de pertenencia familiar. Por el contrario, un ambiente de conflicto permanente coloca al niño en un estado de sobrealerta y estrés crónico, convirtiéndolo en el receptor involuntario de las tensiones adultas.
Armando Quiroz Adame propuso tres temas fundamentales para las conversaciones individuales que cada padre debe tener con cada hijo: primero, hablar de lo que el hijo siente; segundo, hablar de lo que piensa; y tercero, explorar juntos cómo resolver las dificultades. Esta práctica, realizada de manera individual con cada hijo, fortalece la identidad de cada uno y el vínculo afectivo.
Para los adolescentes, se identificaron dos procesos formativos esenciales: la responsabilización progresiva (que puede iniciarse desde los dos años de edad) y la reflexión sistemática comprometida, que consiste en generar espacios regulares de reflexión para que el joven adquiera un compromiso con su propio desarrollo. Un adolescente educado bajo estos dos principios tiene mayores probabilidades de convertirse en un adulto íntegro, ético y responsable.
Preguntas y respuestas relevantes
Pregunta (Refugio): Como abuela que cuida a su nieta de 7 años mientras la madre trabaja, ¿cómo puede hablar con ella sin quitarle el espacio de autoridad a su hija?
Respuesta (Armando): Los abuelos son figuras insustituibles en el proceso de maduración humano, ya que el cerebro tarda 25 años en madurar. La clave está en relacionarse con la niña a través del juego, incorporando reglas dentro de ese juego (por ejemplo, que después del juego se recoge). Si se observan conductas problemáticas aprendidas en casa, lo adecuado es hablarlo directamente con los padres, sin asumir la autoridad que les corresponde a ellos.
Pregunta (iPhone / Ada): ¿Cómo recuperar el vínculo con un hijo de 14 años cuando se reconoce que la primera infancia estuvo marcada por falta de habilidades emocionales?
Respuesta (Armando): Se pueden hacer cosas en el presente para procesar el pasado. La recomendación concreta es llevar al hijo a un espacio informal (como tomar un helado) para abrir una conversación sobre lo que siente respecto a lo vivido. Pedir perdón con humildad y comprometerse a no repetir los errores es el camino de la sanación relacional.
Pregunta (chat / Motorola): ¿Cómo compensar el tiempo fuera de casa por trabajo con hijos adolescentes que ya no quieren jugar ni salir?
Respuesta (Armando): El adolescente no quiere jugar; quiere saber qué se siente. El acercamiento debe hacerse a través de conversaciones breves y reflexivas, no sermones. Compartir un video, una frase o una reflexión corta abre el diálogo. Lo fundamental es la responsabilización progresiva y la reflexión sistemática comprometida como ejes de la formación adolescente.
Tema 3: Equilibrio emocional, propósito de vida y familia feliz
El equilibrio emocional en la familia se logra cuando se aprende a compartir y competir de manera beneficiosa: compartiendo fortalezas y no carencias, y compitiendo como equipo frente a los desafíos externos, no entre los propios miembros. La familia feliz es la conjugación de cualidades, habilidades, valores, talentos para manejar las emociones y estilos para conducirlas.
Armando Quiroz Adame enfatizó que el bienestar no lo otorga la pareja ni el entorno: cada persona es responsable de su propia calidad de vida. Los buenos amantes lo son primero consigo mismos, no por narcisismo, sino por respeto y agrado hacia uno mismo. Cuando dos personas en proceso de plenitud se encuentran, la relación se enriquece exponencialmente.
Se señaló también la importancia de no involucrar a terceros (familiares o amigos) en los conflictos de pareja, ya que estos siempre tomarán partido. La orientación profesional calificada es el recurso adecuado cuando los conflictos superan la capacidad de resolución de la pareja. Finalmente, se destacó que el árbol genealógico también se poda: cuando una relación familiar es tóxica y no genera frutos, es preferible establecer límites claros para preservar la salud emocional propia.
Preguntas y respuestas relevantes
Pregunta (Marco Eduardo Murueta): ¿Qué proporción de la gente sabrá qué quiere en la vida?
Respuesta (Armando): Muchas personas viven a la deriva, sin ruta ni timón, dejándose llevar por la corriente. Sin un propósito claro, se reacciona impulsivamente en lugar de actuar con intención. El propósito de vida (ser feliz y productivo) debe anteceder al proyecto de vida (el cómo lograrlo). El Dalai Lama llama a esto “egoísmo inteligente”: buscar el propio bienestar de manera que no aleje de los demás, sino que permita una contribución genuina.
Próximos pasos / Tareas
- Practicar la “regla de oro” en las interacciones cotidianas: evaluar si lo que se va a decir, hacer o pensar suma, multiplica y resuelve, o si resta, divide y complica.
- Establecer citas formales fuera del hogar con la pareja para abordar pendientes emocionales de manera regular.
- Iniciar conversaciones individuales con cada hijo sobre lo que sienten, lo que piensan y cómo resolver dificultades juntos.
- Implementar la responsabilización progresiva con los hijos desde edades tempranas, asignando tareas acordes a su desarrollo.
- Reflexionar sobre el propósito de vida personal como base para actuar con mayor sensatez y equilibrio.
- Estar atentos a la próxima edición de la Escuela para Padres, coordinada por la maestra rosario Monroy, cuya fecha será difundida próximamente por Amapsi.
Recursos complementarios
- Libros de Armando Quiroz Adame (disponibles en formato digital PDF o impreso con envío por Fedex a través de su sitio web):
- Padres expertos: Manual para la pareja en proceso de crianza; incluye orientaciones para no descuidar el romance y la función de pareja. Más de 10,000 ejemplares vendidos.
- Adicciones: Manual para personas en proceso adictivo que desean dejarlo; describe la personalidad del consumidor y la diferencia entre un brindis social y la embriaguez patológica.
- Adicciones y familia: Cómo evitar que los hijos desarrollen conductas adictivas; aborda la adicción a sustancias, al trabajo, a las emociones y la codependencia.
- Padres conciencia: Obra académica con referencias bibliográficas; plantea que la verdadera herencia que se deja a los hijos es el nivel de conciencia.
- Nudos mentales y telarañas emocionales: Aborda ideas negativas y emociones que bloquean el desarrollo personal, con 25 nudos, 25 telarañas y sus respectivas soluciones.
- Manual para enamorarse inteligentemente: Dirigido a jóvenes; orienta sobre cómo elegir pareja desde la inteligencia emocional y no desde la necesidad de sanar heridas.
- Los triángulos del amor: Basado en más de 40 años de experiencia clínica; identifica 17 triángulos que deben estar equilibrados en una relación de pareja.
- Diez pasos para lograr la felicidad con plenitud: La felicidad como congruencia entre lo que se siente, piensa, dice y hace.
- Guía para crear y conservar la salud mental: Distingue entre salud psicológica (individual e integral) y salud mental (colectiva, producto de la relación con otros).
- El adolescente en construcción: Aborda la crianza del adolescente con la participación de toda la familia y la comunidad.
- El buen amor y el amor del bueno: Describe las distintas fórmulas amorosas en la relación humana.
- Sitio web: armandoquirozadame.com — adquisición de libros en formato digital o impreso.
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