La comunicación de los jóvenes con sus familiares

La comunicación de los jóvenes con sus familiares

La comu­ni­ca­ción entre jóve­nes y fami­lia pue­de ser un reto, pero tam­bién una opor­tu­ni­dad para for­ta­le­cer víncu­los, gene­rar con­fian­za y cons­truir rela­cio­nes más sanas.

Te invi­ta­mos a un espa­cio de diá­lo­go don­de habla­re­mos sobre cómo mejo­rar la comu­ni­ca­ción, expre­sar emo­cio­nes y crear cone­xio­nes más cer­ca­nas en fami­lia.

Vier­nes 8 de mayo
6 pm (hora CDMX)

Violencias e infancias: reconocerla y tranformarla — Psic. Erick Jahyr Cardona Astudillo

Resumen general

Esta con­fe­ren­cia abor­dó el tema “Vio­len­cia e infan­cias: reco­no­cer­la y trans­for­mar­la”, pre­sen­ta­da por el psi­có­lo­go Erick Jahyr Car­do­na Astu­di­llo en el mar­co de la Escue­la para Padres de AMAPSI. La sesión se cen­tró en refle­xio­nar sobre las for­mas invi­si­bles de vio­len­cia que afec­tan a los niños en el con­tex­to mexi­cano actual, carac­te­ri­za­do por altos nive­les de con­flic­to y vio­len­cia social. Se explo­ró cómo los niños están inmer­sos en este con­tex­to, inter­pre­tan­do, vivien­do y muchas veces repro­du­cien­do la vio­len­cia que obser­van en la fami­lia, la escue­la, los medios de comu­ni­ca­ción y las redes socia­les. La pre­sen­ta­ción enfa­ti­zó la impor­tan­cia de reco­no­cer que la vio­len­cia no es solo agre­sión físi­ca, sino un fenó­meno com­ple­jo que afec­ta la inte­gri­dad psi­co­ló­gi­ca, sexual y moral de las per­so­nas.

Conceptos clave o teorías:

  • Vio­len­cia sim­bó­li­ca: Men­sa­jes y dis­cur­sos que impo­nen roles median­te este­reo­ti­pos y man­tie­nen rela­cio­nes de poder sin usar la fuer­za físi­ca
  • Vio­len­cia cul­tu­ral: Aspec­tos de la cul­tu­ra que jus­ti­fi­can o legi­ti­man la vio­len­cia direc­ta o estruc­tu­ral
  • Vio­len­cia ins­ti­tu­cio­nal: Cuan­do las ins­ti­tu­cio­nes ven al niño como un “obje­to de con­trol” y no como un suje­to de dere­chos
  • Vio­len­cia estruc­tu­ral: Des­igual­dad, pobre­za y fal­ta de opor­tu­ni­da­des que vio­len­tan el desa­rro­llo del niño
  • Vio­len­cia invi­si­ble: Actos u omi­sio­nes que no dejan hue­lla físi­ca pero lesio­nan la inte­gri­dad psi­co­emo­cio­nal
  • Trans­mi­sión de la vio­len­cia: Ver­ti­cal (de padres a hijos), hori­zon­tal (entre pares) y obli­cua (de la socie­dad y medios al niño)

Preguntas importantes planteadas:

  • ¿Por qué hablar de vio­len­cia en el con­tex­to de la infan­cia?
  • ¿Qué es real­men­te la vio­len­cia y cómo se mani­fies­ta en dife­ren­tes nive­les?
  • ¿Cómo se natu­ra­li­za la vio­len­cia en la vida dia­ria?
  • ¿Cómo dejar de natu­ra­li­zar la vio­len­cia sien­do que des­de la infan­cia se hace pre­sen­te?
  • ¿Cómo hacer para que los niños no jue­guen con armas o video­jue­gos vio­len­tos?
  • ¿Cuál es la dife­ren­cia entre ver a los niños como obje­tos ver­sus como suje­tos de dere­chos?

Puntos clave y resumen de objetivos de aprendizaje

  • La vio­len­cia en Méxi­co es un fenó­meno alta­men­te pre­va­len­te que afec­ta a los niños, quie­nes la viven, inter­pre­tan y pue­den repro­du­cir
  • La vio­len­cia no es solo agre­sión físi­ca; inclu­ye for­mas invi­si­bles como la vio­len­cia sim­bó­li­ca, cul­tu­ral, ins­ti­tu­cio­nal y estruc­tu­ral
  • Los niños están expues­tos a la vio­len­cia en tres espa­cios prin­ci­pa­les: la fami­lia, la escue­la y el entorno digi­tal
  • La vio­len­cia se apren­de a tra­vés de tres meca­nis­mos: trans­mi­sión ver­ti­cal (padres a hijos), hori­zon­tal (entre pares) y obli­cua (socie­dad y medios)
  • Los niños son suje­tos de dere­chos capa­ces de sen­tir, pen­sar y trans­for­mar su entorno, no obje­tos que deben ser con­tro­la­dos
  • La prin­ci­pal deman­da de los niños es ser escu­cha­dos y vali­da­dos en sus viven­cias coti­dia­nas
  • La vio­len­cia pue­de trans­for­mar­se median­te estra­te­gias como esta­ble­cer lími­tes con res­pe­to, escu­cha acti­va, vali­da­ción emo­cio­nal y expre­sión crea­ti­va
  • Según el Infor­me SIPINNA 2025, el 62% de los niños mexi­ca­nos ha expe­ri­men­ta­do algu­na for­ma de vio­len­cia psi­co­ló­gi­ca o sim­bó­li­ca

Tema 1: Contexto y tipos de violencia

El con­tex­to social en Méxi­co es alta­men­te con­flic­ti­vo y vio­len­to, con vio­len­cia visi­ble en las calles, fami­lias, escue­las y medios de comu­ni­ca­ción que trans­mi­ten esta reali­dad en tiem­po real. Los niños están inmer­sos en este con­tex­to al igual que los adul­tos, inter­pre­tan­do, escu­chan­do y vien­do la vio­len­cia cons­tan­te­men­te. Una de las prin­ci­pa­les con­se­cuen­cias de tan­ta expo­si­ción es la natu­ra­li­za­ción de la vio­len­cia, pen­sán­do­la como algo nor­mal mien­tras no afec­te a alguien cer­cano.

La vio­len­cia es un fenó­meno com­ple­jo con múl­ti­ples cau­sas y for­mas de expre­sión, con varios nive­les de ries­go y seve­ri­dad. El vio­len­tó­me­tro esco­lar repre­sen­ta visual­men­te este espec­tro, des­de bro­mas y enga­ños has­ta vio­len­cias que cons­ti­tu­yen deli­tos gra­ves. La vio­len­cia sim­bó­li­ca se mani­fies­ta en el len­gua­je y este­reo­ti­pos, como afir­mar que “los niños no deben llo­rar” o que “las niñas no pue­den prac­ti­car box”, limi­tan­do las posi­bi­li­da­des de desa­rro­llo. La vio­len­cia cul­tu­ral legi­ti­ma que unos ten­gan más dere­chos que otros a tra­vés de reli­gio­nes, ideo­lo­gías, arte y cien­cia, como la segre­ga­ción de géne­ro en carre­ras pro­fe­sio­na­les.

La vio­len­cia estruc­tu­ral per­mi­te la des­igual­dad y que algu­nas per­so­nas domi­nen sobre otras, mani­fes­tán­do­se en la pobre­za y el acce­so dife­ren­cia­do a edu­ca­ción, ingre­sos y jus­ti­cia. La vio­len­cia ins­ti­tu­cio­nal vie­ne des­de las ins­ti­tu­cio­nes y sus for­mas de hacer las cosas, vien­do al niño como un obje­to a con­tro­lar en lugar de una per­so­na con nece­si­da­des de jue­go, apren­di­za­je y expre­sión. Todos estos tipos de vio­len­cia inter­ac­túan entre sí for­man­do un sis­te­ma que sos­tie­ne el poder y el sta­tus quo de la socie­dad.

Preguntas y respuestas relevantes:

Pre­gun­ta: ¿Cómo dejar de natu­ra­li­zar la vio­len­cia, sien­do que des­de la infan­cia se hace pre­sen­te?

Res­pues­ta: Lo pri­me­ro es reco­no­cer­la median­te psi­co­edu­ca­ción, iden­ti­fi­can­do qué es la vio­len­cia y dón­de sur­ge. Des­pués hacer un ejer­ci­cio de auto­rre­fle­xión para reco­no­cer si uno está repro­du­cien­do o sien­do víc­ti­ma de vio­len­cia. Una vez reco­no­ci­da, ense­ñar­lo a los hijos para que iden­ti­fi­quen cuan­do algo los está las­ti­man­do y bus­car solu­cio­nes, inclu­yen­do hablar con maes­tros o direc­to­res cuan­do sea nece­sa­rio.

Tema 2: Espacios donde se presenta la violencia en la infancia

La vio­len­cia en la infan­cia se pre­sen­ta prin­ci­pal­men­te en tres espa­cios inter­co­nec­ta­dos. En el hogar, la vio­len­cia fami­liar pue­de ser físi­ca, emo­cio­nal, ver­bal o por negli­gen­cia, ejer­ci­da por padres o fami­lia­res, mani­fes­tán­do­se en gri­tos, cas­ti­gos físi­cos, indi­fe­ren­cia emo­cio­nal o aban­dono. Esto gene­ra en los niños baja auto­es­ti­ma, ansie­dad y difi­cul­tad para con­fiar en adul­tos.

En la escue­la, la vio­len­cia se da entre pares y por figu­ras de auto­ri­dad, inclu­yen­do aco­so esco­lar físi­co, ver­bal o emo­cio­nal, con mani­fes­ta­cio­nes como bur­las, ais­la­mien­to y abu­so de poder docen­te. Esto resul­ta en mie­do, retrai­mien­to, bajo ren­di­mien­to esco­lar y depre­sión. La escue­la sue­le ser el pri­mer espa­cio don­de se bus­ca poner lími­tes a los niños, y cuan­do estos lími­tes no se han esta­ble­ci­do en casa, pue­de ser una expe­rien­cia de shock para el niño que no ha apren­di­do a tole­rar la frus­tra­ción.

En el espa­cio digi­tal, la vio­len­cia sur­ge en redes socia­les, video­jue­gos y pla­ta­for­mas vir­tua­les, mani­fes­tán­do­se como cyber­bull­ying, insul­tos en línea, aco­so, expo­si­ción y mani­pu­la­ción. Esto gene­ra pér­di­da de iden­ti­dad, ais­la­mien­to, estrés y vul­ne­ra­bi­li­dad emo­cio­nal. Este espa­cio es par­ti­cu­lar­men­te pro­ble­má­ti­co por­que hay mucho ano­ni­ma­to, un gran flu­jo de per­so­nas con las que inter­ac­tuar y está poco regu­la­do. Estas tres for­mas de vio­len­cia cir­cu­lan e inter­ac­túan entre sí, con los niños expues­tos tan­to a sufrir­la como a repro­du­cir­la.

Preguntas y respuestas relevantes:

Pre­gun­ta: ¿Cómo hacer para que no jue­guen con armas cuan­do los jue­gos los pro­mue­ven?

Res­pues­ta: Más que prohi­bir el jue­go, hay que pen­sar qué está dicién­do­nos el niño con ese jue­go. En video­jue­gos vio­len­tos, el niño pue­de estar des­aho­gan­do agre­si­vi­dad sin nece­sa­ria­men­te que­rer come­ter esa vio­len­cia en la reali­dad. La dife­ren­cia está en cómo jue­ga: si inter­ac­túa con otros niños esta­ble­cien­do reglas con­sen­sua­das, o si sim­ple­men­te dis­pa­ra a otros sin su con­sen­ti­mien­to. No se tra­ta tan­to del jue­go sino de lo que el niño está repre­sen­tan­do a tra­vés de ese jue­go, lo cual requie­re acer­car­se, com­pren­der y dia­lo­gar con el niño.

Tema 3: Transmisión cultural de la violencia

La vio­len­cia se apren­de y trans­mi­te cul­tu­ral­men­te a tra­vés de tres meca­nis­mos prin­ci­pa­les. La trans­mi­sión ver­ti­cal ocu­rre de padres a hijos median­te iden­ti­fi­ca­ción y crian­za, no por­que los padres ense­ñen explí­ci­ta­men­te a ser vio­len­tos, sino a tra­vés de acti­tu­des, for­mas de ser y creen­cias arrai­ga­das sobre cómo deben com­por­tar­se hom­bres y muje­res. La fami­lia fun­cio­na como un micro­cos­mos don­de la vio­len­cia se repro­du­ce como meca­nis­mo de adap­ta­ción para sobre­vi­vir en entor­nos hos­ti­les.

La trans­mi­sión hori­zon­tal se da entre pares median­te códi­gos de per­te­nen­cia en el jue­go y la escue­la. Los niños apren­den de sus com­pa­ñe­ros sobre mode­los de com­por­ta­mien­to, com­par­tien­do expe­rien­cias que pue­den incluir vio­len­cia nor­ma­li­za­da. La trans­mi­sión obli­cua pro­vie­ne de la socie­dad y medios hacia el niño, a tra­vés de dis­cur­sos de éxi­to, con­su­mo y fuer­za. Las nar­co series, por ejem­plo, mues­tran mode­los de per­so­nas dedi­ca­das al nar­co­trá­fi­co casi como héroes, con poder, dine­ro y posi­bi­li­da­des, lle­van­do a los niños a iden­ti­fi­car­se con estos mode­los vio­len­tos.

Exis­te una cri­sis de iden­ti­fi­ca­ción actual don­de la fami­lia, la escue­la y las figu­ras de auto­ri­dad ya no son desea­bles para los niños. Ya no quie­ren ser como sus papás, poli­cías, bom­be­ros o maes­tros, sino como per­so­na­jes vio­len­tos de series o pro­ta­go­nis­tas que resuel­ven pro­ble­mas con fuer­za. Esta cri­sis refle­ja cómo los mode­los tra­di­cio­na­les han per­di­do rele­van­cia fren­te a repre­sen­ta­cio­nes mediá­ti­cas de poder basa­do en la vio­len­cia.

Tema 4: La mirada sobre los niños y estrategias de transformación

Cada cul­tu­ra defi­ne su infan­cia, pero en la cul­tu­ra occi­den­tal actual se ve al niño como un pro­yec­to a futu­ro, un adul­to en for­ma­ción, un peque­ño adul­to que toda­vía no es total­men­te adul­to. Esta visión tute­lar con­si­de­ra al niño como ino­cen­te, inge­nuo o una pági­na en blan­co que debe ser nor­ma­da para ser adul­to. Ver­los así impi­de ver­los como niños en su momen­to pre­sen­te, en el aquí y el aho­ra, cen­trán­do­se exce­si­va­men­te en el maña­na y des­cui­dan­do lo que nece­si­tan vivir como niños en la actua­li­dad.

La visión de auto­no­mía, en con­tras­te, reco­no­ce al niño como suje­to capaz de sen­tir, pen­sar, deci­dir y trans­for­mar su entorno, siem­pre con­si­de­ran­do que los adul­tos son res­pon­sa­bles de su bien­es­tar. Según el Con­se­jo Nacio­nal de 2022, solo el 25% de los niños mexi­ca­nos sien­te que los adul­tos los escu­chan real­men­te. La prin­ci­pal deman­da de los niños es ser escu­cha­dos y vali­da­dos en sus viven­cias coti­dia­nas, pero muchas veces los adul­tos no escu­chan lo que dice el niño sino lo que ellos como adul­tos pue­den enten­der o quie­ren escu­char.

Para trans­for­mar la vio­len­cia, se pro­po­nen varias estra­te­gias. Esta­ble­cer lími­tes que no sean muros que sepa­ran sino vallas de segu­ri­dad que pro­te­gen, dife­ren­cian­do entre auto­ri­ta­ris­mo basa­do en mie­do y auto­ri­dad basa­da en res­pe­to. Los lími­tes son el anda­mia­je para vivir en socie­dad, expli­can­do al niño por qué hay momen­tos para jugar y otros para apren­der. La escu­cha acti­va impli­ca com­pren­der des­de la pers­pec­ti­va del niño, vali­dar sus emo­cio­nes sin mini­mi­zar sus expe­rien­cias. Nom­brar la vio­len­cia ayu­da a iden­ti­fi­car lo que due­le, poner en pala­bras y cues­tio­nar mar­cos que repro­du­cen la vio­len­cia. La expre­sión a tra­vés de la crea­ti­vi­dad median­te dibu­jo, jue­go y cuen­to per­mi­te a los niños expre­sar y trans­for­mar la vio­len­cia. Final­men­te, la cons­truc­ción colec­ti­va en gru­pos y espa­cios de diá­lo­go per­mi­te que los niños desa­rro­llen nue­vos sig­ni­fi­ca­dos y for­mas de con­vi­ven­cia.

Preguntas y respuestas relevantes:

Comen­ta­rio de par­ti­ci­pan­te: Muchas gra­cias por esta infor­ma­ción que nos hace recor­dar lo impor­tan­te que es escu­char a nues­tros niños y guiar­los acer­ca de la vio­len­cia.

Comen­ta­rio de par­ti­ci­pan­te: Pri­me­ra­men­te feli­ci­tar por tan intere­san­te plá­ti­ca, me que­do refle­xio­nan­do y ponien­do en prác­ti­ca la obser­va­ción, la escu­cha y el diá­lo­go para cono­cer cómo pien­san y sien­ten los niños. Esta plá­ti­ca es una mag­ní­fi­ca opor­tu­ni­dad para guiar­los en esta moder­ni­dad para que los niños vivan lo más ale­ja­dos de la vio­len­cia y no ser víc­ti­mas y mucho menos vic­ti­ma­rios.

Próximos pasos accionables / tareas

  • Dia­lo­gar cons­tan­te­men­te con los niños, no solo con pala­bras sino par­ti­ci­pan­do en sus jue­gos y dibu­jos
  • Prac­ti­car la obser­va­ción, escu­cha acti­va y diá­lo­go para cono­cer cómo pien­san y sien­ten los niños
  • Hacer un ejer­ci­cio de auto­rre­fle­xión para reco­no­cer si se está repro­du­cien­do o sien­do víc­ti­ma de vio­len­cia
  • Esta­ble­cer lími­tes con expli­ca­cio­nes cla­ras, dife­ren­cian­do entre auto­ri­ta­ris­mo y auto­ri­dad basa­da en res­pe­to
  • Vali­dar las emo­cio­nes de los niños sin mini­mi­zar sus expe­rien­cias
  • Ayu­dar a los niños a iden­ti­fi­car y nom­brar la vio­len­cia que expe­ri­men­tan o repro­du­cen
  • Asis­tir a la pró­xi­ma sesión de Escue­la para Padres el vier­nes 22 de mayo a las 7:00 PM con la psi­có­lo­ga Mire­ya Roxa­na Tibur­cio de la Cruz sobre el tema “Fomen­to de la crea­ti­vi­dad en la crian­za”

Recursos suplementarios

  • La gra­ba­ción de esta con­fe­ren­cia esta­rá dis­po­ni­ble en You­Tu­be, Face­book y la pági­na de AMAPSI para vol­ver a escu­char o com­par­tir
  • Se uti­li­zó un vio­len­tó­me­tro esco­lar como herra­mien­ta visual para repre­sen­tar los dife­ren­tes nive­les de vio­len­cia
  • Pre­sen­ta­ción con dia­po­si­ti­vas que inclu­yen con­cep­tos cla­ve, esta­dís­ti­cas del Infor­me SIPINNA 2025 y del Con­se­jo Nacio­nal de 2022