Significados del futbol para jóvenes

Significados del futbol para jóvenes

AMAPSI te invi­ta a una plá­ti­ca más en el espa­cio de Tu rollo en con­fian­za con el tema:

“SIGNIFICADOS DEL FÚTBOL PARA LOS JÓVENES”

Para muchos ado­les­cen­tes y jóve­nes, el fút­bol es mucho más que un depor­te. Es un espa­cio don­de hacen amis­ta­des, desa­rro­llan habi­li­da­des, enfren­tan retos, for­ta­le­cen su con­fian­za y encuen­tran un sen­ti­do de per­te­nen­cia.

Vier­nes 12 de junio
6:00 p.m.

Para jóve­nes de 13 a 18 años.

Causas y tratamiento de la ansiedad sesión formativa — Dr. Marco Eduardo Murueta (sesión formativa)

Resumen general

Esta sesión for­ma­ti­va, orga­ni­za­da por la Aso­cia­ción Mexi­ca­na de Alter­na­ti­vas en Psi­co­lo­gía (Amap­si), abor­dó las cau­sas y el tra­ta­mien­to de la ansie­dad des­de la pers­pec­ti­va de la Teo­ría de la Pra­xis. Mar­co Eduar­do Murue­ta pre­sen­tó un mode­lo inte­gral que con­ci­be la ansie­dad como la ener­gía base de la vida ani­mal y psi­co­ló­gi­ca huma­na, dife­ren­cian­do entre ansie­dad fun­cio­nal (eus­trés) y pato­ló­gi­ca (dis­trés), y pro­po­nien­do un pro­to­co­lo tera­péu­ti­co de 10 pis­tas para su tra­ta­mien­to.

Conceptos clave y teorías

  • Ansie­dad como ener­gía base: La ansie­dad es la ener­gía gene­ral que se expre­sa a tra­vés de las diver­sas emo­cio­nes; sin ella no hay movi­mien­to ani­mal ni humano.
  • Eus­trés vs. Dis­trés: El eus­trés es la ansie­dad ele­va­da útil para lograr pro­pó­si­tos; el dis­trés es la ansie­dad ele­va­da pato­ló­gi­ca que impli­ca un des­gas­te mayor al razo­na­ble.
  • Teo­ría de la Pra­xis: Mar­co teó­ri­co desa­rro­lla­do por Mar­co Eduar­do Murue­ta que con­ci­be la ansie­dad como pra­xis (pro­ce­so psi­co­ló­gi­co) y pro­po­ne un mode­lo de tra­ta­mien­to basa­do en la estruc­tu­ra­ción emo­cio­nal, la narra­ti­va y la acción.
  • Flui­dez vs. estan­ca­mien­to de la ansie­dad: La ansie­dad pato­ló­gi­ca sur­ge cuan­do la ener­gía no flu­ye hacia nive­les supe­rio­res de expre­sión y se estan­ca, gene­ran­do sín­to­mas cró­ni­cos.
  • Nive­les de expre­sión emo­cio­nal: Sie­te nive­les que van des­de lo cor­po­ral-hor­mo­nal has­ta la acción social, ritua­les y polí­ti­ca.
  • 5 varia­bles para medir el estrés: Inten­si­dad, fre­cuen­cia, dura­ción, anti­güe­dad y nitidez/confusión sobre la cau­sa.
  • Palia­ti­vos del estrés: Meca­nis­mos tran­si­to­rios como la bús­que­da com­pul­si­va de pla­cer sen­so­rial, hacer sufrir a otros, rigi­dez con­cep­tual y evasión/escape psi­co­ló­gi­co.
  • Pro­to­co­lo de 10 pis­tas tera­péu­ti­cas: Des­de la inter­ven­ción sin­to­má­ti­ca has­ta el apo­yo bio­mé­di­co, pasan­do por narra­ti­va, ejer­ci­cios tera­péu­ti­cos, rea­li­za­ción voca­cio­nal, for­ma­ción afec­ti­va, esté­ti­ca, psi­co­edu­ca­ción, narra­ti­va his­tó­ri­ca y tras­cen­den­cia.

Preguntas importantes planteadas

  • ¿Cuál es la rela­ción entre el tras­torno de ansie­dad y el tras­torno de páni­co?
  • ¿Qué tan reco­men­da­ble es el uso de ansio­lí­ti­cos en ado­les­cen­tes tras la pan­de­mia?
  • ¿Cómo se pue­de tra­tar la soma­ti­za­ción del estrés (erup­cio­nes cutá­neas, enfer­me­da­des cró­ni­cas)?
  • ¿Pue­de el tra­ta­mien­to psi­co­te­ra­péu­ti­co apli­car­se de for­ma indi­rec­ta cuan­do el pacien­te no desea asis­tir a tera­pia?
  • ¿Cuál es el papel de la marihua­na y el CBD como ansio­lí­ti­cos?
  • ¿Cómo tra­tar el insom­nio recu­rren­te?

Puntos clave y objetivos de aprendizaje

  • La ansie­dad es la ener­gía base de la vida ani­mal y huma­na; sin ella no exis­te movi­mien­to ni acción.
  • La ansie­dad se vuel­ve pato­ló­gi­ca cuan­do se estan­ca y no flu­ye hacia nive­les supe­rio­res de expre­sión emo­cio­nal.
  • Exis­ten 12 cau­sas iden­ti­fi­ca­das del estrés, que van des­de la vio­len­cia y la frus­tra­ción has­ta el haci­na­mien­to, el ais­la­mien­to afec­ti­vo y la mono­to­nía.
  • El estrés pato­ló­gi­co se mide a tra­vés de cin­co varia­bles: inten­si­dad, fre­cuen­cia, dura­ción, anti­güe­dad y niti­dez de la cau­sa.
  • El pro­to­co­lo tera­péu­ti­co de la Teo­ría de la Pra­xis con­tem­pla 10 pis­tas de inter­ven­ción que abor­dan des­de los sín­to­mas físi­cos has­ta la tras­cen­den­cia social.
  • La cone­xión emo­cio­nal (man­cuer­na, gru­po pri­ma­rio, gru­po secun­da­rio) y la voca­ción son ele­men­tos esen­cia­les para la salud psi­co­ló­gi­ca y la reduc­ción del estrés.
  • El apo­yo bio­mé­di­co (psi­quiá­tri­co) es con­ve­nien­te a par­tir del nivel 3 de estrés, nece­sa­rio en el nivel 4 e indis­pen­sa­ble en el nivel 5.
  • Las dro­gas y con­duc­tas adic­ti­vas son palia­ti­vos tran­si­to­rios del estrés, no alter­na­ti­vas tera­péu­ti­cas.
  • La dis­tri­bu­ción equi­li­bra­da del tiem­po en acti­vi­da­des (tra­ba­jo, ejer­ci­cio, con­vi­ven­cia, des­can­so, diver­sión) es un fac­tor pro­tec­tor con­tra el estrés pato­ló­gi­co.
  • Las enfer­me­da­des cró­ni­cas pue­den ser inter­pre­ta­das semióti­ca y psi­co­ló­gi­ca­men­te como expre­sio­nes estan­ca­das de la ansie­dad, con resul­ta­dos tera­péu­ti­cos pro­me­te­do­res.

Tema 1: Naturaleza y definición de la ansiedad

La ansie­dad es con­ce­bi­da, des­de la Teo­ría de la Pra­xis, como la ener­gía gene­ral que sub­ya­ce a toda la vida ani­mal y huma­na. No se tra­ta de un fenó­meno exclu­si­va­men­te pato­ló­gi­co, sino de la base mis­ma del movi­mien­to, la aten­ción y la acción. En los seres huma­nos, esta ener­gía se con­fi­gu­ra como pra­xis, es decir, como pro­ce­so psi­co­ló­gi­co orien­ta­do a la acción. La ansie­dad gene­ra una ten­sión natu­ral des­de el momen­to en que una per­so­na des­pier­ta, y se expre­sa a tra­vés de las diver­sas emo­cio­nes: el mie­do, el eno­jo, la tris­te­za y la ale­gría son todas for­mas en que la ansie­dad flu­ye y se cana­li­za.

Cuan­do la ansie­dad es ele­va­da y útil para lograr un pro­pó­si­to con un esfuer­zo razo­na­ble, se deno­mi­na eus­trés. Cuan­do es ele­va­da, inú­til o impli­ca un des­gas­te des­pro­por­cio­na­do, se deno­mi­na dis­trés o ansie­dad pato­ló­gi­ca. Los sín­to­mas de la ansie­dad alta inclu­yen ele­va­ción de la fre­cuen­cia car­día­ca, difi­cul­ta­des res­pi­ra­to­rias, ten­sión mus­cu­lar, insom­nio, rumia­ción, impul­si­vi­dad, com­pul­si­vi­dad, irri­ta­bi­li­dad y, en los casos más gra­ves, deses­pe­ra­ción e inten­tos de sui­ci­dio.

Mar­co Eduar­do Murue­ta iden­ti­fi­có 22 emo­cio­nes bási­cas, orga­ni­za­das en pares de ten­sión-rela­ja­ción (por ejem­plo: tris­te­za-ale­gría, mie­do-segu­ri­dad, eno­jo-satis­fac­ción, des­es­pe­ran­za-entu­sias­mo), y seña­ló que la salud psi­co­ló­gi­ca impli­ca la capa­ci­dad de tran­si­tar de las emo­cio­nes de ten­sión hacia sus con­tra­par­tes de ecua­ni­mi­dad.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta: ¿Cuál es la rela­ción entre el tras­torno de ansie­dad y el tras­torno de páni­co?

Res­pues­ta (Mar­co Eduar­do Murue­ta): El páni­co es la ansie­dad ele­va­da al nivel 5 de mie­do, es decir, un mie­do des­me­su­ra­do ante situa­cio­nes que pue­den o no repre­sen­tar un peli­gro real. En ese esta­do, la per­so­na pier­de la capa­ci­dad de razo­nar. Tam­bién exis­ten equi­va­len­tes del páni­co en otras emo­cio­nes, como los arre­ba­tos de furia extre­ma. Lo impor­tan­te es com­pren­der estos fenó­me­nos den­tro de la esca­la de 5 nive­les de inten­si­dad emo­cio­nal.

Tema 2: Causas del estrés patológico

Mar­co Eduar­do Murue­ta pre­sen­tó 12 cau­sas iden­ti­fi­ca­das del estrés pato­ló­gi­co:

  1. Ser obje­to de vio­len­cia cor­po­ral, ver­bal o sim­bó­li­ca (inclu­yen­do catás­tro­fes y acci­den­tes).
  2. Frus­tra­ción, fra­ca­so o estan­ca­mien­to ante metas no logra­das.
  3. Pre­sio­nes, coac­cio­nes o exi­gen­cias des­me­su­ra­das, inclui­das las auto­exi­gen­cias.
  4. Esfuer­zos exce­si­vos pro­lon­ga­dos o fal­ta de des­can­so (se reco­mien­da un máxi­mo de 9 horas de tra­ba­jo dia­rio, inclu­yen­do tra­ba­jo domés­ti­co).
  5. Ocio pro­lon­ga­do y abu­rri­mien­to (la fal­ta de tran­ce acti­vo gene­ra angus­tia exis­ten­cial).
  6. Acu­sa­cio­nes, repro­ches o sen­sa­ción de cul­pa y arre­pen­ti­mien­to.
  7. Inhi­bi­ción y cohi­bi­ción (no poder expre­sar lo que se sien­te o desea).
  8. Aban­dono, ais­la­mien­to y super­fi­cia­li­dad afec­ti­va pro­lon­ga­dos (cau­sa cen­tral en los siglos XX y XXI).
  9. Estrés pos­trau­má­ti­co deri­va­do de trau­mas vivi­dos.
  10. Haci­na­mien­to o encie­rro pro­lon­ga­do (inclu­yen­do el exce­so de tra­ba­jo en casa u homeof­fi­ce).
  11. Des­or­den exce­si­vo o, por el con­tra­rio, orden exce­si­vo (se reco­mien­da una pro­por­ción de 70% orden y 30% des­or­den).
  12. Fal­ta o exce­so de pla­nea­ción, mono­to­nía y fal­ta de diver­sión.

Se des­ta­có que el estrés es equi­va­len­te a la neu­ro­sis, y que cuan­do se hace cró­ni­co (pre­sen­te más del 40% del tiem­po con más del 40% de inten­si­dad) cons­ti­tu­ye un pade­ci­mien­to que requie­re aten­ción psi­co­te­ra­péu­ti­ca.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta: ¿Cómo se pue­de tra­tar la soma­ti­za­ción del estrés, como erup­cio­nes cutá­neas en momen­tos de estrés?

Res­pues­ta (Mar­co Eduar­do Murue­ta): Las mani­fes­ta­cio­nes cor­po­ra­les como erup­cio­nes, gas­tri­tis o coli­tis cró­ni­cas son expre­sio­nes de una ansie­dad que no ha flui­do hacia nive­les supe­rio­res (narra­ti­va, acción). Des­de la Teo­ría de la Pra­xis se tra­ba­ja la inter­pre­ta­ción semióti­ca de estas expre­sio­nes cor­po­ra­les, de mane­ra aná­lo­ga a la inter­pre­ta­ción de los sue­ños. Se han obte­ni­do resul­ta­dos posi­ti­vos con enfer­me­da­des cró­ni­cas como gas­tri­tis y coli­tis, y se pro­yec­ta inves­ti­ga­ción con cán­cer y dia­be­tes.

Tema 3: Medición del estrés patológico

Para dar pre­ci­sión diag­nós­ti­ca al estrés, Mar­co Eduar­do Murue­ta pro­pu­so cin­co varia­bles de medi­ción, cada una con una esca­la de 5 nive­les (leve a muy alto):

  • Inten­si­dad: Des­de disi­mu­lar el males­tar (nivel 1) has­ta accio­nes vio­len­tas gra­ves hacia sí mis­mo o hacia otros (nivel 5).
  • Fre­cuen­cia: Des­de 2 epi­so­dios al mes (nivel 1) has­ta 5–7 epi­so­dios sema­na­les o estrés con­ti­nuo (nivel 5).
  • Dura­ción: Des­de 31 minu­tos a 2 horas (nivel 1) has­ta más de 16 horas (nivel 5).
  • Niti­dez: Des­de cau­sas muy cla­ras y pro­por­cio­na­les (nivel 1) has­ta ausen­cia total de con­cien­cia sobre las cau­sas (nivel 5).
  • Anti­güe­dad: Des­de 3 a 6 meses (nivel 1) has­ta más de 5 años (nivel 5).

El pro­me­dio de estas cin­co varia­bles per­mi­te obte­ner un índi­ce glo­bal de estrés. Un pro­me­dio de nivel 4 o 5 corres­pon­de a lo que la psi­quia­tría deno­mi­na tras­torno lími­te de la per­so­na­li­dad. Se uti­li­za la esca­la A‑MAS (estan­da­ri­za­da por Amap­si hace apro­xi­ma­da­men­te 20 años) como ins­tru­men­to de medi­ción com­ple­men­ta­rio.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta: ¿Se pue­de com­ple­men­tar el diag­nós­ti­co con algu­na prue­ba?

Res­pues­ta (Mar­co Eduar­do Murue­ta): Sí. Amap­si estan­da­ri­zó la esca­la A‑MAS (esca­la de ansie­dad para adul­tos y para estu­dian­tes) hace apro­xi­ma­da­men­te 20 años. Es la prue­ba direc­ta que se cono­ce sobre ansie­dad y estrés des­de esta pers­pec­ti­va teó­ri­ca.

Tema 4: Protocolo de tratamiento del estrés (10 pistas terapéuticas)

Mar­co Eduar­do Murue­ta pre­sen­tó un pro­to­co­lo tera­péu­ti­co estruc­tu­ra­do en 10 pis­tas de inter­ven­ción:

  1. Pis­ta sin­to­má­ti­ca: Res­pi­ra­ción pro­fun­da, rela­ja­ción mus­cu­lar guia­da, hip­no­sis rela­jan­te, Mind­ful­ness, acti­vi­da­des crea­ti­vas y dis­trac­to­res agra­da­bles. Sus efec­tos duran un máxi­mo de 48 horas; es útil para redu­cir el nivel de estrés y faci­li­tar otras inter­ven­cio­nes, pero no resuel­ve la cau­sa.
  2. Narra­ti­va actual: Escu­cha acti­va de viven­cias recien­tes, explo­ra­ción de even­tos agra­da­bles, com­pren­sión y alian­za tera­péu­ti­ca ante la viven­cia más des­agra­da­ble, y refle­xión com­par­ti­da sobre for­mas de afron­ta­mien­to.
  3. Ejer­ci­cios tera­péu­ti­cos: Inclu­yen ejer­ci­cios de auto­re­co­no­ci­mien­to (cua­li­da­des, habi­li­da­des, per­so­nas que­ri­das), auto­co­no­ci­mien­to y prio­ri­za­ción de gus­tos e intere­ses, entre otros.
  4. Rea­li­za­ción y afron­ta­mien­to: Iden­ti­fi­ca­ción de voca­cio­nes e intere­ses per­so­na­les, estruc­tu­ra­ción de deseos prio­ri­za­dos, gene­ra­ción de pro­pó­si­tos de acción y dise­ño de estra­te­gias de afron­ta­mien­to ante situa­cio­nes des­agra­da­bles recu­rren­tes.
  5. For­ma­ción afec­ti­va: Cons­truc­ción de la cons­te­la­ción afec­ti­va del pacien­te: man­cuer­na (per­so­na de máxi­ma con­fian­za), gru­po pri­ma­rio (fami­lia­res y per­so­nas cer­ca­nas) y gru­po secun­da­rio (amis­ta­des). Se enfa­ti­za la impor­tan­cia del con­tac­to visual y cor­po­ral afec­ti­vo, y del sen­ti­do de per­te­nen­cia.
  6. Pis­ta esté­ti­ca: Músi­ca rela­jan­te, cui­da­do de la apa­rien­cia per­so­nal y del entorno, visi­ta a luga­res agra­da­bles, pelí­cu­las con pre­do­mi­nan­cia afec­ti­va (se reco­men­dó Memo­rias de Anto­nia), y apre­cia­ción de obras artís­ti­cas clá­si­cas y con­tem­po­rá­neas.
  7. Infor­ma­cio­nes rele­van­tes (psi­co­edu­ca­ción): Pro­por­cio­nar al pacien­te infor­ma­ción com­pren­si­ble sobre su pade­ci­mien­to y sus cau­sas.
  8. Narra­ti­va his­tó­ri­ca: Tra­ba­jo con el pre­sen­te, el pasa­do y el futu­ro del pacien­te; bor­dea­mien­to gra­dual de even­tos trau­má­ti­cos; rees­truc­tu­ra­ción emo­cio­nal y dise­ño del pro­yec­to de vida.
  9. Tras­cen­den­cia: Ayu­dar a otros como for­ma de supe­rar el pro­pio estrés; par­ti­ci­pa­ción en gru­pos de apo­yo; rea­li­za­ción de mate­ria­les (escri­tos, audios, videos) para bene­fi­cio de otros.
  10. Apo­yo bio­mé­di­co: Evi­tar sus­tan­cias esti­mu­lan­tes (café, Coca Cola, té negro, bebi­das ener­gi­zan­tes), hábi­tos de aseo per­so­nal, ejer­ci­cio mode­ra­do (míni­mo 15 minu­tos dia­rios), y con­sul­ta psi­quiá­tri­ca cuan­do el estrés alcan­za nivel 3 (con­ve­nien­te), nivel 4 (nece­sa­rio) o nivel 5 (indis­pen­sa­ble).

Se pre­sen­tó tam­bién el trián­gu­lo vir­tuo­so de la psi­co­te­ra­pia, que arti­cu­la la estruc­tu­ra­ción emo­cio­nal a tra­vés de la narra­ti­va, la gene­ra­ción de pro­pó­si­tos y la acción con efec­tos físi­cos y socia­les cal­cu­la­dos, en un ciclo con­ti­nuo de reor­ga­ni­za­ción emo­cio­nal.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Elvia): Una vez con­clui­do el tra­ta­mien­to con ansio­lí­ti­cos en nive­les 4 y 5, ¿se pue­de regre­sar a las otras pis­tas que no requie­ren medi­ca­ción?

Res­pues­ta (Mar­co Eduar­do Murue­ta): Sí. Las pis­tas son para­le­las y simul­tá­neas. La psi­co­te­ra­pia debe con­ti­nuar jun­to con el apo­yo de ansio­lí­ti­cos. Con­for­me avan­za la psi­co­te­ra­pia, los ansio­lí­ti­cos dejan de ser nece­sa­rios. Es impor­tan­te la coor­di­na­ción con el psi­quia­tra, quien gene­ral­men­te es acce­si­ble para ajus­tar la medi­ca­ción según el avan­ce del pacien­te.

Pre­gun­ta: ¿Qué tan reco­men­da­ble es el uso de ansio­lí­ti­cos en ado­les­cen­tes tras la pan­de­mia?

Res­pues­ta (Mar­co Eduar­do Murue­ta): Se reco­mien­da no uti­li­zar medi­ca­men­tos has­ta el nivel 3 de estrés. A par­tir del nivel 4 es nece­sa­rio el apo­yo psi­quiá­tri­co, y en el nivel 5 es indis­pen­sa­ble. En nive­les 1 y 2, la psi­co­te­ra­pia es sufi­cien­te.

Pre­gun­ta: ¿Cómo abor­dar el insom­nio recu­rren­te?

Res­pues­ta (Mar­co Eduar­do Murue­ta): Se reco­mien­da higie­ne del sue­ño (hora­rio regu­lar, evi­tar dor­mir duran­te el día, eli­mi­nar sus­tan­cias esti­mu­lan­tes) com­bi­na­da con la reduc­ción del estrés a tra­vés de las pis­tas tera­péu­ti­cas des­cri­tas: cone­xión emo­cio­nal, voca­ción satis­fac­to­ria, gru­po pri­ma­rio y secun­da­rio. Se men­cio­nó el caso de una pacien­te de 72 años cuyo insom­nio se resol­vió al incor­po­rar­se al INAPAM y desa­rro­llar vida social acti­va.

Tema 5: Distribución del tiempo para la salud psicológica

Mar­co Eduar­do Murue­ta pre­sen­tó una pro­pues­ta de dis­tri­bu­ción equi­li­bra­da del tiem­po como fac­tor pro­tec­tor con­tra el estrés pato­ló­gi­co:

  • Tra­ba­jo: Míni­mo 3 veces por sema­na, máxi­mo 6; entre 2 y 9 horas dia­rias (inclu­yen­do tra­ba­jo domés­ti­co).
  • Ejer­ci­cio mode­ra­do: Míni­mo 3 veces por sema­na, máxi­mo 6; al menos 15 minu­tos dia­rios.
  • Con­ver­sa­ción ínti­ma (día­da): Míni­mo 3 veces por sema­na, máxi­mo 7; entre 30 minu­tos y 2 horas por oca­sión.
  • Jue­go (inclui­dos video­jue­gos): Míni­mo 2 veces por sema­na, máxi­mo 7; entre 30 minu­tos y 2 horas.
  • Diver­sión fue­ra de casa con otras per­so­nas: Míni­mo 1 vez por sema­na, máxi­mo 3; entre 2 y 10 horas.
  • Des­can­so a solas: Míni­mo 2 veces por sema­na, máxi­mo 6; entre 20 minu­tos y 2 horas.
  • Comi­das: 2 a 3 veces al día; entre 1 y 2 horas por comi­da.
  • Tele­vi­sión y redes socia­les: Míni­mo 2 veces por sema­na, máxi­mo 6; entre 30 minu­tos y 2 horas.
  • Lla­ma­das tele­fó­ni­cas: Míni­mo 3 veces por sema­na, máxi­mo 7; entre 15 minu­tos y 2 horas.
  • Sue­ño: 7 noches por sema­na; entre 6 y 9 horas.

Se enfa­ti­zó que el uso de dis­po­si­ti­vos elec­tró­ni­cos supe­rior a 2 horas dia­rias en pro­me­dio comien­za a obs­truir otras áreas de la vida y gene­ra ansie­dad, espe­cial­men­te en niños y ado­les­cen­tes.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (julie­ta): ¿Cómo ve el enfo­que de salud inte­gra­ti­va que com­bi­na res­pi­ra­ción, ali­men­ta­ción, pro­bió­ti­cos, acu­pun­tu­ra y aro­ma­te­ra­pia para el mane­jo de la ansie­dad?

Res­pues­ta (Mar­co Eduar­do Murue­ta): Se valo­ra posi­ti­va­men­te la aper­tu­ra de estos enfo­ques, aun­que se pre­fie­re hablar de salud inte­gral más que inte­gra­ti­va. Lo esen­cial, des­de la Teo­ría de la Pra­xis, son las cau­sas viven­cia­les (ais­la­mien­to, fal­ta de voca­ción, ausen­cia de cone­xión emo­cio­nal). Los tra­ta­mien­tos com­ple­men­ta­rios son váli­dos, pero no sus­ti­tu­yen la cone­xión emo­cio­nal y la rea­li­za­ción voca­cio­nal, que son los ele­men­tos cen­tra­les de la salud psi­co­ló­gi­ca.

Próximos pasos y tareas

  • Amap­si con­ti­nua­rá ofre­cien­do sesio­nes for­ma­ti­vas sobre otros temas rele­van­tes; se invi­ta a los par­ti­ci­pan­tes a estar aten­tos a las pró­xi­mas con­vo­ca­to­rias.
  • Se pla­nea una sesión for­ma­ti­va sobre inter­pre­ta­ción de enfer­me­da­des cró­ni­cas, para la cual se bus­ca un volun­ta­rio con algún pade­ci­mien­to cró­ni­co (gas­tri­tis, coli­tis, fibro­mial­gia, pso­ria­sis, artri­tis u otro) que desee par­ti­ci­par en una demos­tra­ción en línea. María Ire­ne mani­fes­tó inte­rés en par­ti­ci­par.
  • Se pla­nea tam­bién una sesión for­ma­ti­va sobre inter­pre­ta­ción de sue­ños.
  • Quie­nes deseen cons­tan­cia de par­ti­ci­pa­ción deben rea­li­zar el pago de 150 pesos a la cuen­ta SANTANDER No. 60–60778829‑4 (CLABE inter­ban­ca­ria: 014420606077882946, a nom­bre de María del Rosa­rio Mon­roy) y enviar el com­pro­ban­te con nom­bre com­ple­to a pagos@amapsi.org.
  • Quie­nes deseen incor­po­rar­se a los gru­pos de Amap­si pue­den com­par­tir su núme­ro de WhatsApp con Rosa­rio o uti­li­zar el enla­ce pro­por­cio­na­do en el chat.
  • Para infor­ma­ción sobre diplo­ma­dos (For­ma­ción de Psi­co­te­ra­peu­tas, Psi­co­lo­gía Clí­ni­ca), escri­bir al 7222619650.
  • El diplo­ma­do de For­ma­ción de Psi­co­te­ra­peu­tas en línea está en cur­so; la siguien­te edi­ción ini­cia en octu­bre. Es posi­ble incor­po­rar­se a la edi­ción actual con una o dos sesio­nes de retra­so.
  • Para con­tac­tar a Mar­co Eduar­do Murue­ta: correo murueta@amapsi.org y WhatsApp 55 85 70 83 20.

Recursos complementarios

  • Pelí­cu­la reco­men­da­da: Memo­rias de Anto­nia — Se reco­mien­da por la acti­tud sere­na y ecuá­ni­me de su pro­ta­go­nis­ta, como ejem­plo de buen vivir y reduc­ción del estrés. Tam­bién se men­cio­na como recur­so para reva­lo­rar el papel de las muje­res.
  • Poe­sía reco­men­da­da: Reír llo­ran­do — Poe­ma que ilus­tra la angus­tia exis­ten­cial y el vacío emo­cio­nal des­cri­tos por Hei­deg­ger; se sugie­re su lec­tu­ra para com­pren­der la ansie­dad sin moti­vo apa­ren­te.
  • Esca­la A‑MAS: Ins­tru­men­to de medi­ción de ansie­dad estan­da­ri­za­do por Amap­si, dis­po­ni­ble en ver­sión para adul­tos y para estu­dian­tes. Para infor­ma­ción sobre cómo obte­ner­la, con­tac­tar a Amap­si.
  • Libros de la Teo­ría de la Pra­xis (Mar­co Eduar­do Murue­ta):
  • Psi­co­lo­gía y Teo­ría de la Pra­xis: Con­cep­tos Bási­cos (Tomos 1 y 2) — El capí­tu­lo 8 del Tomo 1 abor­da salud psi­co­ló­gi­ca y socie­dad con­tem­po­rá­nea.
  • Psi­co­te­ra­pia de pare­ja, fami­liar y gru­pal con la Teo­ría de la Pra­xis.
  • Psi­co­lo­gía de la Vio­len­cia (Tomos 1 y 2).
  • Diplo­ma­dos Amap­si: For­ma­ción de Psi­co­te­ra­peu­tas y Diplo­ma­do en Psi­co­lo­gía Clí­ni­ca. Inclu­yen mate­ria­les gra­ba­dos, lec­tu­ras, pod­casts, cua­dros sinóp­ti­cos, esque­mas, cues­tio­na­rios y apo­yo de inte­li­gen­cia arti­fi­cial (tutor Amap­si). Infor­ma­ción: 7222619650.
  • Revis­ta Alter­na­ti­vas en Psi­co­lo­gía y Revis­ta Sim­bio­sis (edu­ca­ción y psi­co­lo­gía), publi­ca­das por Amap­si, dis­po­ni­bles para con­sul­ta.
  • Pági­na de Face­book de Amap­si: La gra­ba­ción de esta sesión esta­rá dis­po­ni­ble en la pági­na de Face­book y en los gru­pos de Amap­si.
La convivencia en secundaria y preparatoria

La convivencia en secundaria y preparatoria

AMAPSI te invi­ta a una plá­ti­ca más en el espa­cio de Tu rollo en con­fian­za con el tema:

“LA CONVIVENCIA EN SECUNDARIA Y PREPARATORIA”

En una eta­pa don­de muchos jóve­nes bus­can iden­ti­dad, per­te­nen­cia y sen­ti­do, las voca­cio­nes artís­ti­cas se con­vier­ten en espa­cios de crea­ción, liber­tad y cons­truc­ción per­so­nal.

Vier­nes 5 de junio
6:00 p.m.

Para jóve­nes de 13 a 18 años.