Crecer con confianza — Psic. Elsa Mariela Nieto Fernández

Resumen general

Esta char­la, diri­gi­da a padres de fami­lia y públi­co en gene­ral, abor­dó el tema de la auto­es­ti­ma en niños y jóve­nes, con énfa­sis en cómo se cons­tru­ye des­de la infan­cia y qué pue­den hacer los padres para fomen­tar­la. La psi­có­lo­ga Elsa Marie­la Nie­to Fer­nán­dez, espe­cia­lis­ta en psi­co­lo­gía clí­ni­ca y psi­co­te­ra­peu­ta, pre­sen­tó los fun­da­men­tos de la auto­es­ti­ma, su rela­ción con la auto­ima­gen, el diá­lo­go interno, la escu­cha del cuer­po y la inde­pen­den­cia finan­cie­ra, ofre­cien­do refle­xio­nes y herra­mien­tas prác­ti­cas tan­to para adul­tos como para el acom­pa­ña­mien­to de sus hijos.

Conceptos clave

  • Auto­ima­gen: La for­ma en que cada per­so­na se per­ci­be a sí mis­ma, influen­cia­da por los men­sa­jes reci­bi­dos de cui­da­do­res y el entorno social.
  • Diá­lo­go interno: La voz inter­na con la que nos habla­mos cons­tan­te­men­te y que impac­ta direc­ta­men­te en nues­tra segu­ri­dad y bien­es­tar emo­cio­nal.
  • Auto­com­pa­sión: Prác­ti­ca de reco­no­cer y vali­dar las pro­pias emo­cio­nes con ama­bi­li­dad, sin juz­gar­se.
  • Inter­ocep­ción: Capa­ci­dad de escu­char y aten­der las seña­les del pro­pio cuer­po.
  • Neu­ro­plas­ti­ci­dad: Posi­bi­li­dad del cere­bro de cam­biar y sanar, lo que per­mi­te resig­ni­fi­car narra­ti­vas dolo­ro­sas.
  • Tera­pia narra­ti­va: Enfo­que tera­péu­ti­co que tra­ba­ja en cam­biar la his­to­ria que el pacien­te se cuen­ta sobre sí mis­mo para resig­ni­fi­car expe­rien­cias dolo­ro­sas.
  • Liber­tad y res­pon­sa­bi­li­dad: La auto­no­mía para ele­gir cómo mirar­se a uno mis­mo impli­ca tam­bién asu­mir la res­pon­sa­bi­li­dad de las pro­pias deci­sio­nes.

Preguntas importantes planteadas

  • ¿Con los ojos de quién me miro?
  • ¿Estoy desa­rro­llan­do la vida que quie­ro, o estoy cum­plien­do las expec­ta­ti­vas de otros?
  • ¿Cuál es la narra­ti­va que me estoy con­tan­do sobre quién soy?
  • ¿Cómo pue­do acep­tar y amar mi cuer­po?
  • ¿En qué momen­to estoy ense­ñán­do­le a mi hijo que me nece­si­ta para con­ti­nuar su vida?

Puntos clave y objetivos de aprendizaje

  • La auto­es­ti­ma no exis­te sin la acep­ta­ción de la auto­ima­gen pro­pia.
  • La iden­ti­dad se cons­tru­ye social­men­te, influen­cia­da por cui­da­do­res, fami­lia y entorno, pero no es está­ti­ca ni defi­ni­ti­va.
  • Las pala­bras que se les dicen a los hijos en la infan­cia tie­nen un peso sig­ni­fi­ca­ti­vo en la cons­truc­ción de su iden­ti­dad y auto­es­ti­ma.
  • El diá­lo­go interno impac­ta direc­ta­men­te en la segu­ri­dad per­so­nal y en la capa­ci­dad de afron­tar situa­cio­nes difí­ci­les.
  • La auto­com­pa­sión y la escu­cha del cuer­po son herra­mien­tas fun­da­men­ta­les para el bien­es­tar emo­cio­nal.
  • Los padres son mode­los de con­duc­ta emo­cio­nal para sus hijos; lo que los hijos obser­van en sus padres, lo imi­tan.
  • Fomen­tar la inde­pen­den­cia finan­cie­ra des­de tem­pra­na edad con­tri­bu­ye al desa­rro­llo de la auto­es­ti­ma y la res­pon­sa­bi­li­dad.
  • Es posi­ble resig­ni­fi­car narra­ti­vas dolo­ro­sas del pasa­do gra­cias a la neu­ro­plas­ti­ci­dad y el tra­ba­jo tera­péu­ti­co.

Tema 1: La autoimagen y la construcción de la identidad

La auto­ima­gen es la for­ma en que cada per­so­na se per­ci­be a sí mis­ma, tan­to físi­ca como emo­cio­nal­men­te. Según Elsa Marie­la Nie­to Fer­nán­dez, no pue­de exis­tir auto­es­ti­ma sin una acep­ta­ción genui­na de la auto­ima­gen. Esta ima­gen se cons­tru­ye des­de la infan­cia a par­tir de los men­sa­jes reci­bi­dos de los cui­da­do­res pri­ma­rios —padres, abue­los, tíos— y del entorno social, tal como lo plan­tea la cons­truc­ción social des­cri­ta por Vigotsky.

Un aspec­to cen­tral es que las pala­bras que se le dicen a un niño en un momen­to espe­cí­fi­co pue­den con­ver­tir­se en eti­que­tas que él asu­me como par­te de su iden­ti­dad per­ma­nen­te. Por ejem­plo, decir­le a un niño que es “muy bueno corrien­do” pue­de gene­rar la expec­ta­ti­va de que siem­pre debe ganar, lo que deri­va en pre­sión, frus­tra­ción y sufri­mien­to cuan­do no lo logra. Por ello, es fun­da­men­tal comu­ni­car a los hijos que están en cons­tan­te cre­ci­mien­to y que sus habi­li­da­des pue­den evo­lu­cio­nar con el tiem­po.

Asi­mis­mo, se des­ta­có que cada per­so­na cons­tru­ye una narra­ti­va dife­ren­te de los mis­mos even­tos, debi­do a la memo­ria emo­cio­nal y selec­ti­va. Esto expli­ca por qué dos her­ma­nos cria­dos en el mis­mo hogar pue­den tener recuer­dos y per­cep­cio­nes muy dis­tin­tas de sus padres. Esta narra­ti­va per­so­nal, con­for­ma­da por expe­rien­cias de logros, rela­cio­nes fami­lia­res y vida social, es la que defi­ne la iden­ti­dad de cada indi­vi­duo.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta: ¿Qué pasa cuan­do le deci­mos a un hijo que es muy bueno en algo y lue­go no lo logra?

Res­pues­ta: El niño pue­de sen­tir que defrau­da a sus padres y desa­rro­llar una pre­sión inter­na por cum­plir esa expec­ta­ti­va. Es impor­tan­te comu­ni­car­les que las habi­li­da­des se desa­rro­llan en momen­tos espe­cí­fi­cos y que no ganar no defi­ne quié­nes son.

Tema 2: El diálogo interno y la autocompasión

El diá­lo­go interno es la voz con la que cada per­so­na se habla a sí mis­ma de mane­ra cons­tan­te. Elsa Marie­la Nie­to Fer­nán­dez seña­ló que muchas per­so­nas no son cons­cien­tes de este diá­lo­go, y que fre­cuen­te­men­te es nega­ti­vo, espe­cial­men­te ante erro­res o fra­ca­sos. Este diá­lo­go impac­ta direc­ta­men­te en la segu­ri­dad per­so­nal y en la capa­ci­dad de regu­la­ción emo­cio­nal.

Para trans­for­mar este diá­lo­go, se pro­pu­so la prác­ti­ca de la auto­com­pa­sión, que impli­ca:

  1. Reco­no­cer y nom­brar la emo­ción que se está sin­tien­do.
  2. Recor­dar que el sufri­mien­to es par­te de la expe­rien­cia huma­na com­par­ti­da.
  3. Diri­gir­se a uno mis­mo con pala­bras ama­bles y recon­for­tan­tes, como “estoy a sal­vo” o “me es difí­cil”.
  4. Acom­pa­ñar­se a uno mis­mo sin juz­gar lo que se sien­te.

Se enfa­ti­zó que la ten­den­cia a enfo­car­se en los demás y juz­gar a otros muchas veces res­pon­de a la inco­mo­di­dad de mirar­se a uno mis­mo y hacer­se res­pon­sa­ble de lo pro­pio. Prac­ti­car el auto­cui­da­do emo­cio­nal genuino —no el que se mues­tra en redes socia­les— es esen­cial para el bien­es­tar per­so­nal y para ser un mode­lo salu­da­ble para los hijos.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (de los par­ti­ci­pan­tes en el chat): ¿Qué es el diá­lo­go interno?

Res­pues­ta de Elsa Marie­la Nie­to Fer­nán­dez: Es esa voz inter­na con la que nos habla­mos cons­tan­te­men­te. Impac­ta en cómo afron­ta­mos las situa­cio­nes del día a día y en nues­tra segu­ri­dad per­so­nal. Es impor­tan­te modi­fi­car­lo hacia un diá­lo­go más amo­ro­so y ama­ble.

Tema 3: La escucha del cuerpo y la autoimagen física

La inter­ocep­ción, o capa­ci­dad de escu­char al pro­pio cuer­po, es un pilar fun­da­men­tal de la auto­es­ti­ma. Elsa Marie­la Nie­to Fer­nán­dez expli­có que muchas per­so­nas igno­ran las seña­les físi­cas de males­tar —dolo­res, ten­sio­nes, fati­ga— has­ta que se con­vier­ten en pro­ble­mas de salud mayo­res. Apren­der a hacer pau­sas duran­te el día para aten­der las nece­si­da­des del cuer­po es una for­ma con­cre­ta de que­rer­se a uno mis­mo.

Se reco­men­dó la prác­ti­ca de la medi­ta­ción bre­ve —cin­co minu­tos dia­rios— como herra­mien­ta para desa­rro­llar esta escu­cha inter­na. No se tra­ta de vaciar la men­te, sino de pres­tar aten­ción a la res­pi­ra­ción y dejar pasar los pen­sa­mien­tos sin engan­char­se en ellos.

Res­pec­to a la ima­gen cor­po­ral, se seña­ló que los jui­cios sobre el cuer­po están fuer­te­men­te con­di­cio­na­dos por la cul­tu­ra y la épo­ca his­tó­ri­ca. Antes de emi­tir jui­cios sobre el cuer­po de los hijos —espe­cial­men­te en temas de peso o apa­rien­cia— es más ade­cua­do acom­pa­ñar­los a revi­sar su esta­do de salud con espe­cia­lis­tas y ense­ñar­les a cui­dar­se como un acto de amor, no de cas­ti­go. La acep­ta­ción del pro­pio cuer­po es el pun­to de par­ti­da del amor pro­pio y del amor al pró­ji­mo.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (de Mar, par­ti­ci­pan­te en el chat): ¿Cómo se pue­de acep­tar el cuer­po?

Res­pues­ta de Elsa Marie­la Nie­to Fer­nán­dez: Es impor­tan­te apren­der a escu­char­lo, cono­cer­lo y aten­der­lo cuan­do expre­sa dolor o inco­mo­di­dad. La narra­ti­va que nos con­ta­mos sobre noso­tros mis­mos muchas veces impi­de acep­tar el cuer­po. Un pro­ce­so tera­péu­ti­co pue­de ayu­dar a tra­ba­jar­lo de mane­ra más inte­gral.

Tema 4: La autoestima, la libertad y la independencia

La auto­es­ti­ma fue defi­ni­da como una acu­mu­la­ción de reco­no­ci­mien­tos inter­nos de los pro­pios logros, cua­li­da­des y habi­li­da­des, por peque­ños que sean. Reco­no­cer­se a uno mis­mo no es egoís­mo, sino la base de la segu­ri­dad con la que una per­so­na se des­en­vuel­ve en el mun­do —en la bús­que­da de pare­ja, empleo o rela­cio­nes socia­les.

Se des­ta­có que la liber­tad de ser uno mis­mo sur­ge cuan­do se asu­me la res­pon­sa­bi­li­dad que corres­pon­de. En este sen­ti­do, es fun­da­men­tal que los padres fomen­ten en sus hijos la auto­no­mía y la inde­pen­den­cia des­de tem­pra­na edad, inclu­yen­do la inde­pen­den­cia finan­cie­ra. Ense­ñar a los hijos a aho­rrar, a pro­po­ner­se metas eco­nó­mi­cas peque­ñas y a valo­rar el esfuer­zo de ganar­se la vida con­tri­bu­ye direc­ta­men­te al desa­rro­llo de su auto­es­ti­ma y res­pon­sa­bi­li­dad.

Se advir­tió sobre el ries­go de la sobre­pro­tec­ción: resol­ver todo por los hijos impi­de que desa­rro­llen la capa­ci­dad de hacer­se res­pon­sa­bles de su pro­pia vida. Un hijo que lle­ga a la adul­tez sin poder eman­ci­par­se eco­nó­mi­ca­men­te difí­cil­men­te podrá cons­truir una auto­es­ti­ma sóli­da.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta implí­ci­ta: ¿Cómo se rela­cio­na la inde­pen­den­cia finan­cie­ra con la auto­es­ti­ma?

Res­pues­ta de Elsa Marie­la Nie­to Fer­nán­dez: No se pue­de hablar de res­pon­sa­bi­li­dad y amor pro­pio si una per­so­na depen­de com­ple­ta­men­te de otros para sub­sis­tir. Fomen­tar des­de peque­ños el aho­rro y la capa­ci­dad de gene­rar ingre­sos pro­pios for­ta­le­ce la auto­es­ti­ma y pre­pa­ra a los hijos para afron­tar la vida de mane­ra autó­no­ma.

Próximos pasos y tareas

  • Conec­tar­se a la pró­xi­ma sesión del espa­cio “Escue­la para Padres” el vier­nes 30 de octu­bre a las 7:00 p.m., a tra­vés del mis­mo enla­ce uti­li­za­do en esta sesión.
  • El tema de la pró­xi­ma char­la será: “Desa­rro­llar la con­fian­za cor­po­ral en niños y niñas”, impar­ti­da por la psi­có­lo­ga Pame­la Gon­zá­lez Espa­ña.
  • Las sesio­nes se rea­li­zan cada 15 días, los vier­nes a las 7:00 p.m., abor­dan­do dife­ren­tes temá­ti­cas rela­cio­na­das con la crian­za.
  • Para quie­nes deseen aten­ción tera­péu­ti­ca indi­vi­dual, pue­den con­tac­tar a Elsa Marie­la Nie­to Fer­nán­dez vía WhatsApp al núme­ro 2211794441.

Recursos complementarios

  • Con­fe­ren­cias de Nil­da Cha­ra­bi­glio: Psi­co­te­ra­peu­ta y con­fe­ren­cis­ta, fuen­te de ins­pi­ra­ción para la char­la pre­sen­ta­da. Ofre­ce con­te­ni­do sobre auto­es­ti­ma y desa­rro­llo per­so­nal.
  • Libro: El cere­bro del niño. Dis­ci­pli­na sin lágri­mas — Daniel Sie­gel y Tina Pay­ne Bry­son.
  • Libro: Cómo hablar para que sus hijos los escu­chen y cómo escu­char para que sus hijos les hablen — Ade­le Faber.
  • Libro: Edu­car sin per­der los ner­vios. Míra­te para mirar — Tania Gar­cía.
  • Libro: Cuen­tos para que­rer­te mejor (para leer en fami­lia) — Álex Rovi­ra y Fran­cesc Mira­lles.
  • Redes socia­les de Elsa Marie­la Nie­to Fer­nán­dez: Tik­Tok e Ins­ta­gram bajo el usua­rio @heel_is_elsy, don­de com­par­te con­te­ni­do sobre salud men­tal.

¿Es tu talento o mi deseo? — Psic Mireya Roxana Tiburcio de la Cruz

Resumen general

Esta con­fe­ren­cia, orga­ni­za­da por la Escue­la para Padres de Amap­si, abor­dó el tema “¿Es tu talen­to o mi deseo? Cómo acom­pa­ñar las pasio­nes de tus hijos de for­ma libre”, impar­ti­da por la psi­có­lo­ga Roxa­na Tibur­cio. La sesión invi­tó a los padres y madres de fami­lia a refle­xio­nar sobre el papel que jue­gan en el desa­rro­llo de los talen­tos e intere­ses de sus hijos, dis­tin­guien­do entre acom­pa­ñar genui­na­men­te y pro­yec­tar expec­ta­ti­vas pro­pias. Se con­tex­tua­li­zó la crian­za den­tro de la reali­dad actual, mar­ca­da por la ansie­dad juve­nil, la incer­ti­dum­bre y el impac­to de las redes socia­les.

Conceptos clave

  • Hijo ima­gi­na­rio vs. hijo real: La bre­cha entre las expec­ta­ti­vas que los padres pro­yec­tan antes del naci­mien­to y la iden­ti­dad real del hijo.
  • Acom­pa­ñar vs. impo­ner: Dos pos­tu­ras opues­tas en la crian­za que deter­mi­nan el desa­rro­llo emo­cio­nal y la auto­es­ti­ma del niño.
  • Caza­dor de talen­tos: Rol paren­tal basa­do en la obser­va­ción acti­va para iden­ti­fi­car y poten­ciar los intere­ses genui­nos del hijo.
  • Incen­ti­var el inten­to: Reco­no­cer el pro­gre­so y el esfuer­zo por enci­ma del resul­ta­do o la per­fec­ción.
  • Con­ten­ta­mien­to: Capa­ci­dad de valo­rar y hon­rar los pro­pios logros como base para una crian­za salu­da­ble.
  • Fichas de póker: Metá­fo­ra que ilus­tra cómo el amor, el alien­to y el reco­no­ci­mien­to paren­tal cons­tru­yen la auto­es­ti­ma y la con­fian­za del hijo.

Preguntas importantes planteadas

  • ¿Qué espe­ra­ban de sus hijos antes de que nacie­ran y en qué medi­da coin­ci­de con quie­nes son hoy?
  • ¿En qué pun­to del espec­tro entre acom­pa­ñar e impo­ner se ubi­can como padres actual­men­te?
  • ¿Cómo pue­den los padres modi­fi­car patro­nes de crian­za here­da­dos para adap­tar­los al mun­do actual?
  • ¿Qué ocu­rre cuan­do un talen­to iden­ti­fi­ca­do se con­vier­te en una obli­ga­ción para el hijo?

Puntos clave y objetivos de aprendizaje

  • Reco­no­cer la dife­ren­cia entre el hijo ima­gi­na­rio que los padres pro­yec­tan y el hijo real que tie­nen.
  • Iden­ti­fi­car si la crian­za que se ejer­ce está basa­da en el acom­pa­ña­mien­to o en la impo­si­ción.
  • Com­pren­der el impac­to nega­ti­vo de exi­gir per­fec­ción y valo­rar úni­ca­men­te resul­ta­dos.
  • Desa­rro­llar el rol de “caza­dor de talen­tos” median­te la obser­va­ción acti­va y la escu­cha.
  • Fomen­tar el con­ten­ta­mien­to y la gra­ti­tud como herra­mien­tas de salud psi­co­ló­gi­ca paren­tal.
  • Enten­der que los patro­nes de crian­za tie­nen reper­cu­sio­nes has­ta dos gene­ra­cio­nes hacia ade­lan­te.
  • Reco­no­cer que nun­ca es tar­de para modi­fi­car la for­ma de acom­pa­ñar a los hijos.

Tema 1: El hijo imaginario y el hijo real

Des­de el momen­to en que se espe­ra un hijo, los padres comien­zan a cons­truir una ima­gen men­tal de cómo será: sus gus­tos, su carác­ter, su futu­ro. Esta figu­ra, deno­mi­na­da hijo ima­gi­na­rio, sue­le estar car­ga­da de deseos pro­pios, sue­ños no cum­pli­dos y expec­ta­ti­vas cul­tu­ra­les. Sin embar­go, el hijo real que lle­ga al mun­do es un indi­vi­duo con su pro­pia iden­ti­dad, intere­ses y for­ma de ser, que no siem­pre coin­ci­de con esa pro­yec­ción.

Roxa­na Tibur­cio seña­ló que esta bre­cha entre el hijo ima­gi­na­rio y el hijo real es una de las prin­ci­pa­les fuen­tes de frus­tra­ción en la crian­za. Cuan­do los padres no logran sol­tar esa fan­ta­sía, pue­den caer en diná­mi­cas de impo­si­ción que afec­tan la rela­ción con sus hijos y el desa­rro­llo de la auto­es­ti­ma de estos. Acep­tar al hijo tal como es —con su carác­ter, sus gus­tos y su rit­mo— no solo libe­ra a los padres del peso de que­rer criar al hijo per­fec­to, sino que tam­bién les per­mi­te dis­fru­tar cada eta­pa del desa­rro­llo, con sus retos y sus recom­pen­sas.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (refle­xión guia­da): ¿Qué ima­gi­na­ban que iba a ser su hijo y en qué medi­da coin­ci­de con quien es hoy?

Res­pues­ta (Roxa­na Tibur­cio): En muchas oca­sio­nes los padres ima­gi­nan a sus hijos como una ver­sión de sí mis­mos. Al com­pa­rar esa ima­gen con la reali­dad, es posi­ble iden­ti­fi­car si se está crian­do al hijo que se tie­ne o al hijo que se hubie­ra desea­do tener. Reco­no­cer esta dife­ren­cia es el pri­mer paso para acom­pa­ñar des­de la acep­ta­ción genui­na.

Tema 2: Acompañar vs. imponer

Roxa­na Tibur­cio pre­sen­tó un cua­dro com­pa­ra­ti­vo entre dos pos­tu­ras paren­ta­les: acom­pa­ñar e impo­ner. Ambas pue­den sur­gir de bue­nas inten­cio­nes, pero sus efec­tos en el desa­rro­llo del hijo son muy dis­tin­tos.

Acom­pa­ñar impli­ca:

  • Pre­gun­tar qué le gus­ta al hijo y obser­var sus intere­ses de for­ma espon­tá­nea.
  • Per­mi­tir­le explo­rar dis­tin­tas acti­vi­da­des sin con­ver­tir­las en pro­yec­tos de ren­di­mien­to.
  • Valo­rar el pro­ce­so y el avan­ce, no solo el resul­ta­do.
  • Acep­tar que los intere­ses cam­bian y escu­char sus deci­sio­nes.
  • Apo­yar­lo aun­que no des­ta­que ni sea el pri­me­ro en su acti­vi­dad.
  • Evi­tar com­pa­ra­cio­nes con otros niños o fami­lia­res.

Impo­ner impli­ca:

  • Ins­cri­bir al hijo en acti­vi­da­des que el padre desea­ría haber prac­ti­ca­do, sin con­sul­tar su inte­rés.
  • Inter­pre­tar una habi­li­dad como una obli­ga­ción de ren­di­mien­to y com­pe­ten­cia.
  • Satu­rar al hijo con múl­ti­ples acti­vi­da­des extra­cu­rri­cu­la­res sin con­si­de­rar su bien­es­tar.
  • Valo­rar úni­ca­men­te los resul­ta­dos y seña­lar los erro­res de for­ma inme­dia­ta.
  • No per­mi­tir­le aban­do­nar una acti­vi­dad aun­que ya no le gene­re dis­fru­te.
  • Espe­rar que el hijo sobre­sal­ga cons­tan­te­men­te en aque­llo que se le impo­ne.

Cuan­do un talen­to se con­vier­te en una obli­ga­ción, deja de ser fuen­te de dis­fru­te. El hijo pue­de comen­zar a aso­ciar el amor de sus padres con su ren­di­mien­to, desa­rro­llan­do una iden­ti­dad basa­da exclu­si­va­men­te en “ser bueno en algo” y gene­ran­do mie­do a decep­cio­nar, pér­di­da de moti­va­ción y con­flic­tos en su auto­es­ti­ma.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (refle­xión guia­da): ¿En qué lado del espec­tro —acom­pa­ñar o impo­ner— se ubi­can como padres en este momen­to?

Res­pues­ta (Roxa­na Tibur­cio): La impo­si­ción no siem­pre sur­ge de una mala inten­ción. Muchas veces los padres impo­nen sin dar­se cuen­ta, movi­dos por el deseo de que sus hijos crez­can y se desa­rro­llen. El ejer­ci­cio con­sis­te en iden­ti­fi­car hones­ta­men­te cuá­les de las con­duc­tas des­cri­tas están pre­sen­tes en la crian­za coti­dia­na y comen­zar a modi­fi­car­las de for­ma gra­dual.

Tema 3: La salud psicológica de los padres como base de la crianza

Un pun­to cen­tral de la con­fe­ren­cia fue que la for­ma en que los padres acom­pa­ñan a sus hijos está direc­ta­men­te rela­cio­na­da con su pro­pia salud psi­co­ló­gi­ca. Roxa­na Tibur­cio des­ta­có que edu­car des­de la frus­tra­ción, el recla­mo o los sue­ños no cum­pli­dos gene­ra una car­ga emo­cio­nal que se trans­fie­re a los hijos.

Para cons­truir una crian­za más cons­cien­te, pro­pu­so tra­ba­jar dos herra­mien­tas fun­da­men­ta­les:

  • Gra­ti­tud: Dete­ner­se a obser­var y agra­de­cer lo que se tie­ne, des­de los peque­ños momen­tos coti­dia­nos has­ta la opor­tu­ni­dad de guiar a un hijo. Cam­biar la que­ja habi­tual por el reco­no­ci­mien­to de lo posi­ti­vo.
  • Con­ten­ta­mien­to: Valo­rar y hon­rar los pro­pios logros sin con­fun­dir­lo con con­for­mis­mo. Cuan­do los padres están a gus­to con lo que han alcan­za­do, pro­yec­tan una acti­tud de cre­ci­mien­to que los hijos apren­den e inter­na­li­zan.

Roxa­na Tibur­cio tam­bién uti­li­zó la metá­fo­ra de las fichas de póker para ilus­trar cómo cada acto de amor, alien­to y reco­no­ci­mien­to paren­tal suma a la auto­es­ti­ma del hijo, mien­tras que la crí­ti­ca cons­tan­te y la des­ca­li­fi­ca­ción le res­tan recur­sos emo­cio­na­les para enfren­tar los retos de la vida. Un hijo con muchas “fichas” arries­ga, explo­ra y se recu­pe­ra de los fra­ca­sos; uno con pocas, se retrae y evi­ta inten­tar­lo.

Asi­mis­mo, seña­ló que los patro­nes de crian­za se repi­ten inter­ge­ne­ra­cio­nal­men­te y que es posi­ble hacer un fil­tro cons­cien­te: con­ser­var lo que fue útil y valio­so de la pro­pia crian­za, y sol­tar o rein­ter­pre­tar aque­llo que cau­só dolor o que ya no es fun­cio­nal en el con­tex­to actual.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Fer­nan­do Mon­to­ya): ¿Podría comen­tar­nos algo más sobre el con­cep­to de con­ten­ta­mien­to?

Res­pues­ta (Roxa­na Tibur­cio): El tér­mino pro­vie­ne del libro Los hijos no tie­nen que ser per­fec­tos. Ama a tus hijos tal como son. El con­ten­ta­mien­to impli­ca reco­no­cer y valo­rar los pro­pios logros —labo­ra­les, fami­lia­res, per­so­na­les— sin que­dar­se úni­ca­men­te en la que­ja. Cuan­do los padres prac­ti­can el con­ten­ta­mien­to, ense­ñan a sus hijos a dis­fru­tar los peque­ños momen­tos, a valo­rar lo que tie­nen y a seguir cre­cien­do des­de un lugar de segu­ri­dad, no de caren­cia.

Tema 4: Cómo acompañar el desarrollo de los talentos

Roxa­na Tibur­cio pre­sen­tó cin­co accio­nes con­cre­tas que los padres pue­den imple­men­tar para acom­pa­ñar el desa­rro­llo de los talen­tos de sus hijos de for­ma res­pe­tuo­sa:

  1. Ser estu­dio­sos de sus pro­pios hijos: Obser­var qué acti­vi­da­des bus­can espon­tá­nea­men­te, qué les gene­ra ale­gría y en qué mues­tran habi­li­da­des natu­ra­les, sin impo­ner de inme­dia­to una estruc­tu­ra com­pe­ti­ti­va.
  2. Escu­char acti­va­men­te: Pres­tar aten­ción a lo que el hijo dice que le gus­ta, le intere­sa o quie­re apren­der, y faci­li­tar los medios si está den­tro de las posi­bi­li­da­des fami­lia­res.
  3. Per­mi­tir­les explo­rar: Dar­les liber­tad para cono­cer dis­tin­tas acti­vi­da­des sin con­ver­tir cada una en un pro­yec­to de ren­di­mien­to. Los hijos, al explo­rar, van encon­tran­do solos en qué lugar se sien­ten mejor.
  4. Pro­por­cio­nar recur­sos, orien­ta­ción y lími­tes ade­cua­dos: Acom­pa­ñar sin sobre­pro­te­ger, ofre­cien­do un entorno segu­ro con estruc­tu­ra y acuer­dos cla­ros.
  5. Per­mi­tir­les cam­biar de opi­nión: Res­pe­tar que aban­do­nen una acti­vi­dad si ya no les gene­ra dis­fru­te, lle­gan­do a acuer­dos razo­na­bles sobre tiem­pos y com­pro­mi­sos, sin for­zar la per­ma­nen­cia ni tam­po­co per­mi­tir la deser­ción inme­dia­ta sin refle­xión.

Preguntas y respuestas relevantes

Comen­ta­rio (Ma. Mer­ce­des Serrano Mire­les): Su hija eli­gió estu­diar Artes Visua­les en la UNAM a pesar de las dudas de sus padres. Años des­pués, reco­no­ció que la carre­ra no le per­mi­tió ejer­cer pro­fe­sio­nal­men­te, pero agra­de­ce que le per­mi­tie­ran equi­vo­car­se. Actual­men­te estu­dia Psi­co­pe­da­go­gía y con­si­de­ra que su for­ma­ción en artes la está enri­que­cien­do en esta nue­va carre­ra.

Res­pues­ta (Roxa­na Tibur­cio): No debe ver­se como un error ni como tiem­po per­di­do. La hija tomó su pro­pia deci­sión, dis­fru­tó su carre­ra y hoy la está inte­gran­do con una nue­va for­ma­ción. La psi­co­lo­gía, la psi­co­pe­da­go­gía y el arte tera­pia se com­ple­men­tan pro­fun­da­men­te. Per­mi­tir­le equi­vo­car­se fue, en sí mis­mo, un acto de acom­pa­ña­mien­to res­pe­tuo­so.

Tema 5: El contexto actual y su impacto en los jóvenes

Roxa­na Tibur­cio con­tex­tua­li­zó la crian­za den­tro de la reali­dad que enfren­tan las nue­vas gene­ra­cio­nes, seña­lan­do que estu­dios recien­tes indi­can que los jóve­nes de hoy viven con nive­les cre­cien­tes de ansie­dad, estrés y depre­sión, y se con­si­de­ran menos feli­ces que gene­ra­cio­nes ante­rio­res, a pesar de tener mayor acce­so a infor­ma­ción y tec­no­lo­gía.

Entre los fac­to­res que con­tri­bu­yen a esta situa­ción se iden­ti­fi­ca­ron:

  • Mayor ran­go de com­pa­ra­ción: Las redes socia­les expo­nen a los jóve­nes a un bom­bar­deo cons­tan­te de infor­ma­ción con­tra­dic­to­ria que gene­ra con­fu­sión e inse­gu­ri­dad.
  • Fal­ta de opor­tu­ni­da­des garan­ti­za­das: A dife­ren­cia de gene­ra­cio­nes ante­rio­res, una carre­ra pro­fe­sio­nal ya no ase­gu­ra esta­bi­li­dad eco­nó­mi­ca ni éxi­to, lo que gene­ra incer­ti­dum­bre sobre el futu­ro.
  • Expo­si­ción a pro­ble­má­ti­cas glo­ba­les: Los niños y jóve­nes tie­nen acce­so des­de eda­des tem­pra­nas a con­te­ni­dos sobre vio­len­cia, cri­sis eco­nó­mi­cas y con­flic­tos mun­dia­les, lo que incre­men­ta su ansie­dad.
  • Sobre­pro­tec­ción en el mun­do real vs. des­pro­tec­ción digi­tal: Los padres tien­den a pro­te­ger a sus hijos del entorno físi­co, pero los dejan expues­tos sin orien­ta­ción en el entorno digi­tal.

Este con­tex­to refuer­za la impor­tan­cia del rol paren­tal como fuen­te de segu­ri­dad emo­cio­nal, evi­tan­do aña­dir más incer­ti­dum­bre en el hogar y tra­ba­jan­do en cons­truir la con­fian­za y las capa­ci­da­des del hijo para enfren­tar el mun­do.

Preguntas y respuestas relevantes

Comen­ta­rio (Pedro Care­lla): Refle­xio­nó sobre la impor­tan­cia de ele­gir bien a la pare­ja como cimien­to de una crian­za exi­to­sa, y reco­no­ció que, aun­que pro­ve­yó eco­nó­mi­ca­men­te a sus seis hijos, les fal­tó el amor expre­sa­do en abra­zos y tiem­po com­par­ti­do. Con sus nie­tos tuvo la opor­tu­ni­dad de apli­car lo apren­di­do y obser­va en ellos resul­ta­dos muy posi­ti­vos.

Res­pues­ta (Roxa­na Tibur­cio): Los padres siem­pre actúan con las herra­mien­tas que tie­nen en su momen­to his­tó­ri­co y con­tex­to. No se tra­ta de cul­pa­bi­li­zar­se, sino de reco­no­cer lo apren­di­do y apli­car­lo don­de aún es posi­ble. El amor que no pudo expre­sar­se direc­ta­men­te con los hijos pue­de trans­mi­tir­se hoy a tra­vés de los nie­tos, y eso tam­bién es una for­ma valio­sa de sanar y cre­cer.

Próximos pasos y tareas

  • Rea­li­zar el ejer­ci­cio de obser­va­ción pro­pues­to: dete­ner­se a admi­rar a los hijos tal como son, sin inte­rrum­pir ni corre­gir, sim­ple­men­te obser­van­do y conec­tan­do.
  • Refle­xio­nar hones­ta­men­te sobre la bre­cha entre el hijo ima­gi­na­rio que se pro­yec­ta­ba y el hijo real que se tie­ne.
  • Iden­ti­fi­car en qué pun­tos de la crian­za coti­dia­na se está acom­pa­ñan­do y en cuá­les se está impo­nien­do.
  • Asis­tir a la pró­xi­ma sesión de la Escue­la para Padres de Amap­si el vier­nes 16 de octu­bre a las 7:00 p.m., con la psi­có­lo­ga Elsa Marie­la Nie­to Fer­nán­dez, quien abor­da­rá el tema “Cre­cer con con­fian­za: auto­es­ti­ma en nues­tros hijos”.

Recursos complementarios

  • Libro reco­men­da­do: Los hijos no tie­nen que ser per­fec­tos. Ama a tus hijos tal como son — obra en la que se desa­rro­lla el con­cep­to de con­ten­ta­mien­to apli­ca­do a la crian­za.
  • Video de You­Tu­be: Fichas de póker — bre­ve con­fe­ren­cia sobre el rol de padres y docen­tes en la cons­truc­ción de la auto­es­ti­ma infan­til, uti­li­zan­do la metá­fo­ra de las fichas como repre­sen­ta­ción de la con­fian­za y la segu­ri­dad emo­cio­nal.
  • Poe­ma: Si pudie­ra criar a mi hijo otra vez, de Anah Lomas — lec­tu­ra refle­xi­va com­par­ti­da al cie­rre de la ponen­cia sobre las prio­ri­da­des en la crian­za.
  • Con­fe­ren­cia pre­via en Amap­si: Sesión sobre arte, crea­ti­vi­dad y arte tera­pia, impar­ti­da tam­bién por Roxa­na Tibur­cio en el mar­co de la Escue­la para Padres.