¿Es tu talento o mi deseo? — Psic Mireya Roxana Tiburcio de la Cruz

Resumen general

Esta con­fe­ren­cia, orga­ni­za­da por la Escue­la para Padres de Amap­si, abor­dó el tema “¿Es tu talen­to o mi deseo? Cómo acom­pa­ñar las pasio­nes de tus hijos de for­ma libre”, impar­ti­da por la psi­có­lo­ga Roxa­na Tibur­cio. La sesión invi­tó a los padres y madres de fami­lia a refle­xio­nar sobre el papel que jue­gan en el desa­rro­llo de los talen­tos e intere­ses de sus hijos, dis­tin­guien­do entre acom­pa­ñar genui­na­men­te y pro­yec­tar expec­ta­ti­vas pro­pias. Se con­tex­tua­li­zó la crian­za den­tro de la reali­dad actual, mar­ca­da por la ansie­dad juve­nil, la incer­ti­dum­bre y el impac­to de las redes socia­les.

Conceptos clave

  • Hijo ima­gi­na­rio vs. hijo real: La bre­cha entre las expec­ta­ti­vas que los padres pro­yec­tan antes del naci­mien­to y la iden­ti­dad real del hijo.
  • Acom­pa­ñar vs. impo­ner: Dos pos­tu­ras opues­tas en la crian­za que deter­mi­nan el desa­rro­llo emo­cio­nal y la auto­es­ti­ma del niño.
  • Caza­dor de talen­tos: Rol paren­tal basa­do en la obser­va­ción acti­va para iden­ti­fi­car y poten­ciar los intere­ses genui­nos del hijo.
  • Incen­ti­var el inten­to: Reco­no­cer el pro­gre­so y el esfuer­zo por enci­ma del resul­ta­do o la per­fec­ción.
  • Con­ten­ta­mien­to: Capa­ci­dad de valo­rar y hon­rar los pro­pios logros como base para una crian­za salu­da­ble.
  • Fichas de póker: Metá­fo­ra que ilus­tra cómo el amor, el alien­to y el reco­no­ci­mien­to paren­tal cons­tru­yen la auto­es­ti­ma y la con­fian­za del hijo.

Preguntas importantes planteadas

  • ¿Qué espe­ra­ban de sus hijos antes de que nacie­ran y en qué medi­da coin­ci­de con quie­nes son hoy?
  • ¿En qué pun­to del espec­tro entre acom­pa­ñar e impo­ner se ubi­can como padres actual­men­te?
  • ¿Cómo pue­den los padres modi­fi­car patro­nes de crian­za here­da­dos para adap­tar­los al mun­do actual?
  • ¿Qué ocu­rre cuan­do un talen­to iden­ti­fi­ca­do se con­vier­te en una obli­ga­ción para el hijo?

Puntos clave y objetivos de aprendizaje

  • Reco­no­cer la dife­ren­cia entre el hijo ima­gi­na­rio que los padres pro­yec­tan y el hijo real que tie­nen.
  • Iden­ti­fi­car si la crian­za que se ejer­ce está basa­da en el acom­pa­ña­mien­to o en la impo­si­ción.
  • Com­pren­der el impac­to nega­ti­vo de exi­gir per­fec­ción y valo­rar úni­ca­men­te resul­ta­dos.
  • Desa­rro­llar el rol de “caza­dor de talen­tos” median­te la obser­va­ción acti­va y la escu­cha.
  • Fomen­tar el con­ten­ta­mien­to y la gra­ti­tud como herra­mien­tas de salud psi­co­ló­gi­ca paren­tal.
  • Enten­der que los patro­nes de crian­za tie­nen reper­cu­sio­nes has­ta dos gene­ra­cio­nes hacia ade­lan­te.
  • Reco­no­cer que nun­ca es tar­de para modi­fi­car la for­ma de acom­pa­ñar a los hijos.

Tema 1: El hijo imaginario y el hijo real

Des­de el momen­to en que se espe­ra un hijo, los padres comien­zan a cons­truir una ima­gen men­tal de cómo será: sus gus­tos, su carác­ter, su futu­ro. Esta figu­ra, deno­mi­na­da hijo ima­gi­na­rio, sue­le estar car­ga­da de deseos pro­pios, sue­ños no cum­pli­dos y expec­ta­ti­vas cul­tu­ra­les. Sin embar­go, el hijo real que lle­ga al mun­do es un indi­vi­duo con su pro­pia iden­ti­dad, intere­ses y for­ma de ser, que no siem­pre coin­ci­de con esa pro­yec­ción.

Roxa­na Tibur­cio seña­ló que esta bre­cha entre el hijo ima­gi­na­rio y el hijo real es una de las prin­ci­pa­les fuen­tes de frus­tra­ción en la crian­za. Cuan­do los padres no logran sol­tar esa fan­ta­sía, pue­den caer en diná­mi­cas de impo­si­ción que afec­tan la rela­ción con sus hijos y el desa­rro­llo de la auto­es­ti­ma de estos. Acep­tar al hijo tal como es —con su carác­ter, sus gus­tos y su rit­mo— no solo libe­ra a los padres del peso de que­rer criar al hijo per­fec­to, sino que tam­bién les per­mi­te dis­fru­tar cada eta­pa del desa­rro­llo, con sus retos y sus recom­pen­sas.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (refle­xión guia­da): ¿Qué ima­gi­na­ban que iba a ser su hijo y en qué medi­da coin­ci­de con quien es hoy?

Res­pues­ta (Roxa­na Tibur­cio): En muchas oca­sio­nes los padres ima­gi­nan a sus hijos como una ver­sión de sí mis­mos. Al com­pa­rar esa ima­gen con la reali­dad, es posi­ble iden­ti­fi­car si se está crian­do al hijo que se tie­ne o al hijo que se hubie­ra desea­do tener. Reco­no­cer esta dife­ren­cia es el pri­mer paso para acom­pa­ñar des­de la acep­ta­ción genui­na.

Tema 2: Acompañar vs. imponer

Roxa­na Tibur­cio pre­sen­tó un cua­dro com­pa­ra­ti­vo entre dos pos­tu­ras paren­ta­les: acom­pa­ñar e impo­ner. Ambas pue­den sur­gir de bue­nas inten­cio­nes, pero sus efec­tos en el desa­rro­llo del hijo son muy dis­tin­tos.

Acom­pa­ñar impli­ca:

  • Pre­gun­tar qué le gus­ta al hijo y obser­var sus intere­ses de for­ma espon­tá­nea.
  • Per­mi­tir­le explo­rar dis­tin­tas acti­vi­da­des sin con­ver­tir­las en pro­yec­tos de ren­di­mien­to.
  • Valo­rar el pro­ce­so y el avan­ce, no solo el resul­ta­do.
  • Acep­tar que los intere­ses cam­bian y escu­char sus deci­sio­nes.
  • Apo­yar­lo aun­que no des­ta­que ni sea el pri­me­ro en su acti­vi­dad.
  • Evi­tar com­pa­ra­cio­nes con otros niños o fami­lia­res.

Impo­ner impli­ca:

  • Ins­cri­bir al hijo en acti­vi­da­des que el padre desea­ría haber prac­ti­ca­do, sin con­sul­tar su inte­rés.
  • Inter­pre­tar una habi­li­dad como una obli­ga­ción de ren­di­mien­to y com­pe­ten­cia.
  • Satu­rar al hijo con múl­ti­ples acti­vi­da­des extra­cu­rri­cu­la­res sin con­si­de­rar su bien­es­tar.
  • Valo­rar úni­ca­men­te los resul­ta­dos y seña­lar los erro­res de for­ma inme­dia­ta.
  • No per­mi­tir­le aban­do­nar una acti­vi­dad aun­que ya no le gene­re dis­fru­te.
  • Espe­rar que el hijo sobre­sal­ga cons­tan­te­men­te en aque­llo que se le impo­ne.

Cuan­do un talen­to se con­vier­te en una obli­ga­ción, deja de ser fuen­te de dis­fru­te. El hijo pue­de comen­zar a aso­ciar el amor de sus padres con su ren­di­mien­to, desa­rro­llan­do una iden­ti­dad basa­da exclu­si­va­men­te en “ser bueno en algo” y gene­ran­do mie­do a decep­cio­nar, pér­di­da de moti­va­ción y con­flic­tos en su auto­es­ti­ma.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (refle­xión guia­da): ¿En qué lado del espec­tro —acom­pa­ñar o impo­ner— se ubi­can como padres en este momen­to?

Res­pues­ta (Roxa­na Tibur­cio): La impo­si­ción no siem­pre sur­ge de una mala inten­ción. Muchas veces los padres impo­nen sin dar­se cuen­ta, movi­dos por el deseo de que sus hijos crez­can y se desa­rro­llen. El ejer­ci­cio con­sis­te en iden­ti­fi­car hones­ta­men­te cuá­les de las con­duc­tas des­cri­tas están pre­sen­tes en la crian­za coti­dia­na y comen­zar a modi­fi­car­las de for­ma gra­dual.

Tema 3: La salud psicológica de los padres como base de la crianza

Un pun­to cen­tral de la con­fe­ren­cia fue que la for­ma en que los padres acom­pa­ñan a sus hijos está direc­ta­men­te rela­cio­na­da con su pro­pia salud psi­co­ló­gi­ca. Roxa­na Tibur­cio des­ta­có que edu­car des­de la frus­tra­ción, el recla­mo o los sue­ños no cum­pli­dos gene­ra una car­ga emo­cio­nal que se trans­fie­re a los hijos.

Para cons­truir una crian­za más cons­cien­te, pro­pu­so tra­ba­jar dos herra­mien­tas fun­da­men­ta­les:

  • Gra­ti­tud: Dete­ner­se a obser­var y agra­de­cer lo que se tie­ne, des­de los peque­ños momen­tos coti­dia­nos has­ta la opor­tu­ni­dad de guiar a un hijo. Cam­biar la que­ja habi­tual por el reco­no­ci­mien­to de lo posi­ti­vo.
  • Con­ten­ta­mien­to: Valo­rar y hon­rar los pro­pios logros sin con­fun­dir­lo con con­for­mis­mo. Cuan­do los padres están a gus­to con lo que han alcan­za­do, pro­yec­tan una acti­tud de cre­ci­mien­to que los hijos apren­den e inter­na­li­zan.

Roxa­na Tibur­cio tam­bién uti­li­zó la metá­fo­ra de las fichas de póker para ilus­trar cómo cada acto de amor, alien­to y reco­no­ci­mien­to paren­tal suma a la auto­es­ti­ma del hijo, mien­tras que la crí­ti­ca cons­tan­te y la des­ca­li­fi­ca­ción le res­tan recur­sos emo­cio­na­les para enfren­tar los retos de la vida. Un hijo con muchas “fichas” arries­ga, explo­ra y se recu­pe­ra de los fra­ca­sos; uno con pocas, se retrae y evi­ta inten­tar­lo.

Asi­mis­mo, seña­ló que los patro­nes de crian­za se repi­ten inter­ge­ne­ra­cio­nal­men­te y que es posi­ble hacer un fil­tro cons­cien­te: con­ser­var lo que fue útil y valio­so de la pro­pia crian­za, y sol­tar o rein­ter­pre­tar aque­llo que cau­só dolor o que ya no es fun­cio­nal en el con­tex­to actual.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Fer­nan­do Mon­to­ya): ¿Podría comen­tar­nos algo más sobre el con­cep­to de con­ten­ta­mien­to?

Res­pues­ta (Roxa­na Tibur­cio): El tér­mino pro­vie­ne del libro Los hijos no tie­nen que ser per­fec­tos. Ama a tus hijos tal como son. El con­ten­ta­mien­to impli­ca reco­no­cer y valo­rar los pro­pios logros —labo­ra­les, fami­lia­res, per­so­na­les— sin que­dar­se úni­ca­men­te en la que­ja. Cuan­do los padres prac­ti­can el con­ten­ta­mien­to, ense­ñan a sus hijos a dis­fru­tar los peque­ños momen­tos, a valo­rar lo que tie­nen y a seguir cre­cien­do des­de un lugar de segu­ri­dad, no de caren­cia.

Tema 4: Cómo acompañar el desarrollo de los talentos

Roxa­na Tibur­cio pre­sen­tó cin­co accio­nes con­cre­tas que los padres pue­den imple­men­tar para acom­pa­ñar el desa­rro­llo de los talen­tos de sus hijos de for­ma res­pe­tuo­sa:

  1. Ser estu­dio­sos de sus pro­pios hijos: Obser­var qué acti­vi­da­des bus­can espon­tá­nea­men­te, qué les gene­ra ale­gría y en qué mues­tran habi­li­da­des natu­ra­les, sin impo­ner de inme­dia­to una estruc­tu­ra com­pe­ti­ti­va.
  2. Escu­char acti­va­men­te: Pres­tar aten­ción a lo que el hijo dice que le gus­ta, le intere­sa o quie­re apren­der, y faci­li­tar los medios si está den­tro de las posi­bi­li­da­des fami­lia­res.
  3. Per­mi­tir­les explo­rar: Dar­les liber­tad para cono­cer dis­tin­tas acti­vi­da­des sin con­ver­tir cada una en un pro­yec­to de ren­di­mien­to. Los hijos, al explo­rar, van encon­tran­do solos en qué lugar se sien­ten mejor.
  4. Pro­por­cio­nar recur­sos, orien­ta­ción y lími­tes ade­cua­dos: Acom­pa­ñar sin sobre­pro­te­ger, ofre­cien­do un entorno segu­ro con estruc­tu­ra y acuer­dos cla­ros.
  5. Per­mi­tir­les cam­biar de opi­nión: Res­pe­tar que aban­do­nen una acti­vi­dad si ya no les gene­ra dis­fru­te, lle­gan­do a acuer­dos razo­na­bles sobre tiem­pos y com­pro­mi­sos, sin for­zar la per­ma­nen­cia ni tam­po­co per­mi­tir la deser­ción inme­dia­ta sin refle­xión.

Preguntas y respuestas relevantes

Comen­ta­rio (Ma. Mer­ce­des Serrano Mire­les): Su hija eli­gió estu­diar Artes Visua­les en la UNAM a pesar de las dudas de sus padres. Años des­pués, reco­no­ció que la carre­ra no le per­mi­tió ejer­cer pro­fe­sio­nal­men­te, pero agra­de­ce que le per­mi­tie­ran equi­vo­car­se. Actual­men­te estu­dia Psi­co­pe­da­go­gía y con­si­de­ra que su for­ma­ción en artes la está enri­que­cien­do en esta nue­va carre­ra.

Res­pues­ta (Roxa­na Tibur­cio): No debe ver­se como un error ni como tiem­po per­di­do. La hija tomó su pro­pia deci­sión, dis­fru­tó su carre­ra y hoy la está inte­gran­do con una nue­va for­ma­ción. La psi­co­lo­gía, la psi­co­pe­da­go­gía y el arte tera­pia se com­ple­men­tan pro­fun­da­men­te. Per­mi­tir­le equi­vo­car­se fue, en sí mis­mo, un acto de acom­pa­ña­mien­to res­pe­tuo­so.

Tema 5: El contexto actual y su impacto en los jóvenes

Roxa­na Tibur­cio con­tex­tua­li­zó la crian­za den­tro de la reali­dad que enfren­tan las nue­vas gene­ra­cio­nes, seña­lan­do que estu­dios recien­tes indi­can que los jóve­nes de hoy viven con nive­les cre­cien­tes de ansie­dad, estrés y depre­sión, y se con­si­de­ran menos feli­ces que gene­ra­cio­nes ante­rio­res, a pesar de tener mayor acce­so a infor­ma­ción y tec­no­lo­gía.

Entre los fac­to­res que con­tri­bu­yen a esta situa­ción se iden­ti­fi­ca­ron:

  • Mayor ran­go de com­pa­ra­ción: Las redes socia­les expo­nen a los jóve­nes a un bom­bar­deo cons­tan­te de infor­ma­ción con­tra­dic­to­ria que gene­ra con­fu­sión e inse­gu­ri­dad.
  • Fal­ta de opor­tu­ni­da­des garan­ti­za­das: A dife­ren­cia de gene­ra­cio­nes ante­rio­res, una carre­ra pro­fe­sio­nal ya no ase­gu­ra esta­bi­li­dad eco­nó­mi­ca ni éxi­to, lo que gene­ra incer­ti­dum­bre sobre el futu­ro.
  • Expo­si­ción a pro­ble­má­ti­cas glo­ba­les: Los niños y jóve­nes tie­nen acce­so des­de eda­des tem­pra­nas a con­te­ni­dos sobre vio­len­cia, cri­sis eco­nó­mi­cas y con­flic­tos mun­dia­les, lo que incre­men­ta su ansie­dad.
  • Sobre­pro­tec­ción en el mun­do real vs. des­pro­tec­ción digi­tal: Los padres tien­den a pro­te­ger a sus hijos del entorno físi­co, pero los dejan expues­tos sin orien­ta­ción en el entorno digi­tal.

Este con­tex­to refuer­za la impor­tan­cia del rol paren­tal como fuen­te de segu­ri­dad emo­cio­nal, evi­tan­do aña­dir más incer­ti­dum­bre en el hogar y tra­ba­jan­do en cons­truir la con­fian­za y las capa­ci­da­des del hijo para enfren­tar el mun­do.

Preguntas y respuestas relevantes

Comen­ta­rio (Pedro Care­lla): Refle­xio­nó sobre la impor­tan­cia de ele­gir bien a la pare­ja como cimien­to de una crian­za exi­to­sa, y reco­no­ció que, aun­que pro­ve­yó eco­nó­mi­ca­men­te a sus seis hijos, les fal­tó el amor expre­sa­do en abra­zos y tiem­po com­par­ti­do. Con sus nie­tos tuvo la opor­tu­ni­dad de apli­car lo apren­di­do y obser­va en ellos resul­ta­dos muy posi­ti­vos.

Res­pues­ta (Roxa­na Tibur­cio): Los padres siem­pre actúan con las herra­mien­tas que tie­nen en su momen­to his­tó­ri­co y con­tex­to. No se tra­ta de cul­pa­bi­li­zar­se, sino de reco­no­cer lo apren­di­do y apli­car­lo don­de aún es posi­ble. El amor que no pudo expre­sar­se direc­ta­men­te con los hijos pue­de trans­mi­tir­se hoy a tra­vés de los nie­tos, y eso tam­bién es una for­ma valio­sa de sanar y cre­cer.

Próximos pasos y tareas

  • Rea­li­zar el ejer­ci­cio de obser­va­ción pro­pues­to: dete­ner­se a admi­rar a los hijos tal como son, sin inte­rrum­pir ni corre­gir, sim­ple­men­te obser­van­do y conec­tan­do.
  • Refle­xio­nar hones­ta­men­te sobre la bre­cha entre el hijo ima­gi­na­rio que se pro­yec­ta­ba y el hijo real que se tie­ne.
  • Iden­ti­fi­car en qué pun­tos de la crian­za coti­dia­na se está acom­pa­ñan­do y en cuá­les se está impo­nien­do.
  • Asis­tir a la pró­xi­ma sesión de la Escue­la para Padres de Amap­si el vier­nes 16 de octu­bre a las 7:00 p.m., con la psi­có­lo­ga Elsa Marie­la Nie­to Fer­nán­dez, quien abor­da­rá el tema “Cre­cer con con­fian­za: auto­es­ti­ma en nues­tros hijos”.

Recursos complementarios

  • Libro reco­men­da­do: Los hijos no tie­nen que ser per­fec­tos. Ama a tus hijos tal como son — obra en la que se desa­rro­lla el con­cep­to de con­ten­ta­mien­to apli­ca­do a la crian­za.
  • Video de You­Tu­be: Fichas de póker — bre­ve con­fe­ren­cia sobre el rol de padres y docen­tes en la cons­truc­ción de la auto­es­ti­ma infan­til, uti­li­zan­do la metá­fo­ra de las fichas como repre­sen­ta­ción de la con­fian­za y la segu­ri­dad emo­cio­nal.
  • Poe­ma: Si pudie­ra criar a mi hijo otra vez, de Anah Lomas — lec­tu­ra refle­xi­va com­par­ti­da al cie­rre de la ponen­cia sobre las prio­ri­da­des en la crian­za.
  • Con­fe­ren­cia pre­via en Amap­si: Sesión sobre arte, crea­ti­vi­dad y arte tera­pia, impar­ti­da tam­bién por Roxa­na Tibur­cio en el mar­co de la Escue­la para Padres.