Escuela para padres

Crianza positiva. Entender antes de corregir — Psic. Brenda Yazmín Ponce Soriano

Resumen general

Esta sesión de la Escue­la para Padres AMASI abor­dó el tema de la crian­za posi­ti­va: ser sufi­cien­te­men­te bue­nos, no per­fec­tos. La psi­có­lo­ga Bren­da Pon­ce pre­sen­tó un reco­rri­do inte­gral sobre cómo ejer­cer una crian­za basa­da en la pre­sen­cia, el amor y el acom­pa­ña­mien­to, ale­ján­do­se de la bús­que­da de la per­fec­ción. La expo­si­ción se fun­da­men­tó en gran par­te en el libro Emo­cio­nes Infan­ti­les de Bea­triz Muñoz y abar­có des­de el desa­rro­llo cere­bral tem­prano has­ta los esti­los de crian­za y la regu­la­ción emo­cio­nal.

Conceptos clave o teorías

  • Crian­za posi­ti­va: Con­jun­to de prác­ti­cas de cui­da­do, pro­tec­ción, for­ma­ción y guía que favo­re­cen el desa­rro­llo físi­co, men­tal, espi­ri­tual, éti­co, cul­tu­ral y social del niño, sin recu­rrir a méto­dos vio­len­tos.
  • Desa­rro­llo cere­bral: El cere­bro se cons­tru­ye a par­tir de las expe­rien­cias tem­pra­nas; se com­po­ne de tres estruc­tu­ras: el cere­bro rep­ti­liano (ins­tin­to y super­vi­ven­cia), el sis­te­ma lím­bi­co (emo­cio­nes) y el neo­cór­tex (pen­sa­mien­to y socia­li­za­ción).
  • Ape­go: Víncu­lo dura­de­ro que se cons­tru­ye con las figu­ras de cui­da­do y que sien­ta las bases de las rela­cio­nes futu­ras. Exis­ten cua­tro tipos: segu­ro, ambi­va­len­te, evi­ta­ti­vo y des­or­ga­ni­za­do.
  • Regu­la­ción emo­cio­nal: Capa­ci­dad de iden­ti­fi­car, ges­tio­nar y expre­sar emo­cio­nes de mane­ra salu­da­ble; se desa­rro­lla des­de la pri­me­ra infan­cia y es fun­da­men­tal para ejer­cer una crian­za posi­ti­va.
  • Esti­los de crian­za: Per­mi­si­vo, negli­gen­te, auto­ri­ta­rio y demo­crá­ti­co. El esti­lo demo­crá­ti­co, que equi­li­bra lími­tes y afec­to, es el más reco­men­da­do.
  • Acró­ni­mo PAUSA: Herra­mien­ta para que los cui­da­do­res ges­tio­nen situa­cio­nes difí­ci­les: Parar, Auto­es­cu­cha, Ubi­car­se, Solu­cio­nes y Agra­de­cer.
  • Regla del 30/70: Se requie­re al menos un 30% de inter­ac­cio­nes salu­da­bles y posi­ti­vas con los hijos; el 70% res­tan­te repre­sen­ta la ven­ta­na para come­ter erro­res y repa­rar­los.

Preguntas importantes planteadas

  • ¿Qué nece­si­ta un niño o ado­les­cen­te en cada eta­pa de su desa­rro­llo?
  • ¿Cómo se pue­de recons­truir la con­fian­za con un ado­les­cen­te que ha teni­do con­duc­tas per­sis­ten­tes de ries­go?
  • ¿Qué sig­ni­fi­ca el 70% en la regla del 30/70 y cómo deben enten­der­lo los padres?
  • ¿Es posi­ble repa­rar el víncu­lo con los hijos cuan­do se ha ejer­ci­do una crian­za poco salu­da­ble?

Puntos clave y resumen de objetivos de aprendizaje

  • La crian­za posi­ti­va no impli­ca per­fec­ción, sino pre­sen­cia, amor y acom­pa­ña­mien­to adap­ta­do a cada eta­pa del desa­rro­llo.
  • El cere­bro infan­til está en cons­truc­ción; las expe­rien­cias tem­pra­nas mol­dean la arqui­tec­tu­ra cere­bral y las con­duc­tas futu­ras.
  • El ape­go segu­ro es la base para que los niños explo­ren el mun­do con con­fian­za y pue­dan regre­sar a un lugar segu­ro.
  • Cada eta­pa del desa­rro­llo (0–1 año, 1–2 años, 2–3 años, 3–6 años, 6–12 años y ado­les­cen­cia) tie­ne nece­si­da­des espe­cí­fi­cas que los cui­da­do­res deben cono­cer y aten­der.
  • La regu­la­ción emo­cio­nal del cui­da­dor es indis­pen­sa­ble para ejer­cer una crian­za salu­da­ble.
  • El esti­lo de crian­za demo­crá­ti­co, que equi­li­bra lími­tes y afec­to, es el más favo­ra­ble para el desa­rro­llo inte­gral.
  • Repa­rar los erro­res come­ti­dos en la crian­za es más valio­so que pre­ten­der no come­ter­los.
  • El auto­cui­da­do del cui­da­dor es esen­cial para man­te­ner la capa­ci­dad de aten­ción y refle­xión nece­sa­rias en la crian­za.
  • Des­de el 11 de enero de 2021, la Ley Gene­ral de Dere­chos de Niñas, Niños y Ado­les­cen­tes y el Códi­go Civil Fede­ral prohí­ben el cas­ti­go cor­po­ral y humi­llan­te en Méxi­co.

Tema 1: Desarrollo cerebral y su relación con la crianza

El desa­rro­llo cere­bral de los niños comien­za des­de el naci­mien­to y se extien­de has­ta la vida adul­ta. En los pri­me­ros años, las expe­rien­cias ingre­san prin­ci­pal­men­te a tra­vés de las vías sen­so­ria­les (tac­to, soni­do, vis­ta), lue­go se adquie­re el len­gua­je y, pos­te­rior­men­te, se con­so­li­dan las fun­cio­nes cog­ni­ti­vas supe­rio­res como la memo­ria, el pen­sa­mien­to lógi­co y la toma de deci­sio­nes. La arqui­tec­tu­ra bási­ca del cere­bro se cons­tru­ye a par­tir del cúmu­lo de expe­rien­cias que se le brin­dan al niño.

El cere­bro se orga­ni­za en tres estruc­tu­ras: el cere­bro rep­ti­liano (ins­tin­to y super­vi­ven­cia), el sis­te­ma lím­bi­co (emo­cio­nes y sen­ti­mien­tos) y el neo­cór­tex (pen­sa­mien­to y socia­li­za­ción). La amíg­da­la, par­te del sis­te­ma lím­bi­co, pro­ce­sa y expre­sa rápi­da­men­te emo­cio­nes como la ira y el mie­do. En situa­cio­nes de frus­tra­ción o peli­gro, pue­de pro­du­cir­se un “secues­tro amig­da­liano”, en el que las emo­cio­nes domi­nan la res­pues­ta del niño, difi­cul­tan­do el acce­so al pen­sa­mien­to lógi­co. Esto es espe­cial­men­te rele­van­te en la infan­cia, ya que las fun­cio­nes eje­cu­ti­vas aún no están madu­ras.

El estrés mode­ra­do es nece­sa­rio para el desa­rro­llo, pero el estrés cró­ni­co ense­ña al cere­bro a man­te­ner­se en esta­do de aler­ta per­ma­nen­te, lo que pue­de afec­tar nega­ti­va­men­te el desa­rro­llo emo­cio­nal y con­duc­tual del niño.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Rosa­rio): ¿Cómo se rela­cio­na el desa­rro­llo cere­bral con los berrin­ches en los niños peque­ños?

Res­pues­ta (Bren­da Pon­ce): Los berrin­ches son una expre­sión natu­ral del desa­rro­llo. El cere­bro rep­ti­liano pre­do­mi­na en los pri­me­ros años, y las fun­cio­nes eje­cu­ti­vas que per­mi­ten regu­lar las emo­cio­nes aún no están madu­ras. Por eso los niños reac­cio­nan de for­ma inten­sa; no es una con­duc­ta mani­pu­la­do­ra, sino una expre­sión de sus limi­ta­cio­nes madu­ra­ti­vas.

Tema 2: El apego y el círculo de seguridad

El ape­go es un víncu­lo dura­de­ro que se cons­tru­ye con las figu­ras de cui­da­do a lo lar­go del tiem­po, espe­cial­men­te en situa­cio­nes de estrés o nece­si­dad. Se desa­rro­lla en eta­pas: pre­ape­go (naci­mien­to), ape­go indi­fe­ren­cia­do (6 sema­nas a 6 meses), ape­go esta­ble­ci­do (6 meses a 1 año) y ape­go recí­pro­co (a par­tir de los 2 años).

Exis­ten cua­tro tipos de ape­go: segu­ro (baja ansie­dad y baja evi­ta­ción), ambi­va­len­te (alta ansie­dad y baja evi­ta­ción), evi­ta­ti­vo (baja ansie­dad y alta evi­ta­ción) y des­or­ga­ni­za­do (alta ansie­dad y alta evi­ta­ción, fre­cuen­te en con­tex­tos de vio­len­cia o negli­gen­cia).

El círcu­lo de segu­ri­dad ilus­tra cómo los cui­da­do­res deben per­mi­tir que el niño explo­re el mun­do con la cer­te­za de que pue­de regre­sar a un lugar segu­ro. Este víncu­lo segu­ro es la base del apren­di­za­je, las habi­li­da­des socia­les y el ren­di­mien­to aca­dé­mi­co. Las expe­rien­cias de ape­go en la infan­cia no deter­mi­nan de for­ma ina­mo­vi­ble la vida adul­ta, pero sí cons­ti­tu­yen un pre­ce­den­te impor­tan­te en la for­ma de rela­cio­nar­se con los demás.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Rosa­rio): ¿Por qué es impor­tan­te hablar del ape­go des­de la infan­cia tem­pra­na?

Res­pues­ta (Bren­da Pon­ce): Por­que los pri­me­ros apren­di­za­jes vin­cu­la­res son un pre­ce­den­te para la vida adul­ta. El tipo de ape­go que se desa­rro­lla en la infan­cia influ­ye en cómo la per­so­na apren­de a rela­cio­nar­se con los demás, aun­que no es un des­tino ina­mo­vi­ble.

Tema 3: Necesidades por etapa de desarrollo

Bren­da Pon­ce pre­sen­tó de for­ma esque­má­ti­ca las nece­si­da­des de los niños según su eta­pa de desa­rro­llo:

  • 0 a 12 meses: Cubrir nece­si­da­des bási­cas (ali­men­ta­ción, abri­go, higie­ne), con­tac­to físi­co, arru­llos, esti­mu­la­ción sen­so­rial y pre­sen­cia cons­tan­te de los cui­da­do­res.
  • 12 a 24 meses: Liber­tad para explo­rar, entorno segu­ro, com­pren­sión de que aún no tie­nen empa­tía desa­rro­lla­da ni inten­ción de mani­pu­lar; apa­re­ce el “mío” y el “no”.
  • 24 a 36 meses: Mayor auto­no­mía, pri­me­ras elec­cio­nes, ini­cio de la con­cien­cia emo­cio­nal, berrin­ches como expre­sión de deseos pro­pios.
  • 3 a 6 años: El len­gua­je se con­vier­te en herra­mien­ta de expre­sión emo­cio­nal; apa­re­ce la empa­tía y el jue­go cola­bo­ra­ti­vo; nece­si­tan acom­pa­ña­mien­to y alien­to.
  • 6 a 12 años: Cam­bios físi­cos, con­cien­cia moral, con­so­li­da­ción del auto­con­cep­to y la auto­es­ti­ma; vali­dar emo­cio­nes, evi­tar com­pa­ra­cio­nes, fomen­tar el auto­cui­da­do y la auto­no­mía pro­gre­si­va.
  • Ado­les­cen­cia: Nece­si­dad de per­te­nen­cia, for­ja de iden­ti­dad, dis­tan­cia de las figu­ras de auto­ri­dad; requie­ren lími­tes cla­ros, con­fian­za, escu­cha acti­va y acom­pa­ña­mien­to sin ser­mo­nes.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Rosa­rio): ¿Cómo deben los padres acom­pa­ñar a los ado­les­cen­tes sin per­der la auto­ri­dad?

Res­pues­ta (Bren­da Pon­ce): Es impor­tan­te esta­ble­cer lími­tes cla­ros y con­se­cuen­cias cono­ci­das, con­fiar en el ado­les­cen­te, escu­char antes de acon­se­jar y pre­gun­tar­le qué nece­si­ta. El ado­les­cen­te no es un adul­to peque­ño; está en pleno pro­ce­so de desa­rro­llo y nece­si­ta sen­tir el cari­ño y el res­pe­to de sus figu­ras de refe­ren­cia.

Tema 4: Estilos de crianza y regulación emocional

Los esti­los de crian­za son los modos en que los cui­da­do­res esta­ble­cen lími­tes, reglas, valo­res y cui­da­dos. Se iden­ti­fi­can cua­tro tipos:

  • Per­mi­si­vo: Mucho afec­to, pocos lími­tes; no pre­pa­ra al niño para enfren­tar la reali­dad.
  • Negli­gen­te: Poco afec­to y pocos lími­tes; los niños cre­cen sin refe­ren­tes cla­ros.
  • Auto­ri­ta­rio: Muchos lími­tes, poco afec­to; pue­de gene­rar adul­tos muy res­pon­sa­bles pero con difi­cul­ta­des emo­cio­na­les y rela­cio­na­les.
  • Demo­crá­ti­co: Equi­li­brio entre lími­tes y afec­to; res­pe­ta las eta­pas de desa­rro­llo, per­mi­te la par­ti­ci­pa­ción y no con­di­cio­na el afec­to al com­por­ta­mien­to.

El esti­lo domi­nan­te en muchos con­tex­tos es el auto­ri­ta­rio, lo que se aso­cia con situa­cio­nes de vio­len­cia hacia niños y ado­les­cen­tes. Para ejer­cer una crian­za posi­ti­va, es fun­da­men­tal que los cui­da­do­res tra­ba­jen su pro­pia regu­la­ción emo­cio­nal, enten­di­da como la capa­ci­dad de iden­ti­fi­car, ges­tio­nar y expre­sar emo­cio­nes de mane­ra salu­da­ble. La inte­li­gen­cia emo­cio­nal se desa­rro­lla a tra­vés de cua­tro dimen­sio­nes: per­cep­ción, asi­mi­la­ción, com­pren­sión y regu­la­ción.

El acró­ni­mo PAUSA ofre­ce una herra­mien­ta prác­ti­ca: Parar, Autoes­cu­cha, Ubicar­se (recor­dar que el adul­to es la figu­ra de auto­ri­dad), Solu­cio­nes y Agra­de­cer (tan­to al otro como a uno mis­mo).

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Rosa­rio): ¿Qué sig­ni­fi­ca exac­ta­men­te el 70% en la regla del 30/70 y cómo deben enten­der­lo los padres?

Res­pues­ta (Bren­da Pon­ce): El 30% repre­sen­ta las inter­ac­cio­nes salu­da­bles: cuan­do el cui­da­dor se detie­ne, escu­cha, vali­da emo­cio­nes y res­pon­de con cal­ma. El 70% es la ven­ta­na para los momen­tos en que uno se des­bor­da, gri­ta o reac­cio­na de for­ma poco ideal. Ese 70% no es una licen­cia para mal­tra­tar, sino el espa­cio para repa­rar, pedir dis­cul­pas y hacer com­pro­mi­sos. Repa­rar vale más que no equi­vo­car­se.

Tema 5: Reparación, autocuidado y crianza suficientemente buena

Bren­da Pon­ce enfa­ti­zó que no exis­ten padres per­fec­tos y que los niños no bus­can la per­fec­ción, sino pre­sen­cia y acom­pa­ña­mien­to. La repa­ra­ción es el ele­men­to cen­tral que per­mi­te recons­truir el víncu­lo cuan­do se han come­ti­do erro­res: reco­no­cer el error, acer­car­se, enten­der al otro y empe­zar de nue­vo.

El auto­cui­da­do del cui­da­dor es indis­pen­sa­ble: cui­dar el sue­ño, la ali­men­ta­ción, el tiem­po libre y el jue­go per­mi­te man­te­ner la capa­ci­dad refle­xi­va y la aten­ción nece­sa­rias para una crian­za más sen­si­ble. Cuan­do el cui­da­dor deja de ver­se a sí mis­mo como per­so­na con nece­si­da­des pro­pias, su capa­ci­dad de res­pon­der de for­ma salu­da­ble se ve com­pro­me­ti­da.

Final­men­te, se recor­dó que des­de el 11 de enero de 2021, la legis­la­ción mexi­ca­na prohí­be el cas­ti­go cor­po­ral y humi­llan­te, reco­no­cien­do a los niños como suje­tos de dere­chos.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Fer­nan­do mon­to­ya): ¿Cómo reto­mar el pro­ce­so de con­fian­za con un ado­les­cen­te que ha teni­do con­duc­tas per­sis­ten­tes de ries­go, como con­duc­tas adic­ti­vas?

Res­pues­ta (Bren­da Pon­ce): Es fun­da­men­tal iden­ti­fi­car en qué momen­tos ocu­rre la con­duc­ta y qué emo­cio­nes la pre­ce­den (tris­te­za, ansie­dad, frus­tra­ción). Se debe vali­dar las emo­cio­nes del ado­les­cen­te, hacer­le saber que es valio­so y que la casa es un lugar segu­ro. Se reco­mien­da acom­pa­ña­mien­to psi­co­ló­gi­co inte­gral, tan­to para el ado­les­cen­te como para la fami­lia. Repa­rar el víncu­lo des­de la acep­ta­ción y la escu­cha es el pri­mer paso; el amor incon­di­cio­nal no siem­pre es sufi­cien­te para resol­ver el pro­ble­ma, pero sí para sos­te­ner el pro­ce­so.

Próximos pasos y tareas

  • Asis­tir a la pró­xi­ma sesión de la Escue­la para Padres AMASI el vier­nes 2 de octu­bre, a las 7:00 p.m., a tra­vés del mis­mo enla­ce.
  • En la pró­xi­ma sesión par­ti­ci­pa­rá la psi­có­lo­ga Mire­ya Roxa­na Tivor­cio de la Cruz, quien abor­da­rá el tema: “Es tu talen­to o mi deseo: cómo acom­pa­ñar las pasio­nes de tus hijos de for­ma libre”.

Recursos complementarios

  • Libro: Emo­cio­nes Infan­ti­les de Bea­triz Muñoz — Guía de cui­da­dos para las emo­cio­nes infan­ti­les; fue la fuen­te prin­ci­pal de la infor­ma­ción com­par­ti­da duran­te la sesión.

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