Brújula emocional: validar, diferenciar y comprender lo que sienten nuestros hijos — Psic. Heidy Susana Hernández

Resumen general

Esta con­fe­ren­cia, orga­ni­za­da por Amap­si y titu­la­da “Brú­ju­la Emo­cio­nal: Vali­dar, Dife­ren­ciar y Com­pren­der lo que Sien­ten Nues­tros Hijos”, fue impar­ti­da por la Dra. Heidy Susa­na Her­nan­dez Var­gas, direc­to­ra de la Uni­dad de Edu­ca­ción Espe­cial 51 y 52 en la alcal­día Cuauh­té­moc, Ciu­dad de Méxi­co. La sesión se lle­vó a cabo de mane­ra vir­tual a tra­vés de Zoom el vier­nes 17 de julio de 2026, con la mode­ra­ción de Rosa­rio. El obje­ti­vo cen­tral fue brin­dar herra­mien­tas a padres, madres, docen­tes y adul­tos en gene­ral para iden­ti­fi­car, vali­dar y orien­tar las emo­cio­nes pro­pias y las de los hijos, inde­pen­dien­te­men­te de su edad.

Conceptos clave o teorías

  • Brú­ju­la emo­cio­nal: Metá­fo­ra que des­cri­be la capa­ci­dad del adul­to para orien­tar a los hijos en la iden­ti­fi­ca­ción y mane­jo de sus emo­cio­nes.
  • Dife­ren­cia entre emo­ción y sen­ti­mien­to: La emo­ción es una reac­ción cor­po­ral y bio­ló­gi­ca de cor­ta dura­ción (no más de 2 minu­tos); el sen­ti­mien­to es dura­de­ro e invo­lu­cra expe­rien­cias, pen­sa­mien­tos e inter­pre­ta­cio­nes psi­co­ló­gi­cas.
  • Las 6 emo­cio­nes bási­cas según Robert Plut­chik: Eno­jo, dis­gus­to, tris­te­za, feli­ci­dad, sor­pre­sa y mie­do. Estas emo­cio­nes son la base del mode­lo uti­li­za­do en los libros de tex­to de edu­ca­ción bási­ca en Méxi­co y son los per­so­na­jes de la pelí­cu­la Inten­sa­men­te.
  • Vali­da­ción emo­cio­nal: Pro­ce­so de reco­no­cer y acep­tar la emo­ción del otro sin mini­mi­zar­la ni supri­mir­la.
  • Sepa­ra­ción entre emo­ción y con­duc­ta: Todas las emo­cio­nes están per­mi­ti­das; no todas las con­duc­tas lo están.
  • Alfa­be­tis­mo emo­cio­nal: Capa­ci­dad de iden­ti­fi­car, nom­brar y expre­sar emo­cio­nes de mane­ra pre­ci­sa.
  • Edu­ca­ción socio­emo­cio­nal: Área de apren­di­za­je incor­po­ra­da en los pla­nes de estu­dio de edu­ca­ción bási­ca en Méxi­co des­de el currícu­lo 2017, basa­da en el mode­lo de Plut­chik.

Preguntas importantes planteadas

  • ¿Cómo ense­ñar a los hijos a iden­ti­fi­car y expre­sar sus emo­cio­nes con pre­ci­sión?
  • ¿Cómo vali­dar las emo­cio­nes sin caer en acti­tu­des sobre­pro­tec­to­ras y sin lími­tes?
  • ¿Cómo pode­mos apren­der a regu­lar nues­tras emo­cio­nes como adul­tos?
  • ¿Están sien­do capa­ci­ta­dos los docen­tes para orien­tar los pro­ce­sos de edu­ca­ción socio­emo­cio­nal?
  • ¿Cómo mane­jar situa­cio­nes de ira des­bor­da­da en ado­les­cen­tes den­tro del entorno esco­lar, espe­cial­men­te cuan­do hay dis­cre­pan­cias con los padres de fami­lia?

Puntos clave y resumen de objetivos de aprendizaje

  • Las emo­cio­nes son reac­cio­nes cor­po­ra­les y bio­ló­gi­cas de cor­ta dura­ción (máxi­mo 2 minu­tos); los sen­ti­mien­tos son dura­de­ros e invo­lu­cran inter­pre­ta­cio­nes psi­co­ló­gi­cas.
  • Todas las emo­cio­nes tie­nen una fun­ción adap­ta­ti­va y nin­gu­na es bue­na ni mala en sí mis­ma.
  • Es fun­da­men­tal vali­dar las emo­cio­nes de los hijos antes de inten­tar cam­biar­las o supri­mir­las.
  • Se debe sepa­rar la emo­ción de la con­duc­ta: la emo­ción se vali­da, pero la con­duc­ta que daña a otros no se per­mi­te.
  • El adul­to (padre, madre, docen­te, tío) debe pri­me­ro iden­ti­fi­car y tra­ba­jar sus pro­pias emo­cio­nes para poder orien­tar a los más jóve­nes.
  • El len­gua­je emo­cio­nal pre­ci­so redu­ce la inten­si­dad del des­bor­de emo­cio­nal.
  • La vio­len­cia es una con­duc­ta apren­di­da vin­cu­la­da al anal­fa­be­tis­mo emo­cio­nal.
  • Los ado­les­cen­tes son espe­cial­men­te vul­ne­ra­bles cuan­do no encuen­tran en la fami­lia un espa­cio segu­ro para expre­sar sus emo­cio­nes, lo que los expo­ne a ries­gos en redes socia­les.
  • La escue­la es una micro­so­cie­dad que pue­de ofre­cer expe­rien­cias alter­na­ti­vas de con­vi­ven­cia y mane­jo emo­cio­nal.

Tema 1: Diferencia entre emoción y sentimiento

La con­fe­ren­cia ini­ció con un ejer­ci­cio par­ti­ci­pa­ti­vo en el que se pidió a las asis­ten­tes com­par­tir qué sen­tían en ese momen­to y qué emo­cio­nes habían vivi­do duran­te el día. Las res­pues­tas inclu­ye­ron pala­bras como sue­ño, paz, tran­qui­li­dad, inte­rés, eno­jo, nos­tal­gia, con­fu­sión y ale­gría. A par­tir de este ejer­ci­cio, la Dra. Heidy Susa­na Her­nan­dez Var­gas des­ta­có que la mayo­ría de las per­so­nas, al ser pre­gun­ta­das por sus emo­cio­nes, res­pon­den sim­ple­men­te “bien” o “más o menos”, lo que evi­den­cia una limi­ta­ción en el voca­bu­la­rio emo­cio­nal.

Se expli­có que la emo­ción es una reac­ción cor­po­ral y neu­ro­ló­gi­ca pro­vo­ca­da por el entorno, de dura­ción muy bre­ve (no más de 2 minu­tos), mien­tras que el sen­ti­mien­to es dura­de­ro e invo­lu­cra expe­rien­cias pre­vias, pen­sa­mien­tos e inter­pre­ta­cio­nes psi­co­ló­gi­cas. Por ejem­plo, un eno­jo ini­cial (emo­ción) pue­de trans­for­mar­se, si se rumia, en ren­cor (sen­ti­mien­to). Esta dis­tin­ción es fun­da­men­tal para poder orien­tar a los hijos, ya que no se pue­de regu­lar la emo­ción en sí mis­ma —pues es una res­pues­ta bio­ló­gi­ca nece­sa­ria para la pro­tec­ción— pero sí se pue­de tra­ba­jar sobre los sen­ti­mien­tos y las con­duc­tas deri­va­das.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Luz de Lour­des Egui­luz): ¿Cuál es la dife­ren­cia entre emo­ción y sen­ti­mien­to?

Res­pues­ta (Heidy): La emo­ción es bre­ve, dura no más de 2 minu­tos y es una reac­ción cor­po­ral y neu­ro­ló­gi­ca. El sen­ti­mien­to es dura­de­ro e invo­lu­cra expe­rien­cias, pen­sa­mien­tos e inter­pre­ta­cio­nes psi­co­ló­gi­cas que van más allá de la res­pues­ta bio­ló­gi­ca inme­dia­ta.

Tema 2: Las emociones básicas y su función adaptativa

La Dra. Heidy Susa­na Her­nan­dez Var­gas pre­sen­tó el mode­lo de las 6 emo­cio­nes bási­cas de Robert Plut­chik —eno­jo, dis­gus­to, tris­te­za, feli­ci­dad, sor­pre­sa y mie­do— que sir­ve de base para los libros de tex­to de edu­ca­ción bási­ca en Méxi­co y para las pelí­cu­las Inten­sa­men­te. Cada emo­ción cum­ple una fun­ción adap­ta­ti­va espe­cí­fi­ca:

  • Mie­do: Advier­te de un peli­gro y pro­te­ge la inte­gri­dad.
  • Eno­jo: Defien­de, da fuer­za para poner lími­tes y decir “ya bas­ta”.
  • Tris­te­za: Invi­ta a reti­rar­se, sanar pér­di­das y pedir ayu­da.
  • Ale­gría: Conec­ta con los demás y recar­ga de ener­gía.
  • Sor­pre­sa: Res­pues­ta bre­ve ante algo impre­vis­to.
  • Dis­gus­to: Res­pues­ta ante algo que gene­ra repug­nan­cia o males­tar.

Se enfa­ti­zó que no exis­ten emo­cio­nes bue­nas ni malas, ya que todas cum­plen una fun­ción de cui­da­do. El pro­ble­ma sur­ge cuan­do la emo­ción no se iden­ti­fi­ca correc­ta­men­te y se con­fun­de con la con­duc­ta. Por ejem­plo, alzar la voz ante un peli­gro inmi­nen­te pue­de inter­pre­tar­se erró­nea­men­te como eno­jo, cuan­do en reali­dad es una res­pues­ta de mie­do. Asi­mis­mo, se seña­ló que no es salu­da­ble estar siem­pre ale­gre, ya que eso pue­de indi­car una pato­lo­gía.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (par­ti­ci­pan­te): ¿Por qué no debe­mos decir­le a un niño “no corras”?

Res­pues­ta (Heidy): Neu­ro­lin­güís­ti­ca­men­te, el cere­bro no regis­tra la nega­ción, sino el ver­bo. Al decir “no corras”, el cere­bro pro­ce­sa “corras”. Es más efec­ti­vo decir “deten­te” y expli­car el peli­gro, dife­ren­cian­do así la emo­ción de mie­do de una per­cep­ción de eno­jo.

Tema 3: Validación emocional y separación de la conducta

Uno de los ejes cen­tra­les de la con­fe­ren­cia fue la vali­da­ción emo­cio­nal, enten­di­da como el acto de dar per­mi­so al hijo para sen­tir lo que sien­te, sin mini­mi­zar ni supri­mir su emo­ción. Fra­ses como “no llo­res”, “no te eno­jes por eso” o “no pasa nada” blo­quean la con­fian­za y el desa­rro­llo emo­cio­nal. En cam­bio, expre­sio­nes como “te entien­do”, “es váli­do que te sien­tas así” o “gra­cias por com­par­tir­me lo que sien­tes” cons­tru­yen un puen­te de con­fian­za.

Se sub­ra­yó que vali­dar la emo­ción no impli­ca acep­tar cual­quier con­duc­ta. La dis­tin­ción cla­ve es: todas las emo­cio­nes están per­mi­ti­das, pero no todas las con­duc­tas lo están. Un niño pue­de estar eno­ja­do, pero no tie­ne dere­cho a agre­dir. Esta sepa­ra­ción entre emo­ción y con­duc­ta es esen­cial para orien­tar a los hijos de mane­ra efec­ti­va. Ade­más, se reco­men­dó ofre­cer a los hijos un reper­to­rio de con­duc­tas alter­na­ti­vas ante una emo­ción inten­sa, como escri­bir lo que sien­ten antes de reac­cio­nar impul­si­va­men­te.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Amap­si, en nom­bre de Ale So des­de Face­book): ¿Cómo vali­dar las emo­cio­nes sin que los padres cai­gan en acti­tu­des sobre­pro­tec­to­ras y sin lími­tes?

Res­pues­ta (Heidy): Es nece­sa­rio tra­ba­jar pri­me­ro con los padres en una refle­xión sobre su pro­pia his­to­ria de crian­za, ya que gran par­te de las res­pues­tas sobre­pro­tec­to­ras pro­vie­nen de patro­nes apren­di­dos. La vali­da­ción emo­cio­nal no impli­ca ausen­cia de lími­tes; se vali­da la emo­ción y se esta­ble­ce cla­ra­men­te qué con­duc­tas no son acep­ta­bles.

Pre­gun­ta (Amap­si, en nom­bre de Iveth Ramos des­de Face­book): ¿Cómo pode­mos apren­der a regu­lar nues­tras emo­cio­nes?

Res­pues­ta (Heidy): El pri­mer paso es iden­ti­fi­car­las con pre­ci­sión, uti­li­zan­do herra­mien­tas como la rue­da de las emo­cio­nes de Robert Plut­chik y las pelí­cu­las Inten­sa­men­te. La emo­ción en sí no se pue­de regu­lar por­que es una res­pues­ta bio­ló­gi­ca; lo que se pue­de tra­ba­jar es el sen­ti­mien­to y la con­duc­ta deri­va­da. Iden­ti­fi­car qué pro­vo­có la emo­ción y qué lími­te se vio afec­ta­do ayu­da a no trans­for­mar­la en un sen­ti­mien­to rumian­te o en una pato­lo­gía.

Tema 4: El rol del adulto como brújula emocional

La Dra. Heidy Susa­na Her­nan­dez Var­gas insis­tió en que el adul­to —padre, madre, docen­te, tío— debe ser la brú­ju­la emo­cio­nal de los hijos, lo que impli­ca pri­me­ro tra­ba­jar las pro­pias emo­cio­nes. Los hijos apren­den por mode­la­do: si los adul­tos no nom­bran ni expre­san sus emo­cio­nes, los hijos apren­den a callar­las. Se des­ta­có que los ado­les­cen­tes, en su bús­que­da de iden­ti­dad y per­te­nen­cia, son espe­cial­men­te vul­ne­ra­bles cuan­do no encuen­tran en la fami­lia un espa­cio segu­ro para expre­sar sus emo­cio­nes, lo que los expo­ne a ries­gos en redes socia­les y gru­pos con malas inten­cio­nes.

Se reco­men­dó el uso de rin­co­nes o espa­cios de cal­ma tan­to en el aula como en el hogar, con ele­men­tos mul­ti­sen­so­ria­les (aro­ma­te­ra­pia, tex­tu­ras, colo­res) que ayu­den a la regu­la­ción emo­cio­nal. Tam­bién se des­ta­có la impor­tan­cia de dar a los hijos la capa­ci­dad de tomar deci­sio­nes y asu­mir sus con­se­cuen­cias, lo que for­ta­le­ce su auto­no­mía y sen­ti­do de res­pon­sa­bi­li­dad.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Erén­di­ra): ¿Qué se reco­mien­da cuan­do hay situa­cio­nes de ira des­bor­da­da en ado­les­cen­tes en la escue­la y hay dis­cre­pan­cias con los padres de fami­lia en el mane­jo de la situa­ción?

Res­pues­ta (Heidy): La escue­la es una micro­so­cie­dad que pue­de ofre­cer expe­rien­cias alter­na­ti­vas de con­vi­ven­cia. Es fun­da­men­tal no poner más de 3 reglas eva­lua­bles en el aula, fomen­tar la auto­eva­lua­ción y la coeva­lua­ción, y no aban­do­nar el jue­go como herra­mien­ta peda­gó­gi­ca, inclu­so en secun­da­ria. El docen­te debe trans­mi­tir que el error es apren­di­za­je y que siem­pre hay una opor­tu­ni­dad de mejo­rar. El tra­ba­jo debe ser inte­gral: con los estu­dian­tes y con las fami­lias.

Pre­gun­ta (Rosa­rio): ¿Están sien­do capa­ci­ta­dos los docen­tes para orien­tar los pro­ce­sos de edu­ca­ción socio­emo­cio­nal?

Res­pues­ta (Heidy): Aun­que el currícu­lo 2017 inclu­yó mate­ria­les y una dimen­sión socio­emo­cio­nal, no ha exis­ti­do una capa­ci­ta­ción sis­te­má­ti­ca y viven­cial para docen­tes. Los cur­sos en línea obli­ga­to­rios no han resul­ta­do efec­ti­vos. En escue­las pri­va­das hay mayor acce­so a for­ma­ción en este ámbi­to. La inte­li­gen­cia emo­cio­nal en los docen­tes es una nece­si­dad urgen­te, pero no hay cul­pa­bles: sim­ple­men­te no fue par­te de la for­ma­ción de gene­ra­cio­nes ante­rio­res.

Comen­ta­rio (AHIMED): El rin­cón de la cal­ma en el salón fue una bue­na estra­te­gia en pre­es­co­lar que podría reto­mar­se.

Res­pues­ta (Heidy): Total­men­te de acuer­do. Los espa­cios de cal­ma con ele­men­tos mul­ti­sen­so­ria­les son úti­les des­de pre­es­co­lar has­ta secun­da­ria, y tam­bién en el hogar, tan­to para los hijos como para los adul­tos.

Próximos pasos y tareas

  • Prac­ti­car coti­dia­na­men­te el ejer­ci­cio de iden­ti­fi­car las pro­pias emo­cio­nes uti­li­zan­do la rue­da de las emo­cio­nes de Robert Plut­chik, nom­brán­do­las con pre­ci­sión y obser­van­do cómo se trans­for­man en sen­ti­mien­tos a lo lar­go del día.
  • Ver o revi­sar las pelí­cu­las Inten­sa­men­te (1 y 2) como herra­mien­ta de iden­ti­fi­ca­ción emo­cio­nal, tan­to para adul­tos como para niños y ado­les­cen­tes.
  • Visi­tar la pági­na del IPN reco­men­da­da por la Dra. Heidy Susa­na Her­nan­dez Var­gas, que con­tie­ne cáp­su­las emo­cio­na­les, audios de rela­ja­ción y ejer­ci­cios para com­pren­der las emo­cio­nes.
  • La pró­xi­ma sesión de Amap­si está pro­gra­ma­da para el vier­nes 4 de sep­tiem­bre de 2026, al ini­cio del ciclo esco­lar, con un nue­vo tema y ponen­te.
  • Con­sul­tar el catá­lo­go de con­fe­ren­cias de Amap­si (más de 50 sesio­nes dis­po­ni­bles) en el canal y pági­na ofi­cial de Amap­si, y con­si­de­rar repro­du­cir­las en escue­las para aná­li­sis y refle­xión colec­ti­va.

Recursos complementarios

  • Rue­da de las emo­cio­nes de Robert Plut­chik: Herra­mien­ta visual para iden­ti­fi­car las 6 emo­cio­nes bási­cas y sus deri­va­cio­nes. Reco­men­da­da para uso coti­diano por adul­tos, padres y docen­tes.
  • Pelí­cu­las Inten­sa­men­te (1 y 2): Pro­du­ci­das con base en el mode­lo teó­ri­co de Robert Plut­chik. Reco­men­da­das como recur­so acce­si­ble para iden­ti­fi­car y com­pren­der emo­cio­nes en niños, ado­les­cen­tes y adul­tos.
  • Pági­na del IPN sobre emo­cio­nes y sen­ti­mien­tos: Con­tie­ne cáp­su­las emo­cio­na­les, audios de rela­ja­ción y ejer­ci­cios prác­ti­cos para com­pren­der y tra­ba­jar las emo­cio­nes. Aun­que está diri­gi­da a docen­tes, es útil para cual­quier adul­to.
  • Canal y pági­na ofi­cial de Amap­si: Catá­lo­go de más de 50 con­fe­ren­cias y plá­ti­cas sobre psi­co­lo­gía, edu­ca­ción y crian­za, dis­po­ni­bles para su repro­duc­ción y aná­li­sis en escue­las y comu­ni­da­des.
  • Datos de con­tac­to de la Dra. Heidy Susa­na Her­nan­dez Var­gas para con­sul­tas adi­cio­na­les: correo elec­tró­ni­co heidysusanahv@gmail.com y WhatsApp 5543811068.

Padre presente. El vínculo que construye a un hijo — Psic. Fernando Montoya

Resumen general

Esta sesión corres­pon­de a la con­fe­ren­cia de la Escue­la para Padres de Ama­xi, en la que el psi­có­lo­go Fer­nan­do abor­dó el tema de la pater­ni­dad cer­ca­na y el víncu­lo emo­cio­nal entre padres e hijos. La sesión inclu­yó pre­gun­tas del públi­co, refle­xio­nes sobre la figu­ra pater­na en Méxi­co y el anun­cio de nue­vos espa­cios de apo­yo psi­co­ló­gi­co para hom­bres. 

Conceptos clave o teorías

  • Pater­ni­dad cer­ca­na o pre­sen­te: Mode­lo de crian­za en el que el padre se invo­lu­cra acti­va y emo­cio­nal­men­te en la vida de sus hijos, más allá del rol de pro­vee­dor eco­nó­mi­co.
  • Víncu­lo emo­cio­nal padre-hijo: La cali­dad de la cone­xión afec­ti­va entre padre e hijo como fac­tor pro­tec­tor ante pro­ble­má­ti­cas socia­les como la delin­cuen­cia, la depre­sión y los pro­ble­mas de con­duc­ta.
  • Reva­lo­ri­za­ción de la figu­ra pater­na: Nece­si­dad social y cul­tu­ral de reco­no­cer y for­ta­le­cer el papel del padre en la crian­za y la edu­ca­ción emo­cio­nal.
  • Inver­sión de tiem­po en la crian­za: Con­cep­to que plan­tea que dedi­car tiem­po cons­cien­te y de cali­dad a los hijos gene­ra bene­fi­cios emo­cio­na­les, cog­ni­ti­vos y socia­les medi­bles.
  • Mas­cu­li­ni­dad y salud emo­cio­nal: Reco­no­ci­mien­to de que los hom­bres tam­bién expe­ri­men­tan emo­cio­nes com­ple­jas y requie­ren redes de apo­yo para expre­sar­las y ges­tio­nar­las.

Preguntas importantes planteadas

  • ¿Cómo pue­de un padre acce­der a más infor­ma­ción y recur­sos sobre acer­ca­mien­to emo­cio­nal con sus hijos, espe­cial­men­te cuan­do enfren­ta temas com­pli­ca­dos?
  • ¿Cómo se mane­ja el tema de la pater­ni­dad con hijos con­ce­bi­dos median­te fer­ti­li­za­ción in vitro?
  • ¿Qué impac­to tie­ne la pre­sen­cia pater­na en el desa­rro­llo inte­gral de los hijos?
  • ¿Cómo pue­de la socie­dad reva­lo­ri­zar la figu­ra pater­na y reco­no­cer a los padres que se invo­lu­cran acti­va­men­te en la crian­za?

Puntos clave y resumen de objetivos de aprendizaje

  • La pater­ni­dad cer­ca­na va más allá de la pro­vi­sión eco­nó­mi­ca; impli­ca pre­sen­cia emo­cio­nal, comu­ni­ca­ción y víncu­lo afec­ti­vo con los hijos.
  • A mayor cer­ca­nía del padre, los hijos desa­rro­llan mejor len­gua­je, memo­ria y fun­cio­nes eje­cu­ti­vas, pre­sen­tan menor ries­go de depre­sión en la ado­les­cen­cia, mayor empa­tía y com­pe­ten­cia social, y menos pro­ble­mas de con­duc­ta y delin­cuen­cia.
  • El víncu­lo de con­fian­za entre padre e hijo es un fac­tor pro­tec­tor cla­ve duran­te la ado­les­cen­cia fren­te a ries­gos socia­les.
  • Los hom­bres tam­bién nece­si­tan espa­cios de apo­yo emo­cio­nal y psi­co­ló­gi­co para ejer­cer una pater­ni­dad salu­da­ble y equi­li­bra­da.
  • La reva­lo­ri­za­ción de la figu­ra pater­na es una res­pon­sa­bi­li­dad tan­to indi­vi­dual como social.
  • Inver­tir tiem­po en cono­cer y acom­pa­ñar a los hijos gene­ra expe­rien­cias y cone­xio­nes emo­cio­na­les pro­fun­das y posi­ti­vas para ambas par­tes.

Tema 1: La paternidad cercana y su impacto en el desarrollo de los hijos

La con­fe­ren­cia giró en torno a la impor­tan­cia de que los padres asu­man un rol acti­vo y emo­cio­nal­men­te pre­sen­te en la crian­za de sus hijos. Fer­nan­do des­ta­có que la figu­ra pater­na no debe limi­tar­se al papel de pro­vee­dor eco­nó­mi­co, sino que debe invo­lu­crar­se en la edu­ca­ción emo­cio­nal, la comu­ni­ca­ción y el acom­pa­ña­mien­to coti­diano de los hijos.

Rosa­rio sub­ra­yó datos rele­van­tes com­par­ti­dos duran­te la sesión: la mayor cer­ca­nía del padre se aso­cia direc­ta­men­te con mejo­res resul­ta­dos en el desa­rro­llo cog­ni­ti­vo y emo­cio­nal de los hijos, inclu­yen­do mejor len­gua­je, memo­ria y fun­cio­nes eje­cu­ti­vas, así como menor ries­go de depre­sión en la ado­les­cen­cia, mayor empa­tía, com­pe­ten­cia social y rela­cio­nes sanas en la vida adul­ta, y menos pro­ble­mas de con­duc­ta y delin­cuen­cia.

Fer­nan­do tam­bién seña­ló que tra­ba­jar con ado­les­cen­tes le ha per­mi­ti­do iden­ti­fi­car que la fal­ta de comu­ni­ca­ción y de víncu­lo con los padres es un pro­ble­ma recu­rren­te que, suma­do a las pre­sio­nes socia­les, pue­de deri­var en con­se­cuen­cias gra­ves. En con­tras­te, cuan­do exis­te un víncu­lo sóli­do y de con­fian­za, los hijos acu­den a sus padres ante situa­cio­nes de ries­go, lo que con­vier­te a la fami­lia en el pri­mer espa­cio de pre­ven­ción social.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta de Pedro: ¿Dón­de pue­de encon­trar más infor­ma­ción sobre acer­ca­mien­to emo­cio­nal con sus hijos, espe­cial­men­te cuan­do enfren­ta temas com­pli­ca­dos que no sabe cómo res­pon­der?

Res­pues­ta de Fer­nan­do: Reco­men­dó con­ti­nuar par­ti­ci­pan­do en la Escue­la para Padres de Ama­xi, don­de se abor­dan estos temas de for­ma recu­rren­te. Tam­bién anun­ció la aper­tu­ra pró­xi­ma de gru­pos psi­co­ló­gi­cos espe­cí­fi­cos para hom­bres, en los que se tra­ta­rán temas rela­cio­na­dos con la pater­ni­dad y la mas­cu­li­ni­dad. Ade­más, ofre­ció com­par­tir refe­ren­cias de auto­res espe­cia­li­za­dos en el chat.

Tema 2: Paternidad en contextos no convencionales — Hijos concebidos In Vitro

Una par­ti­ci­pan­te iden­ti­fi­ca­da como Itzer Mar­tí­nez plan­teó a tra­vés del chat la pre­gun­ta sobre cómo se mane­ja el tema de la pater­ni­dad con hijos con­ce­bi­dos median­te fer­ti­li­za­ción in vitro, don­de pue­de no exis­tir una rela­ción emo­cio­nal con el padre bio­ló­gi­co.

Fer­nan­do expli­có que, en estos casos, lo fun­da­men­tal es que quien ejer­za el rol de guía —sea la madre sola, con pare­ja o en cual­quier con­fi­gu­ra­ción fami­liar— asu­ma con res­pon­sa­bi­li­dad y deci­sión la crian­za emo­cio­nal del hijo. Seña­ló que, al igual que ocu­rre con madres que han ejer­ci­do simul­tá­nea­men­te el rol paterno o padres que han asu­mi­do ambos roles, lo esen­cial es la deci­sión cons­cien­te de inver­tir tiem­po, pre­pa­rar­se como padre o madre y estar pre­sen­te en la vida del hijo. Reco­men­dó el acom­pa­ña­mien­to psi­co­ló­gi­co como herra­mien­ta de apo­yo en estos con­tex­tos.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta de Itzer Mar­tí­nez (vía chat): ¿Qué pasa con los hijos que son con­ce­bi­dos in vitro? ¿Cómo se mane­ja el tema de pater­ni­dad con ellos?

Res­pues­ta de Fer­nan­do: Lo más impor­tan­te es que quien ejer­za la crian­za tome la deci­sión cons­cien­te de ser padre o madre pre­sen­te, invier­ta tiem­po en cono­cer a sus hijos y se pre­pa­re con­ti­nua­men­te. El acom­pa­ña­mien­to psi­co­ló­gi­co pue­de ser de gran ayu­da para com­ple­men­tar la ausen­cia físi­ca de uno de los pro­ge­ni­to­res.

Tema 3: Revalorización de la figura paterna y espacios de apoyo para hombres

Un tema trans­ver­sal de la sesión fue la nece­si­dad de reva­lo­ri­zar social­men­te la figu­ra pater­na y de crear espa­cios don­de los hom­bres pue­dan expre­sar­se, apren­der y for­ta­le­cer­se emo­cio­nal­men­te. Fer­nan­do seña­ló que, a dife­ren­cia del Día de las Madres, el Día del Padre sue­le ser mini­mi­za­do cul­tu­ral­men­te, lo que refle­ja una des­va­lo­ri­za­ción de la figu­ra pater­na que es nece­sa­rio rever­tir.

Tan­to Fer­nan­do como Rosa­rio coin­ci­die­ron en que los hom­bres, con­di­cio­na­dos his­tó­ri­ca­men­te a mos­trar­se fuer­tes, care­cen fre­cuen­te­men­te de redes de apo­yo don­de pue­dan hablar de sus emo­cio­nes, mie­dos y expe­rien­cias como padres. Ante esto, Fer­nan­do anun­ció la aper­tu­ra pró­xi­ma de gru­pos psi­co­ló­gi­cos exclu­si­vos para hom­bres den­tro de Ama­xi, don­de se abor­da­rán temas espe­cí­fi­cos de mas­cu­li­ni­dad y pater­ni­dad en un ambien­te de con­fian­za.

Fer­nan­do com­par­tió ade­más su expe­rien­cia per­so­nal como padre: su hijo, que cur­sa segun­do de pri­ma­ria, obtu­vo recien­te­men­te reco­no­ci­mien­to por exce­len­cia aca­dé­mi­ca, lo que atri­bu­yó al víncu­lo y la inver­sión de tiem­po que ha cons­trui­do con él.

Preguntas y respuestas relevantes

Comen­ta­rio de Mire­ya Cama­cho (vía chat): Feli­ci­ta­cio­nes al ponen­te. Gra­cias por toda esta infor­ma­ción tan valio­sa. Un aplau­so y reco­no­ci­mien­to a los padres que se invo­lu­cran en la crian­za y edu­ca­ción emo­cio­nal de los hijos.

Res­pues­ta de Fer­nan­do: Agra­de­ció el reco­no­ci­mien­to y des­ta­có que este tipo de vali­da­ción es impor­tan­te para los hom­bres, quie­nes muchas veces no tie­nen la capa­ci­dad de auto­re­co­no­cer­se. Sub­ra­yó que el reco­no­ci­mien­to externo moti­va a con­ti­nuar ejer­cien­do una pater­ni­dad cer­ca­na y que, si los padres de hoy cons­tru­yen mejo­res víncu­los con sus hijos, esos hijos serán mejo­res padres en el futu­ro, bene­fi­cian­do a la socie­dad en su con­jun­to.

Próximos pasos y tareas

  • Asis­tir a la pró­xi­ma emi­sión de la Escue­la para Padres Ama­xi, que se lle­va­rá a cabo el vier­nes 17 de julio a las 7:00 p.m., con la par­ti­ci­pa­ción de la doc­to­ra Hei­di Susa­na Her­nán­dez Var­gas, quien abor­da­rá el tema “Brú­ju­la emo­cio­nal: vali­dar y com­pren­der lo que sien­ten nues­tros hijos”.
  • Los hom­bres intere­sa­dos pue­den unir­se a los gru­pos psi­co­ló­gi­cos para hom­bres que Fer­nan­do abri­rá pró­xi­ma­men­te en Ama­xi, en apro­xi­ma­da­men­te una o dos sema­nas.
  • Se invi­ta a Pedro y a todos los par­ti­ci­pan­tes a con­ti­nuar asis­tien­do a los espa­cios de la Escue­la para Padres de Ama­xi para seguir reci­bien­do infor­ma­ción y herra­mien­tas sobre crian­za.

Recursos complementarios

  • Libro reco­men­da­do por Clau­dia (vía chat): La cabe­za de mi padre, de Alma Delia Muri­llo. Abor­da el tema del padre ausen­te en Méxi­co con una pers­pec­ti­va refle­xi­va y sin jui­cios. Reco­men­da­do para com­pren­der mejor el con­tex­to cul­tu­ral de la pater­ni­dad en el país.
  • Libro reco­men­da­do por Fer­nan­do para Pedro: Nace un papá, de Matías Cria­do y Die­go Pins. Des­cri­to como una guía inter­ac­ti­va, sen­ci­lla y prác­ti­ca que orien­ta sobre el rol del padre pre­sen­te.
  • Auto­res espe­cia­li­za­dos en acer­ca­mien­to emo­cio­nal y pater­ni­dad: Fer­nan­do men­cio­nó que com­par­ti­ría refe­ren­cias de auto­res en el chat duran­te la sesión.
  • Gru­pos psi­co­ló­gi­cos para hom­bres en Ama­xi: Espa­cio pró­xi­mo a inau­gu­rar­se, coor­di­na­do por Fer­nan­do, enfo­ca­do en temas de mas­cu­li­ni­dad, pater­ni­dad y salud emo­cio­nal mas­cu­li­na.

Maternidad y carrera profesional: deconstruyendo el mito de “tenerlo todo” — Psic. Dulce Velasco Monroy

Resumen general

Esta sesión, orga­ni­za­da por AMAPSI, fue impar­ti­da por Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy, espe­cia­lis­ta en mater­ni­dad con más de 12,500 sesio­nes clí­ni­cas. La char­la abor­dó el con­flic­to que enfren­tan las muje­res mexi­ca­nas pro­fe­sio­nis­tas y madres al inten­tar cum­plir simul­tá­nea­men­te con las deman­das labo­ra­les y las expec­ta­ti­vas de la mater­ni­dad. A tra­vés de datos clí­ni­cos, aná­li­sis cul­tu­ral y herra­mien­tas tera­péu­ti­cas prác­ti­cas, la ponen­te invi­tó a replan­tear el con­cep­to de éxi­to y a tran­si­tar del “ten­go que” al “eli­jo”, con el obje­ti­vo de cons­truir una vida ple­na y no una vida per­fec­ta.

Conceptos clave o teorías

  • El mito de “tener­lo todo”: La idea de que la mujer pue­de cum­plir simul­tá­nea­men­te con todos los roles de mane­ra per­fec­ta es una cons­truc­ción social irreal que gene­ra colap­so emo­cio­nal.
  • Doble dis­cur­so social: La socie­dad envía men­sa­jes con­tra­dic­to­rios: “la mujer pue­de con todo” y, al mis­mo tiem­po, “si no pue­des, es tu cul­pa”, lo que lle­va a inter­na­li­zar el con­flic­to estruc­tu­ral como una falla per­so­nal.
  • Car­ga men­tal invi­si­ble (ter­cer turno): Ade­más del tra­ba­jo remu­ne­ra­do y el cui­da­do físi­co del hogar, exis­te una car­ga men­tal no reco­no­ci­da que inclu­ye pla­ni­fi­ca­ción, anti­ci­pa­ción, ges­tión emo­cio­nal fami­liar y coor­di­na­ción logís­ti­ca.
  • Rees­truc­tu­ra­ción cog­ni­ti­va: Iden­ti­fi­car y trans­for­mar creen­cias limi­tan­tes o irra­cio­na­les en creen­cias fun­cio­na­les y obje­ti­vas.
  • Auto­cui­da­do estruc­tu­ral vs. super­fi­cial: El auto­cui­da­do real va más allá de los “gus­ti­tos” (spa, café, uñas) e impli­ca cam­bios estruc­tu­ra­les como dor­mir sufi­cien­te, esta­ble­cer lími­tes labo­ra­les y redis­tri­buir la car­ga men­tal del hogar.
  • Reen­cua­dre del len­gua­je: Sus­ti­tuir el “ten­go que” por el “eli­jo” redu­ce la cul­pa y orien­ta hacia prio­ri­da­des reales y cons­cien­tes.
  • Vida ple­na vs. vida per­fec­ta: La meta tera­péu­ti­ca no es la per­fec­ción, sino cons­truir una vida ple­na defi­ni­da des­de los valo­res y nece­si­da­des pro­pias de cada mujer.

Preguntas importantes planteadas

  • ¿Por qué las muje­res sien­ten que están fallan­do en todo, inclu­so cuan­do han logra­do sus metas pro­fe­sio­na­les y per­so­na­les?
  • ¿Cómo se tra­ba­jan los lími­tes labo­ra­les en tera­pia cuan­do gene­ran tan­ta ansie­dad?
  • ¿Es posi­ble tener una vida ple­na tra­ba­jan­do 8 horas y sien­do madre sol­te­ra de hijos peque­ños?
  • ¿Qué herra­mien­tas se reco­mien­dan para rees­truc­tu­rar el con­cep­to de éxi­to?
  • ¿Qué se hace cuan­do el pro­yec­to de vida o las prio­ri­da­des no coin­ci­den con las expec­ta­ti­vas de la fami­lia?
  • ¿Pue­de el jour­na­ling o escri­tu­ra tera­péu­ti­ca ser una herra­mien­ta útil en cual­quier eta­pa de la vida?

Puntos clave y resumen de objetivos de aprendizaje

  • El con­flic­to entre mater­ni­dad y carre­ra pro­fe­sio­nal no es una falla per­so­nal, sino el resul­ta­do de un sis­te­ma social que deman­da lo impo­si­ble.
  • El 73% de las pacien­tes de Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy son muje­res pro­fe­sio­nis­tas exi­to­sas en papel que pre­sen­tan cul­pa cró­ni­ca.
  • El 89% se sien­te fallan­do simul­tá­nea­men­te en el tra­ba­jo y en casa; el 67% pre­sen­ta cri­sis de ansie­dad o insom­nio; el 82% tra­ba­ja más de 50 horas sema­na­les sin con­tar la car­ga men­tal del hogar.
  • La cul­pa es un sín­to­ma del con­flic­to estruc­tu­ral, no una cau­sa ni una falla indi­vi­dual.
  • Las herra­mien­tas tera­péu­ti­cas cla­ve son: rees­truc­tu­ra­ción cog­ni­ti­va, esta­ble­ci­mien­to de lími­tes labo­ra­les, auto­cui­da­do estruc­tu­ral y reen­cua­dre del len­gua­je (“ten­go que” → “eli­jo”).
  • La pre­gun­ta cen­tral que toda mujer debe res­pon­der­se es: ¿qué sig­ni­fi­ca para mí una vida ple­na?
  • Cada mujer debe cons­truir su pro­pio mode­lo de mater­ni­dad y éxi­to, sin copiar ni ser fiel al mode­lo de otras.
  • Pedir ayu­da es un acto de inte­li­gen­cia emo­cio­nal avan­za­da, no una señal de debi­li­dad.

Tema 1: La realidad clínica de las mujeres profesionistas y madres en México

Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy pre­sen­tó el caso de Lau­ra, una mujer de 38 años, geren­te con maes­tría y dos hijas peque­ñas, cuyo dis­cur­so refle­ja una para­do­ja muy común: haber logra­do todo lo que se pro­pu­so y, aun así, sen­tir que está fallan­do en todo. Este per­fil repre­sen­ta a la mayo­ría de sus pacien­tes: muje­res exi­to­sas en papel que tra­ba­jan más de 50 horas sema­na­les, duer­men entre 6 y 7 horas, están pre­sen­tes a medias en los espa­cios fami­lia­res y expe­ri­men­tan una cul­pa cons­tan­te que fun­cio­na como rui­do de fon­do per­ma­nen­te.

Los datos de su prác­ti­ca clí­ni­ca reve­lan que el 73% de sus pacien­tes son muje­res pro­fe­sio­nis­tas con cul­pa cró­ni­ca y el sen­ti­mien­to de “no soy sufi­cien­te en nin­gún rol”. El 89% sien­te que falla simul­tá­nea­men­te en el tra­ba­jo y en casa. El 67% pre­sen­ta cri­sis de ansie­dad o insom­nio rela­cio­na­dos con el con­flic­to de rol. El 82% tra­ba­ja más de 50 horas sema­na­les, sin con­ta­bi­li­zar la car­ga men­tal del hogar.

Estas cifras evi­den­cian que el pro­ble­ma no es indi­vi­dual ni orga­ni­za­ti­vo: es sis­té­mi­co. El sis­te­ma está dise­ña­do de tal mane­ra que nin­gu­na per­so­na pue­de sos­te­ner­lo sin colap­sar.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Rosa­rio): ¿Cuán­tas muje­res mexi­ca­nas así están hoy en día o han lle­ga­do a con­sul­ta con esta deman­da?

Res­pues­ta (Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy): Es un caso de muchos que se pre­sen­tan en tera­pia. Por eso es impor­tan­te des­mon­tar el mito de tener que lograr todo a la vez. El 73% de sus pacien­tes son muje­res pro­fe­sio­nis­tas exi­to­sas en papel que, sin embar­go, están en pro­ce­so de colap­so emo­cio­nal.

Tema 2: El sistema que enferma — Doble discurso y raíces culturales

La socie­dad mexi­ca­na envía dos men­sa­jes con­tra­dic­to­rios a las muje­res. El pri­me­ro es posi­ti­vo en apa­rien­cia: “la mujer pue­de tener­lo todo” — carre­ra, mater­ni­dad pre­sen­te, rela­ción ple­na, cuer­po en for­ma, vida social acti­va y pasa­tiem­pos pro­pios. El segun­do men­sa­je es puni­ti­vo: “si no pue­des, es tu cul­pa — no te orga­ni­zas bien, otras muje­res sí pue­den, es cues­tión de acti­tud”.

El resul­ta­do de esta ambi­va­len­cia es que la mujer inter­na­li­za el con­flic­to estruc­tu­ral como una falla per­so­nal. Car­ga con todas las deman­das socia­les y, cuan­do no las cum­ple, expe­ri­men­ta frus­tra­ción, cul­pa, irri­ta­bi­li­dad y pér­di­da de inte­rés en todas las esfe­ras de su vida.

A esto se suma el ideal de la “bue­na madre mexi­ca­na”: dis­po­ni­ble las 24 horas, que ante­po­ne siem­pre a sus hijos, sin nece­si­da­des pro­pias. Y el ideal de la mujer pro­fe­sio­nal exi­to­sa: dis­po­ni­bi­li­dad labo­ral total, ambi­ción sin lími­tes y pro­duc­ti­vi­dad como iden­ti­dad. Ambos idea­les son mutua­men­te exclu­yen­tes, y la cul­pa que gene­ra su coli­sión es el sín­to­ma, no la cau­sa.

Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy ilus­tró esto con ejem­plos con­cre­tos: madres que pre­pa­ran cua­tro desa­yu­nos pero no el pro­pio, o que están físi­ca­men­te pre­sen­tes con sus hijos pero res­pon­dien­do el telé­fono del tra­ba­jo. Tam­bién seña­ló que muchas veces son otras muje­res — sue­gras, madres, jefas — quie­nes refuer­zan estos man­da­tos cul­tu­ra­les.

Adi­cio­nal­men­te, exis­te un “ter­cer turno” invi­si­ble que nun­ca apa­re­ce en nin­gún con­tra­to: la pla­ni­fi­ca­ción fami­liar total (vacu­nas, uni­for­mes, acti­vi­da­des extra­cu­rri­cu­la­res), la anti­ci­pa­ción cons­tan­te, la ges­tión emo­cio­nal del hogar, la coor­di­na­ción logís­ti­ca y el man­te­ni­mien­to de los víncu­los socia­les de toda la fami­lia.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta implí­ci­ta del audi­to­rio: ¿Por qué el tra­ba­jo tera­péu­ti­co no debe cen­trar­se solo en ense­ñar a orga­ni­zar­se mejor?

Res­pues­ta (Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy): Por­que el pro­ble­ma no es de orga­ni­za­ción. El tra­ba­jo tera­péu­ti­co más impor­tan­te es ayu­dar a las pacien­tes a des­per­tar a la reali­dad del sis­te­ma que las está deman­dan­do, y a dis­tin­guir entre lo que el con­tex­to exi­ge y lo que ellas real­men­te nece­si­tan y desean.

Tema 3: Impacto clínico — Cómo llegan las pacientes a consulta

Las muje­res que viven este con­flic­to lle­gan a con­sul­ta con una sin­to­ma­to­lo­gía com­ple­ja y mul­ti­di­men­sio­nal. Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy des­cri­bió los prin­ci­pa­les cua­dros clí­ni­cos que iden­ti­fi­ca:

  • Cul­pa cró­ni­ca: Esque­ma de insu­fi­cien­cia e hiper­crí­ti­ca inter­na. La pacien­te no se sien­te sufi­cien­te ni como mamá ni como pro­fe­sio­nis­ta.
  • Tras­torno de ansie­dad gene­ra­li­za­da: Ansie­dad anti­ci­pa­to­ria, insom­nio, rumia­ción noc­tur­na y ata­ques de páni­co. Hiper­vi­gi­lan­cia y pla­ni­fi­ca­ción com­pul­si­va.
  • Sín­dro­me del impos­tor doble: Frau­de per­ci­bi­do tan­to en el rol materno como en el pro­fe­sio­nal. Auto­exi­gen­cia com­pen­sa­to­ria y mie­do al des­cu­bri­mien­to.
  • Bur­nout simul­tá­neo: Bur­nout materno y labo­ral al mis­mo tiem­po, mani­fes­ta­do como apa­tía, irri­ta­bi­li­dad y llan­to fre­cuen­te.
  • Des­co­ne­xión de sí mis­ma: La pacien­te ya no sabe quién es fue­ra de sus roles. Al pre­gun­tar­le cómo se des­cri­be, res­pon­de des­de sus fun­cio­nes (psi­có­lo­ga, mamá) pero no des­de su iden­ti­dad indi­vi­dual. Diag­nós­ti­co dife­ren­cial: ilu­sión de iden­ti­dad per­so­nal y ausen­cia de deseos pro­pios.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta implí­ci­ta: ¿Cómo se dife­ren­cia el auto­cui­da­do super­fi­cial del estruc­tu­ral en el con­tex­to clí­ni­co?

Res­pues­ta (Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy): El auto­cui­da­do super­fi­cial (spa, café, uñas, yoga) ofre­ce un peque­ño ali­vio tem­po­ral pero no trans­for­ma la reali­dad. El auto­cui­da­do estruc­tu­ral impli­ca cam­bios sos­te­ni­dos: dor­mir 7 horas como prio­ri­dad no nego­cia­ble, esta­ble­cer lími­tes labo­ra­les fir­mes, redis­tri­buir la car­ga men­tal del hogar con la pare­ja o red de apo­yo, y cui­dar la ali­men­ta­ción. El auto­cui­da­do sin cam­bio estruc­tu­ral es un par­che. La tera­pia tra­ba­ja el sis­te­ma, no solo el sín­to­ma.

Tema 4: Herramientas terapéuticas

Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy com­par­tió tres herra­mien­tas prin­ci­pa­les para tra­ba­jar con muje­res que pre­sen­tan este per­fil clí­ni­co:

Herra­mien­ta 1 — Rees­truc­tu­ra­ción cog­ni­ti­va:

El pri­mer paso es iden­ti­fi­car las creen­cias limi­tan­tes o irra­cio­na­les que sos­tie­nen el colap­so. Ejem­plos comu­nes: “debo poder con todo”, “bue­na madre = siem­pre físi­ca­men­te pre­sen­te”, “pedir ayu­da es de débi­les”, “si tra­ba­jo mucho, fallo como mamá”, “otras muje­res sí pue­den y yo no”. Cada una de estas creen­cias debe trans­for­mar­se en una creen­cia fun­cio­nal y obje­ti­va. Por ejem­plo: “debo poder con todo” se con­vier­te en “pue­do ele­gir mis prio­ri­da­des, y eso es inte­li­gen­cia”. Es fun­da­men­tal iden­ti­fi­car de dón­de vie­ne cada creen­cia (his­to­ria fami­liar, cul­tu­ra, redes socia­les) para poder desiden­ti­fi­car­se de ella y cons­truir una narra­ti­va pro­pia.

Herra­mien­ta 2 — Lími­tes labo­ra­les:

Los lími­tes no se ins­ta­lan solos; son una habi­li­dad que se apren­de paso a paso. El pro­ce­so tera­péu­ti­co inclu­ye seis pasos: (1) iden­ti­fi­car la vio­la­ción del lími­te y el males­tar con­cre­to que gene­ra; (2) ras­trear la creen­cia detrás, gene­ral­men­te vin­cu­la­da a figu­ras de auto­ri­dad de la infan­cia; (3) ensa­yar en con­sul­ta median­te role play de con­ver­sa­cio­nes difí­ci­les con el jefe, la pare­ja o la fami­lia; (4) prac­ti­car en casa fren­te al espe­jo y lue­go con per­so­nas reales; (5) apli­car tareas gra­dua­das, comen­zan­do con el lími­te más peque­ño posi­ble; y (6) sos­te­ner la inco­mo­di­dad, reco­no­cien­do que todo lími­te tie­ne un cos­to y que la inco­mo­di­dad no es el fin del mun­do.

Herra­mien­ta 3 — Reen­cua­dre del “ten­go que” al “eli­jo”:

El len­gua­je de la cul­pa está ancla­do en el “ten­go que”. Trans­for­mar­lo en “eli­jo” impli­ca un cam­bio pro­fun­do de pers­pec­ti­va. Ejem­plos: “ten­go que estar en todas las jun­tas” → “eli­jo en qué jun­tas mi pre­sen­cia es real­men­te nece­sa­ria”; “ten­go que res­pon­der el WhatsApp del tra­ba­jo en la noche” → “eli­jo man­te­ner mi tiem­po de des­can­so como prio­ri­dad”; “ten­go que ser la más pro­duc­ti­va del equi­po” → “eli­jo con­tri­buir con cali­dad des­de un esta­do emo­cio­nal sos­te­ni­ble”.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Ale­jan­dri­na): ¿Cómo poner una pau­sa sin sen­tir­se cul­pa­ble, espe­cial­men­te sien­do madre autó­no­ma?

Res­pues­ta (Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy): La cul­pa es un sen­ti­mien­to infun­da­do des­de el exte­rior. Es impor­tan­te cues­tio­nar­se de dón­de vie­ne esa cul­pa: ¿de la socie­dad, de la fami­lia, o de ambas? Cuan­do se iden­ti­fi­ca que pro­vie­ne del exte­rior y no per­te­ne­ce a la pro­pia his­to­ria, es posi­ble cami­nar des­de otra emo­ción. Se reco­mien­da el libro “Tus zonas erró­neas”, que dedi­ca un capí­tu­lo com­ple­to a la cul­pa y la preo­cu­pa­ción, y con­clu­ye que la cul­pa es un sen­ti­mien­to inser­vi­ble que no ayu­da a mejo­rar ni a empeo­rar, sim­ple­men­te estor­ba.

Pre­gun­ta (Yolan­da Gar­cía, vía Face­book): ¿Es posi­ble tener una vida ple­na con 8 horas de tra­ba­jo y dos hijos peque­ños como madre sol­te­ra?

Res­pues­ta (Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy): Sí es posi­ble, pero la res­pues­ta debe par­tir de la pro­pia defi­ni­ción de vida ple­na de cada mujer. Se reco­mien­da escri­bir qué ele­men­tos com­po­nen esa vida ple­na, iden­ti­fi­car cuá­les ya están pre­sen­tes y cons­truir des­de ahí. Tam­bién es fun­da­men­tal soli­ci­tar ayu­da, dele­gar res­pon­sa­bi­li­da­des y cons­truir una red de apo­yo (ins­ti­tu­cio­nal, comu­ni­ta­ria o de amis­tad) que per­mi­ta sos­te­ner la mater­ni­dad sin car­gar todo en soli­ta­rio.

Pre­gun­ta (Eli­za­beth): ¿Qué herra­mien­ta reco­mien­da para rees­truc­tu­rar el con­cep­to de éxi­to?

Res­pues­ta (Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy): Pri­me­ro, escri­bir la pro­pia defi­ni­ción de éxi­to. Lue­go, bus­car tres o cua­tro defi­ni­cio­nes exter­nas y com­pa­rar­las con la pro­pia. Iden­ti­fi­car qué limi­tan­tes tie­ne la defi­ni­ción actual, reco­no­cer si está ancla­da en el pasa­do, y ela­bo­rar una nue­va defi­ni­ción des­de el pre­sen­te. El éxi­to es diná­mi­co y per­so­nal: lo que fue éxi­to en una eta­pa pue­de ya no ser­lo en otra.

Pre­gun­ta (Gise­la Sala­zar): ¿Qué se hace cuan­do el pro­yec­to de vida o las prio­ri­da­des no coin­ci­den con las expec­ta­ti­vas de la fami­lia?

Res­pues­ta (Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy): Se tra­ba­ja el des­ape­go de los con­cep­tos fami­lia­res y las creen­cias irra­cio­na­les sobre la nece­si­dad de apro­ba­ción exter­na. No es obli­ga­to­rio que la fami­lia aprue­be las deci­sio­nes pro­pias. Muchas veces impli­ca asu­mir el rol de “ove­ja negra”, pero des­de la segu­ri­dad de que se está eli­gien­do el pro­pio camino. Se reco­mien­da pro­ce­so tera­péu­ti­co y el libro “Tus zonas erró­neas” para tra­ba­jar el des­ape­go y la cons­truc­ción de la pro­pia his­to­ria.

Pre­gun­ta (par­ti­ci­pan­te anó­ni­ma): ¿Con­si­de­ra que el jour­na­ling pue­de ser una herra­mien­ta útil en cual­quier eta­pa de la vida?

Res­pues­ta (Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy): Sí, el jour­na­ling es una herra­mien­ta fun­cio­nal y pue­de inte­grar­se al pro­ce­so tera­péu­ti­co. Sin embar­go, tie­ne un alcan­ce limi­ta­do: es impor­tan­te reco­no­cer has­ta dón­de lle­ga su uti­li­dad y cuán­do es nece­sa­rio com­ple­men­tar­lo con tera­pia pro­fe­sio­nal. No debe usar­se como sus­ti­tu­to de la aten­ción clí­ni­ca.

Próximos pasos y tareas

  • Res­pon­der por escri­to la pre­gun­ta: ¿qué sig­ni­fi­ca para mí una vida ple­na? Des­cri­bir todos sus ele­men­tos y comen­zar a ser fiel a esa res­pues­ta.
  • Ela­bo­rar una lis­ta de todos los “ten­go que” del día y trans­for­mar los posi­bles en “eli­jo”, iden­ti­fi­can­do cuá­les son real­men­te prio­ri­ta­rios.
  • Iden­ti­fi­car las creen­cias limi­tan­tes pro­pias rela­cio­na­das con la mater­ni­dad y la pro­fe­sión, y tra­ba­jar en su trans­for­ma­ción hacia creen­cias fun­cio­na­les.
  • Cons­truir o for­ta­le­cer la red de apo­yo per­so­nal, ya sea con la pare­ja, fami­lia ele­gi­da, amis­ta­des, veci­nos o ins­ti­tu­cio­nes.
  • Leer el libro “Tus zonas erró­neas”, espe­cial­men­te el capí­tu­lo sobre cul­pa y preo­cu­pa­ción.
  • Seguir a Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy en Ins­ta­gram como mama­de­ge­me­lli­zos para acce­der a mate­ria­les adi­cio­na­les y estar al tan­to del lan­za­mien­to de su pági­na web y recur­sos gra­tui­tos.
  • Pró­xi­ma sesión de AMAPSI: vier­nes 3 de julio a las 7:00 p.m., con el psi­có­lo­go Fer­nan­do Mon­to­ya, tema: “Padres pre­sen­tes, hijos segu­ros: impor­tan­cia de una pater­ni­dad res­pon­sa­ble”.

Recursos complementarios

  • Libro reco­men­da­do: “Tus zonas erró­neas” — espe­cial­men­te útil para tra­ba­jar la cul­pa, la preo­cu­pa­ción, el des­ape­go fami­liar y la cons­truc­ción de la pro­pia his­to­ria. Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy lo tie­ne en for­ma­to digi­tal y pue­de com­par­tir­lo por Ins­ta­gram a quien lo soli­ci­te.
  • Ins­ta­gram: mama­de­ge­me­lli­zos — espa­cio don­de Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy com­par­te mate­ria­les, recur­sos y actua­li­za­cio­nes sobre sus pro­yec­tos.
  • Pági­na web (pró­xi­ma­men­te): mamadegemellizos.com — con­ta­rá con recur­sos gra­tui­tos como test de creen­cias limi­tan­tes, cal­cu­la­do­ra de car­ga men­tal, guía de lími­tes para mamás pro­fe­sio­nis­tas, pod­cast y comu­ni­dad pri­va­da de acom­pa­ña­mien­to.
  • Club de Lec­tu­ra de Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy: espa­cio de refle­xión y pasa­tiem­po para mamás, con abor­da­je de temas de bien­es­tar emo­cio­nal. Par­ti­ci­pan­te Clau­dia Mar­tí­nez repor­tó 6 meses de cons­tan­cia y bene­fi­cios tera­péu­ti­cos sig­ni­fi­ca­ti­vos.
  • Club de Ejer­ci­cio de Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy: comu­ni­dad de moti­va­ción para el cui­da­do físi­co como par­te del auto­cui­da­do estruc­tu­ral.
  • Libro en pro­ce­so: Dul­ce Belén Velas­co Mon­roy anun­ció la pró­xi­ma publi­ca­ción de un libro per­so­nal sobre el colap­so entre su pro­fe­sión y su mater­ni­dad, y cómo lo reen­cua­dró, orien­ta­do a acom­pa­ñar a otras muje­res en ese camino.

Padres conscientes, hijos sensatos — Dr. Armando Quiroz Adame

Resumen general

Esta con­fe­ren­cia, impar­ti­da por Arman­do Qui­roz Ada­me en el mar­co de la Escue­la para Padres orga­ni­za­da por Amap­si, abor­dó los fun­da­men­tos de las rela­cio­nes de pare­ja salu­da­bles y su impac­to direc­to en la crian­za cons­cien­te y sen­sa­ta de los hijos. La sesión explo­ró con­cep­tos cla­ve como la con­gruen­cia emo­cio­nal, la sen­sa­tez, el equi­li­brio afec­ti­vo y la res­pon­sa­bi­li­za­ción pro­gre­si­va, ofre­cien­do herra­mien­tas prác­ti­cas para mejo­rar la diná­mi­ca fami­liar.

Conceptos clave o teorías

  • Con­gruen­cia y cohe­ren­cia per­so­nal: Ali­nea­ción entre lo que se sien­te, pien­sa, dice y hace como base de la iden­ti­dad indi­vi­dual.
  • Ánge­les de la guar­da de la rela­ción: Acti­tu­des fun­da­men­ta­les que sos­tie­nen una rela­ción ínti­ma: acep­ta­ción, admi­ra­ción, con­fian­za, pro­tec­ción, pacien­cia, com­pren­sión, capa­ci­dad de per­dón y satis­fac­ción mutua.
  • Regla de oro: Si lo que se va a sen­tir, decir, hacer o pen­sar suma, mul­ti­pli­ca y resuel­ve, es posi­ti­vo; si res­ta, divi­de y com­pli­ca, debe evi­tar­se.
  • Res­pon­sa­bi­li­za­ción pro­gre­si­va: Pro­ce­so gra­dual median­te el cual los hijos asu­men res­pon­sa­bi­li­da­des acor­des a su edad des­de la pri­me­ra infan­cia.
  • Refle­xión sis­te­má­ti­ca com­pro­me­ti­da: Prác­ti­ca regu­lar de hacer pen­sar y refle­xio­nar al ado­les­cen­te para que adquie­ra un com­pro­mi­so con su pro­pio desa­rro­llo.
  • Salud psi­co­ló­gi­ca vs. salud men­tal: La salud psi­co­ló­gi­ca es indi­vi­dual e inte­gral; la salud men­tal sur­ge cuan­do esa salud indi­vi­dual se encuen­tra con la de otro en una rela­ción.
  • Pro­pó­si­to de vida: Tener cla­ro el pro­pó­si­to (ser feliz y pro­duc­ti­vo) como con­di­ción pre­via para ser sen­sa­to y equi­li­bra­do.

Preguntas importantes planteadas

  • ¿Cómo pue­de una abue­la acom­pa­ñar la crian­za de una nie­ta sin inva­dir el espa­cio de auto­ri­dad de la madre?
  • ¿Cómo com­pen­sar el tiem­po fue­ra de casa por tra­ba­jo cuan­do los hijos ya son ado­les­cen­tes y no quie­ren jugar ni salir?
  • ¿Qué pro­por­ción de per­so­nas sabe real­men­te qué quie­re en la vida y cómo eso influ­ye en su sen­sa­tez?
  • ¿Cómo se pue­de sanar la rela­ción con un hijo ado­les­cen­te cuan­do se reco­no­ce que hubo caren­cias afec­ti­vas en su pri­me­ra infan­cia?

Puntos clave y resumen de objetivos de aprendizaje

  • Una rela­ción de pare­ja salu­da­ble se sos­tie­ne en la con­gruen­cia, la cohe­ren­cia, la sin­to­nía y la cone­xión entre ambos miem­bros.
  • Los hijos per­ci­ben con gran sen­si­bi­li­dad el esta­do emo­cio­nal de la rela­ción de sus padres; el con­flic­to no resuel­to gene­ra en ellos ansie­dad, sobre­aler­ta y baja auto­es­ti­ma.
  • La capa­ci­dad de per­dón, acom­pa­ña­da de res­ti­tu­ción y com­pro­mi­so de no repe­tir el error, es esen­cial para la esta­bi­li­dad emo­cio­nal de la pare­ja.
  • Expre­sar las emo­cio­nes de mane­ra inte­li­gen­te y cari­ño­sa, sin ofen­sas, es la base de la sen­sa­tez en la crian­za.
  • La com­ple­men­ta­ción de las dife­ren­cias, y no la com­pe­ten­cia entre los miem­bros de la pare­ja, es la for­ta­le­za de una rela­ción salu­da­ble.
  • Los ado­les­cen­tes requie­ren res­pon­sa­bi­li­za­ción pro­gre­si­va y refle­xión sis­te­má­ti­ca com­pro­me­ti­da para con­ver­tir­se en adul­tos ínte­gros.
  • El bien­es­tar per­so­nal no lo otor­ga la pare­ja; cada indi­vi­duo es res­pon­sa­ble de su pro­pia cali­dad de vida.
  • Tener un pro­pó­si­to de vida cla­ro es con­di­ción nece­sa­ria para actuar con sen­sa­tez y no reac­cio­nar de for­ma impul­si­va.

Tema 1: La relación de pareja saludable

Una rela­ción de pare­ja salu­da­ble se alcan­za cuan­do ambos miem­bros se rela­cio­nan des­de sus ver­da­de­ros sen­ti­mien­tos, cul­ti­van­do con­gruen­cia (ali­nea­ción entre lo que se sien­te, pien­sa, dice y hace), cohe­ren­cia per­so­nal e iden­ti­dad pro­pia. Arman­do Qui­roz Ada­me seña­ló que las pare­jas que fra­ca­san aban­do­nan la sin­to­nía y la cone­xión, dos ele­men­tos que los hijos per­ci­ben de inme­dia­to aun­que carez­can del len­gua­je para nom­brar­lo. El mie­do al des­am­pa­ro es el mayor temor infan­til, y los con­flic­tos paren­ta­les no resuel­tos pue­den deri­var en cul­pa pro­fun­da en los niños, lle­gan­do inclu­so a situa­cio­nes de ries­go como inten­tos de sui­ci­dio.

Los lla­ma­dos “ánge­les de la guar­da” de la rela­ción son las acti­tu­des que la sos­tie­nen: acep­ta­ción, iden­ti­fi­ca­ción, admi­ra­ción, inti­mi­dad, con­fian­za, cer­te­za, pro­tec­ción, ter­nu­ra, segu­ri­dad, pacien­cia, com­pren­sión, paz, satis­fac­ción mutua y capa­ci­dad de per­dón. La acep­ta­ción de las pro­pias fallas e igno­ran­cias es el pun­to de par­ti­da, pues quien no se cono­ce a sí mis­mo no pue­de dar ni reci­bir de mane­ra autén­ti­ca.

Se des­ta­có que el per­dón sin res­ti­tu­ción tie­ne poco valor; lo ver­da­de­ra­men­te trans­for­ma­dor es el com­pro­mi­so mutuo de no repe­tir el error. Asi­mis­mo, se sub­ra­yó que las dis­cu­sio­nes no deben rea­li­zar­se en la mesa ni en la cama, ni cuan­do alguno de los miem­bros ten­ga ham­bre, sue­ño o can­san­cio, ya que el esta­do cor­po­ral con­di­cio­na la capa­ci­dad de pen­sa­mien­to racio­nal. Se reco­men­dó esta­ble­cer citas for­ma­les fue­ra del hogar para abor­dar los “pen­dien­tes emo­cio­na­les” de mane­ra regu­lar, como una dis­ci­pli­na de higie­ne afec­ti­va.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Mar­co Eduar­do Murue­ta): ¿De qué depen­de ser sen­sa­to? ¿Será del dar­se cuen­ta, de la con­cien­cia?

Res­pues­ta (Arman­do): En par­te sí, pero tam­bién depen­de de tener cla­ro el pro­pó­si­to de vida. Si el pro­pó­si­to es ser feliz y estar en paz, el pro­yec­to de vida se orien­ta hacia ese fin. Sin pro­pó­si­to, se reac­cio­na en lugar de pen­sar en las con­se­cuen­cias, lan­zan­do “pie­dras por todos lados” sin direc­ción.

Tema 2: Crianza consciente e impacto en los hijos

La auto­es­ti­ma de los hijos se nutre direc­ta­men­te de la cer­te­za del amor que los padres se pro­fe­san entre sí. Los niños que obser­van y sien­ten una rela­ción paren­tal amo­ro­sa van cons­tru­yen­do su noción de sí mis­mos y su sen­ti­do de per­te­nen­cia fami­liar. Por el con­tra­rio, un ambien­te de con­flic­to per­ma­nen­te colo­ca al niño en un esta­do de sobre­aler­ta y estrés cró­ni­co, con­vir­tién­do­lo en el recep­tor invo­lun­ta­rio de las ten­sio­nes adul­tas.

Arman­do Qui­roz Ada­me pro­pu­so tres temas fun­da­men­ta­les para las con­ver­sa­cio­nes indi­vi­dua­les que cada padre debe tener con cada hijo: pri­me­ro, hablar de lo que el hijo sien­te; segun­do, hablar de lo que pien­sa; y ter­ce­ro, explo­rar jun­tos cómo resol­ver las difi­cul­ta­des. Esta prác­ti­ca, rea­li­za­da de mane­ra indi­vi­dual con cada hijo, for­ta­le­ce la iden­ti­dad de cada uno y el víncu­lo afec­ti­vo.

Para los ado­les­cen­tes, se iden­ti­fi­ca­ron dos pro­ce­sos for­ma­ti­vos esen­cia­les: la res­pon­sa­bi­li­za­ción pro­gre­si­va (que pue­de ini­ciar­se des­de los dos años de edad) y la refle­xión sis­te­má­ti­ca com­pro­me­ti­da, que con­sis­te en gene­rar espa­cios regu­la­res de refle­xión para que el joven adquie­ra un com­pro­mi­so con su pro­pio desa­rro­llo. Un ado­les­cen­te edu­ca­do bajo estos dos prin­ci­pios tie­ne mayo­res pro­ba­bi­li­da­des de con­ver­tir­se en un adul­to ínte­gro, éti­co y res­pon­sa­ble.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Refu­gio): Como abue­la que cui­da a su nie­ta de 7 años mien­tras la madre tra­ba­ja, ¿cómo pue­de hablar con ella sin qui­tar­le el espa­cio de auto­ri­dad a su hija?

Res­pues­ta (Arman­do): Los abue­los son figu­ras insus­ti­tui­bles en el pro­ce­so de madu­ra­ción humano, ya que el cere­bro tar­da 25 años en madu­rar. La cla­ve está en rela­cio­nar­se con la niña a tra­vés del jue­go, incor­po­ran­do reglas den­tro de ese jue­go (por ejem­plo, que des­pués del jue­go se reco­ge). Si se obser­van con­duc­tas pro­ble­má­ti­cas apren­di­das en casa, lo ade­cua­do es hablar­lo direc­ta­men­te con los padres, sin asu­mir la auto­ri­dad que les corres­pon­de a ellos.

Pre­gun­ta (iPho­ne / Ada): ¿Cómo recu­pe­rar el víncu­lo con un hijo de 14 años cuan­do se reco­no­ce que la pri­me­ra infan­cia estu­vo mar­ca­da por fal­ta de habi­li­da­des emo­cio­na­les?

Res­pues­ta (Arman­do): Se pue­den hacer cosas en el pre­sen­te para pro­ce­sar el pasa­do. La reco­men­da­ción con­cre­ta es lle­var al hijo a un espa­cio infor­mal (como tomar un hela­do) para abrir una con­ver­sa­ción sobre lo que sien­te res­pec­to a lo vivi­do. Pedir per­dón con humil­dad y com­pro­me­ter­se a no repe­tir los erro­res es el camino de la sana­ción rela­cio­nal.

Pre­gun­ta (chat / Moto­ro­la): ¿Cómo com­pen­sar el tiem­po fue­ra de casa por tra­ba­jo con hijos ado­les­cen­tes que ya no quie­ren jugar ni salir?

Res­pues­ta (Arman­do): El ado­les­cen­te no quie­re jugar; quie­re saber qué se sien­te. El acer­ca­mien­to debe hacer­se a tra­vés de con­ver­sa­cio­nes bre­ves y refle­xi­vas, no ser­mo­nes. Com­par­tir un video, una fra­se o una refle­xión cor­ta abre el diá­lo­go. Lo fun­da­men­tal es la res­pon­sa­bi­li­za­ción pro­gre­si­va y la refle­xión sis­te­má­ti­ca com­pro­me­ti­da como ejes de la for­ma­ción ado­les­cen­te.

Tema 3: Equilibrio emocional, propósito de vida y familia feliz

El equi­li­brio emo­cio­nal en la fami­lia se logra cuan­do se apren­de a com­par­tir y com­pe­tir de mane­ra bene­fi­cio­sa: com­par­tien­do for­ta­le­zas y no caren­cias, y com­pi­tien­do como equi­po fren­te a los desa­fíos exter­nos, no entre los pro­pios miem­bros. La fami­lia feliz es la con­ju­ga­ción de cua­li­da­des, habi­li­da­des, valo­res, talen­tos para mane­jar las emo­cio­nes y esti­los para con­du­cir­las.

Arman­do Qui­roz Ada­me enfa­ti­zó que el bien­es­tar no lo otor­ga la pare­ja ni el entorno: cada per­so­na es res­pon­sa­ble de su pro­pia cali­dad de vida. Los bue­nos aman­tes lo son pri­me­ro con­si­go mis­mos, no por nar­ci­sis­mo, sino por res­pe­to y agra­do hacia uno mis­mo. Cuan­do dos per­so­nas en pro­ce­so de ple­ni­tud se encuen­tran, la rela­ción se enri­que­ce expo­nen­cial­men­te.

Se seña­ló tam­bién la impor­tan­cia de no invo­lu­crar a ter­ce­ros (fami­lia­res o ami­gos) en los con­flic­tos de pare­ja, ya que estos siem­pre toma­rán par­ti­do. La orien­ta­ción pro­fe­sio­nal cali­fi­ca­da es el recur­so ade­cua­do cuan­do los con­flic­tos supe­ran la capa­ci­dad de reso­lu­ción de la pare­ja. Final­men­te, se des­ta­có que el árbol genea­ló­gi­co tam­bién se poda: cuan­do una rela­ción fami­liar es tóxi­ca y no gene­ra fru­tos, es pre­fe­ri­ble esta­ble­cer lími­tes cla­ros para pre­ser­var la salud emo­cio­nal pro­pia.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Mar­co Eduar­do Murue­ta): ¿Qué pro­por­ción de la gen­te sabrá qué quie­re en la vida?

Res­pues­ta (Arman­do): Muchas per­so­nas viven a la deri­va, sin ruta ni timón, deján­do­se lle­var por la corrien­te. Sin un pro­pó­si­to cla­ro, se reac­cio­na impul­si­va­men­te en lugar de actuar con inten­ción. El pro­pó­si­to de vida (ser feliz y pro­duc­ti­vo) debe ante­ce­der al pro­yec­to de vida (el cómo lograr­lo). El Dalai Lama lla­ma a esto “egoís­mo inte­li­gen­te”: bus­car el pro­pio bien­es­tar de mane­ra que no ale­je de los demás, sino que per­mi­ta una con­tri­bu­ción genui­na.

Próximos pasos / Tareas

  • Prac­ti­car la “regla de oro” en las inter­ac­cio­nes coti­dia­nas: eva­luar si lo que se va a decir, hacer o pen­sar suma, mul­ti­pli­ca y resuel­ve, o si res­ta, divi­de y com­pli­ca.
  • Esta­ble­cer citas for­ma­les fue­ra del hogar con la pare­ja para abor­dar pen­dien­tes emo­cio­na­les de mane­ra regu­lar.
  • Ini­ciar con­ver­sa­cio­nes indi­vi­dua­les con cada hijo sobre lo que sien­ten, lo que pien­san y cómo resol­ver difi­cul­ta­des jun­tos.
  • Imple­men­tar la res­pon­sa­bi­li­za­ción pro­gre­si­va con los hijos des­de eda­des tem­pra­nas, asig­nan­do tareas acor­des a su desa­rro­llo.
  • Refle­xio­nar sobre el pro­pó­si­to de vida per­so­nal como base para actuar con mayor sen­sa­tez y equi­li­brio.
  • Estar aten­tos a la pró­xi­ma edi­ción de la Escue­la para Padres, coor­di­na­da por la maes­tra rosa­rio Mon­roy, cuya fecha será difun­di­da pró­xi­ma­men­te por Amap­si.

Recursos complementarios

  • Libros de Arman­do Qui­roz Ada­me (dis­po­ni­bles en for­ma­to digi­tal PDF o impre­so con envío por Fedex a tra­vés de su sitio web):
  • Padres exper­tos: Manual para la pare­ja en pro­ce­so de crian­za; inclu­ye orien­ta­cio­nes para no des­cui­dar el roman­ce y la fun­ción de pare­ja. Más de 10,000 ejem­pla­res ven­di­dos.
  • Adic­cio­nes: Manual para per­so­nas en pro­ce­so adic­ti­vo que desean dejar­lo; des­cri­be la per­so­na­li­dad del con­su­mi­dor y la dife­ren­cia entre un brin­dis social y la embria­guez pato­ló­gi­ca.
  • Adic­cio­nes y fami­lia: Cómo evi­tar que los hijos desa­rro­llen con­duc­tas adic­ti­vas; abor­da la adic­ción a sus­tan­cias, al tra­ba­jo, a las emo­cio­nes y la code­pen­den­cia.
  • Padres con­cien­cia: Obra aca­dé­mi­ca con refe­ren­cias biblio­grá­fi­cas; plan­tea que la ver­da­de­ra heren­cia que se deja a los hijos es el nivel de con­cien­cia.
  • Nudos men­ta­les y tela­ra­ñas emo­cio­na­les: Abor­da ideas nega­ti­vas y emo­cio­nes que blo­quean el desa­rro­llo per­so­nal, con 25 nudos, 25 tela­ra­ñas y sus res­pec­ti­vas solu­cio­nes.
  • Manual para ena­mo­rar­se inte­li­gen­te­men­te: Diri­gi­do a jóve­nes; orien­ta sobre cómo ele­gir pare­ja des­de la inte­li­gen­cia emo­cio­nal y no des­de la nece­si­dad de sanar heri­das.
  • Los trián­gu­los del amor: Basa­do en más de 40 años de expe­rien­cia clí­ni­ca; iden­ti­fi­ca 17 trián­gu­los que deben estar equi­li­bra­dos en una rela­ción de pare­ja.
  • Diez pasos para lograr la feli­ci­dad con ple­ni­tud: La feli­ci­dad como con­gruen­cia entre lo que se sien­te, pien­sa, dice y hace.
  • Guía para crear y con­ser­var la salud men­tal: Dis­tin­gue entre salud psi­co­ló­gi­ca (indi­vi­dual e inte­gral) y salud men­tal (colec­ti­va, pro­duc­to de la rela­ción con otros).
  • El ado­les­cen­te en cons­truc­ción: Abor­da la crian­za del ado­les­cen­te con la par­ti­ci­pa­ción de toda la fami­lia y la comu­ni­dad.
  • El buen amor y el amor del bueno: Des­cri­be las dis­tin­tas fór­mu­las amo­ro­sas en la rela­ción huma­na.
  • Sitio web: armandoquirozadame.com — adqui­si­ción de libros en for­ma­to digi­tal o impre­so.
  • Redes socia­les de Arman­do Qui­roz Ada­me:
  • Face­book: Arman­do Qui­roz Ada­me
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Fomento de la creatividad en la crianza — Psic. Mireya Roxana Tiburcio

Esta sesión for­mó par­te del pro­yec­to “Escue­la para Padres” y estu­vo con­du­ci­da por Rosa­rio Mon­roy, con la par­ti­ci­pa­ción de la Psic. Roxa­na Tibur­cio como ponen­te invi­ta­da. El tema cen­tral giró en torno al fomen­to de la crea­ti­vi­dad y las acti­vi­da­des artís­ti­cas en niños y fami­lias, así como el papel que jue­gan los padres como impul­so­res del talen­to y el bien­es­tar emo­cio­nal de sus hijos. La sesión abor­dó el impac­to de la tec­no­lo­gía en el desa­rro­llo crea­ti­vo infan­til y ofre­ció estra­te­gias prác­ti­cas para esti­mu­lar la ima­gi­na­ción en el entorno fami­liar.

Conceptos clave o teorías

  • Crea­ti­vi­dad como herra­mien­ta de bien­es­tar: La expre­sión artís­ti­ca y crea­ti­va se pre­sen­ta como un recur­so fun­da­men­tal para el equi­li­brio emo­cio­nal y la con­vi­ven­cia fami­liar.
  • Inme­dia­tez tec­no­ló­gi­ca: El uso exce­si­vo de dis­po­si­ti­vos digi­ta­les y pla­ta­for­mas de entre­te­ni­mien­to está modi­fi­can­do la capa­ci­dad de aten­ción y crea­ti­vi­dad de los niños, al prio­ri­zar el con­su­mo pasi­vo sobre la crea­ción acti­va.
  • Padres como caza­do­res de talen­tos: Los padres tie­nen el rol de iden­ti­fi­car y poten­ciar las habi­li­da­des crea­ti­vas de sus hijos, sin pola­ri­zar el arte fren­te a otras dis­ci­pli­nas como las cien­cias o la tec­no­lo­gía.
  • Prin­ci­pio de la pra­xis “haz lo que quie­ras”: Cono­cer­se a uno mis­mo y estar bien inter­na­men­te per­mi­te irra­diar bien­es­tar hacia la fami­lia y la comu­ni­dad.

Preguntas importantes planteadas

  • ¿Por qué los niños de hoy desa­rro­llan menos la capa­ci­dad crea­ti­va en com­pa­ra­ción con gene­ra­cio­nes ante­rio­res?
  • ¿Cómo pue­den los padres equi­li­brar el uso de la tec­no­lo­gía con el fomen­to de la crea­ti­vi­dad?
  • ¿Es posi­ble con­ju­gar el desa­rro­llo artís­ti­co con otras áreas del cono­ci­mien­to como la cien­cia y la tec­no­lo­gía?

Puntos clave y resumen de objetivos de aprendizaje

  • La crea­ti­vi­dad es una capa­ci­dad que pue­de desa­rro­llar­se y fomen­tar­se acti­va­men­te en el entorno fami­liar.
  • El jue­go libre, la narra­ción de cuen­tos y el dibu­jo com­par­ti­do son estra­te­gias sen­ci­llas y efec­ti­vas para esti­mu­lar la ima­gi­na­ción en niños.
  • El uso exce­si­vo de tec­no­lo­gía pasi­va (con­su­mo de videos, video­jue­gos des­car­ga­dos) limi­ta el desa­rro­llo crea­ti­vo si no se orien­ta hacia la crea­ción.
  • Los padres deben asu­mir un rol acti­vo como iden­ti­fi­ca­do­res y poten­cia­do­res de los talen­tos de sus hijos.
  • El arte y la crea­ti­vi­dad no son opues­tos a la cien­cia o la tec­no­lo­gía; pue­den y deben desa­rro­llar­se de mane­ra com­ple­men­ta­ria.
  • El bien­es­tar per­so­nal de los padres es la base para el bien­es­tar fami­liar y comu­ni­ta­rio.

Tema 1: Impacto de la tecnología en la creatividad infantil

En la sesión se ana­li­zó cómo los cam­bios en las con­di­cio­nes de vida actua­les han redu­ci­do los espa­cios tra­di­cio­na­les de jue­go libre e inven­ti­va en los niños. Ante­rior­men­te, los niños salían a la calle, impro­vi­sa­ban jue­gos con obje­tos coti­dia­nos y desa­rro­lla­ban su ima­gi­na­ción de for­ma espon­tá­nea. Hoy en día, el acce­so cons­tan­te a dis­po­si­ti­vos digi­ta­les, pla­ta­for­mas de strea­ming y video­jue­gos pre­con­fi­gu­ra­dos ha gene­ra­do una cul­tu­ra de inme­dia­tez en la que los niños con­su­men con­te­ni­do de for­ma pasi­va duran­te horas, sin nece­si­dad de crear ni ima­gi­nar.

Sin embar­go, se des­ta­có que la tec­no­lo­gía no debe ser sata­ni­za­da. Exis­ten apli­ca­cio­nes de dibu­jo y dise­ño de per­so­na­jes que sí fomen­tan la crea­ti­vi­dad. La cla­ve está en orien­tar a los niños hacia un uso acti­vo y crea­ti­vo de las herra­mien­tas digi­ta­les, en lugar de limi­tar­se al con­su­mo. La inte­li­gen­cia arti­fi­cial y otras tec­no­lo­gías pue­den ser recur­sos valio­sos si se uti­li­zan con un enfo­que crea­dor.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta: ¿Por qué los niños de hoy desa­rro­llan menos la crea­ti­vi­dad que hace años?

Res­pues­ta (Psic.): Las con­di­cio­nes de vida han cam­bia­do sig­ni­fi­ca­ti­va­men­te. Antes, los niños juga­ban en la calle e inven­ta­ban jue­gos con lo que tenían a la mano. Hoy, el acce­so ili­mi­ta­do a dis­po­si­ti­vos digi­ta­les y la cul­tu­ra de la inme­dia­tez han redu­ci­do los espa­cios para la ima­gi­na­ción libre. Ade­más, la diná­mi­ca fami­liar ha cam­bia­do, con menos tiem­po de jue­go com­par­ti­do entre padres e hijos.

Tema 2: Estrategias prácticas para fomentar la creatividad en familia

La ponen­te com­par­tió diver­sas téc­ni­cas sen­ci­llas y acce­si­bles para esti­mu­lar la crea­ti­vi­dad en el entorno fami­liar, apli­ca­bles tan­to con niños peque­ños como con ado­les­cen­tes e inclu­so en pare­ja:

  • Dibu­jo cola­bo­ra­ti­vo: Cada par­ti­ci­pan­te comien­za un dibu­jo en una hoja y, tras un tiem­po, inter­cam­bian las hojas para que el otro con­ti­núe. Al final, se obser­va el resul­ta­do con­jun­to y se comen­ta lo que cada uno apor­tó. Esta diná­mi­ca fomen­ta la con­vi­ven­cia, la crea­ti­vi­dad y la comu­ni­ca­ción.
  • Cuen­tos inven­ta­dos en cade­na: Un par­ti­ci­pan­te ini­cia una his­to­ria con ele­men­tos alea­to­rios (por ejem­plo, un pato y una piña) y el otro la con­ti­núa, aña­dien­do nue­vos ele­men­tos. Esta téc­ni­ca enri­que­ce la narra­ti­va, la estruc­tu­ra del rela­to y la ima­gi­na­ción.
  • Explo­ra­ción de talen­tos: Se invi­tó a los padres a obser­var las incli­na­cio­nes natu­ra­les de sus hijos (músi­ca, depor­te, artes plás­ti­cas) y a apo­yar su desa­rro­llo, evi­tan­do la ten­den­cia a prio­ri­zar úni­ca­men­te mate­rias aca­dé­mi­cas tra­di­cio­na­les.

Estas acti­vi­da­des, ade­más de esti­mu­lar la crea­ti­vi­dad, fun­cio­nan como herra­mien­tas de rela­ja­ción, cone­xión emo­cio­nal y “reini­cio” men­tal para toda la fami­lia.

Preguntas y respuestas relevantes

Comen­ta­rio del chat: Las nue­vas gene­ra­cio­nes de papás tam­bién fue­ron edu­ca­dos en una diná­mi­ca don­de el tra­ba­jo y los dis­po­si­ti­vos digi­ta­les tenían prio­ri­dad. Sin embar­go, muchos padres actua­les inten­tan com­pen­sar­lo dedi­can­do los fines de sema­na a acti­vi­da­des lúdi­cas con sus hijos, con la espe­ran­za de que esos momen­tos que­den en la memo­ria de ellos para cuan­do for­men sus pro­pias fami­lias.

Res­pues­ta (Psic.): Exac­ta­men­te. Los hijos se que­dan con esos peque­ños momen­tos com­par­ti­dos. A veces los padres se enfo­can tan­to en dar cosas mate­ria­les que olvi­dan que lo que más per­du­ra son las expe­rien­cias y los recuer­dos de con­vi­ven­cia.

Tema 3: El rol de los padres y el bienestar personal como base familiar

La ponen­te cerró la sesión con una refle­xión sobre la impor­tan­cia del auto­co­no­ci­mien­to y el bien­es­tar per­so­nal de los padres como pun­to de par­ti­da para el bien­es­tar fami­liar. Reto­man­do el prin­ci­pio de la pra­xis “haz lo que quie­ras”, seña­ló que cuan­do una per­so­na se cono­ce a sí mis­ma, iden­ti­fi­ca lo que le hace bien y actúa des­de ese esta­do de equi­li­brio, natu­ral­men­te bus­ca que quie­nes la rodean tam­bién estén bien: la pare­ja, los hijos, la comu­ni­dad.

Se enfa­ti­zó que fomen­tar el lado artís­ti­co y crea­ti­vo de los hijos no impli­ca des­cui­dar otras áreas del desa­rro­llo. Arte, cien­cia y tec­no­lo­gía pue­den con­ju­gar­se de mane­ra armó­ni­ca. Pola­ri­zar estas dis­ci­pli­nas es un error que limi­ta el poten­cial de los niños. Admi­rar la natu­ra­le­za, valo­rar al otro y cul­ti­var la sen­si­bi­li­dad son aspec­tos que, como huma­ni­dad, mere­cen mayor aten­ción y reco­no­ci­mien­to.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Rosa­rio): ¿Cómo pode­mos con­cluir esta sesión con un men­sa­je que los par­ti­ci­pan­tes pue­dan lle­var con­si­go?

Res­pues­ta (Psic.): El men­sa­je cen­tral es cono­cer­se a uno mis­mo, iden­ti­fi­car qué nos hace sen­tir bien y, des­de ese esta­do de equi­li­brio, irra­diar bien­es­tar hacia la fami­lia y la comu­ni­dad. Fomen­tar lo artís­ti­co y lo crea­ti­vo es una herra­mien­ta pode­ro­sa que debe­mos apren­der a explo­tar más. No se tra­ta de ele­gir entre el arte y otras dis­ci­pli­nas, sino de desa­rro­llar­las de for­ma com­ple­men­ta­ria, dejan­do siem­pre un gra­ni­to de are­na para hacer del mun­do un lugar mejor.

Próximos pasos y tareas

  • Asis­tir a la pró­xi­ma sesión de “Escue­la para Padres” el vier­nes 5 de junio a las 7:00 p.m., con la par­ti­ci­pa­ción del doc­tor Arman­do Qui­ro­sa Ada­me, quien abor­da­rá el tema “Padres cons­cien­tes, hijos sen­sa­tos”.
  • Invi­tar a más padres de fami­lia a unir­se al pro­yec­to, el cual se rea­li­za cada 15 días con un invi­ta­do espe­cia­lis­ta por sesión.

Recursos complementarios

NA

Violencias e infancias: reconocerla y tranformarla — Psic. Erick Jahyr Cardona Astudillo

Resumen general

Esta con­fe­ren­cia abor­dó el tema “Vio­len­cia e infan­cias: reco­no­cer­la y trans­for­mar­la”, pre­sen­ta­da por el psi­có­lo­go Erick Jahyr Car­do­na Astu­di­llo en el mar­co de la Escue­la para Padres de AMAPSI. La sesión se cen­tró en refle­xio­nar sobre las for­mas invi­si­bles de vio­len­cia que afec­tan a los niños en el con­tex­to mexi­cano actual, carac­te­ri­za­do por altos nive­les de con­flic­to y vio­len­cia social. Se explo­ró cómo los niños están inmer­sos en este con­tex­to, inter­pre­tan­do, vivien­do y muchas veces repro­du­cien­do la vio­len­cia que obser­van en la fami­lia, la escue­la, los medios de comu­ni­ca­ción y las redes socia­les. La pre­sen­ta­ción enfa­ti­zó la impor­tan­cia de reco­no­cer que la vio­len­cia no es solo agre­sión físi­ca, sino un fenó­meno com­ple­jo que afec­ta la inte­gri­dad psi­co­ló­gi­ca, sexual y moral de las per­so­nas.

Conceptos clave o teorías:

  • Vio­len­cia sim­bó­li­ca: Men­sa­jes y dis­cur­sos que impo­nen roles median­te este­reo­ti­pos y man­tie­nen rela­cio­nes de poder sin usar la fuer­za físi­ca
  • Vio­len­cia cul­tu­ral: Aspec­tos de la cul­tu­ra que jus­ti­fi­can o legi­ti­man la vio­len­cia direc­ta o estruc­tu­ral
  • Vio­len­cia ins­ti­tu­cio­nal: Cuan­do las ins­ti­tu­cio­nes ven al niño como un “obje­to de con­trol” y no como un suje­to de dere­chos
  • Vio­len­cia estruc­tu­ral: Des­igual­dad, pobre­za y fal­ta de opor­tu­ni­da­des que vio­len­tan el desa­rro­llo del niño
  • Vio­len­cia invi­si­ble: Actos u omi­sio­nes que no dejan hue­lla físi­ca pero lesio­nan la inte­gri­dad psi­co­emo­cio­nal
  • Trans­mi­sión de la vio­len­cia: Ver­ti­cal (de padres a hijos), hori­zon­tal (entre pares) y obli­cua (de la socie­dad y medios al niño)

Preguntas importantes planteadas:

  • ¿Por qué hablar de vio­len­cia en el con­tex­to de la infan­cia?
  • ¿Qué es real­men­te la vio­len­cia y cómo se mani­fies­ta en dife­ren­tes nive­les?
  • ¿Cómo se natu­ra­li­za la vio­len­cia en la vida dia­ria?
  • ¿Cómo dejar de natu­ra­li­zar la vio­len­cia sien­do que des­de la infan­cia se hace pre­sen­te?
  • ¿Cómo hacer para que los niños no jue­guen con armas o video­jue­gos vio­len­tos?
  • ¿Cuál es la dife­ren­cia entre ver a los niños como obje­tos ver­sus como suje­tos de dere­chos?

Puntos clave y resumen de objetivos de aprendizaje

  • La vio­len­cia en Méxi­co es un fenó­meno alta­men­te pre­va­len­te que afec­ta a los niños, quie­nes la viven, inter­pre­tan y pue­den repro­du­cir
  • La vio­len­cia no es solo agre­sión físi­ca; inclu­ye for­mas invi­si­bles como la vio­len­cia sim­bó­li­ca, cul­tu­ral, ins­ti­tu­cio­nal y estruc­tu­ral
  • Los niños están expues­tos a la vio­len­cia en tres espa­cios prin­ci­pa­les: la fami­lia, la escue­la y el entorno digi­tal
  • La vio­len­cia se apren­de a tra­vés de tres meca­nis­mos: trans­mi­sión ver­ti­cal (padres a hijos), hori­zon­tal (entre pares) y obli­cua (socie­dad y medios)
  • Los niños son suje­tos de dere­chos capa­ces de sen­tir, pen­sar y trans­for­mar su entorno, no obje­tos que deben ser con­tro­la­dos
  • La prin­ci­pal deman­da de los niños es ser escu­cha­dos y vali­da­dos en sus viven­cias coti­dia­nas
  • La vio­len­cia pue­de trans­for­mar­se median­te estra­te­gias como esta­ble­cer lími­tes con res­pe­to, escu­cha acti­va, vali­da­ción emo­cio­nal y expre­sión crea­ti­va
  • Según el Infor­me SIPINNA 2025, el 62% de los niños mexi­ca­nos ha expe­ri­men­ta­do algu­na for­ma de vio­len­cia psi­co­ló­gi­ca o sim­bó­li­ca

Tema 1: Contexto y tipos de violencia

El con­tex­to social en Méxi­co es alta­men­te con­flic­ti­vo y vio­len­to, con vio­len­cia visi­ble en las calles, fami­lias, escue­las y medios de comu­ni­ca­ción que trans­mi­ten esta reali­dad en tiem­po real. Los niños están inmer­sos en este con­tex­to al igual que los adul­tos, inter­pre­tan­do, escu­chan­do y vien­do la vio­len­cia cons­tan­te­men­te. Una de las prin­ci­pa­les con­se­cuen­cias de tan­ta expo­si­ción es la natu­ra­li­za­ción de la vio­len­cia, pen­sán­do­la como algo nor­mal mien­tras no afec­te a alguien cer­cano.

La vio­len­cia es un fenó­meno com­ple­jo con múl­ti­ples cau­sas y for­mas de expre­sión, con varios nive­les de ries­go y seve­ri­dad. El vio­len­tó­me­tro esco­lar repre­sen­ta visual­men­te este espec­tro, des­de bro­mas y enga­ños has­ta vio­len­cias que cons­ti­tu­yen deli­tos gra­ves. La vio­len­cia sim­bó­li­ca se mani­fies­ta en el len­gua­je y este­reo­ti­pos, como afir­mar que “los niños no deben llo­rar” o que “las niñas no pue­den prac­ti­car box”, limi­tan­do las posi­bi­li­da­des de desa­rro­llo. La vio­len­cia cul­tu­ral legi­ti­ma que unos ten­gan más dere­chos que otros a tra­vés de reli­gio­nes, ideo­lo­gías, arte y cien­cia, como la segre­ga­ción de géne­ro en carre­ras pro­fe­sio­na­les.

La vio­len­cia estruc­tu­ral per­mi­te la des­igual­dad y que algu­nas per­so­nas domi­nen sobre otras, mani­fes­tán­do­se en la pobre­za y el acce­so dife­ren­cia­do a edu­ca­ción, ingre­sos y jus­ti­cia. La vio­len­cia ins­ti­tu­cio­nal vie­ne des­de las ins­ti­tu­cio­nes y sus for­mas de hacer las cosas, vien­do al niño como un obje­to a con­tro­lar en lugar de una per­so­na con nece­si­da­des de jue­go, apren­di­za­je y expre­sión. Todos estos tipos de vio­len­cia inter­ac­túan entre sí for­man­do un sis­te­ma que sos­tie­ne el poder y el sta­tus quo de la socie­dad.

Preguntas y respuestas relevantes:

Pre­gun­ta: ¿Cómo dejar de natu­ra­li­zar la vio­len­cia, sien­do que des­de la infan­cia se hace pre­sen­te?

Res­pues­ta: Lo pri­me­ro es reco­no­cer­la median­te psi­co­edu­ca­ción, iden­ti­fi­can­do qué es la vio­len­cia y dón­de sur­ge. Des­pués hacer un ejer­ci­cio de auto­rre­fle­xión para reco­no­cer si uno está repro­du­cien­do o sien­do víc­ti­ma de vio­len­cia. Una vez reco­no­ci­da, ense­ñar­lo a los hijos para que iden­ti­fi­quen cuan­do algo los está las­ti­man­do y bus­car solu­cio­nes, inclu­yen­do hablar con maes­tros o direc­to­res cuan­do sea nece­sa­rio.

Tema 2: Espacios donde se presenta la violencia en la infancia

La vio­len­cia en la infan­cia se pre­sen­ta prin­ci­pal­men­te en tres espa­cios inter­co­nec­ta­dos. En el hogar, la vio­len­cia fami­liar pue­de ser físi­ca, emo­cio­nal, ver­bal o por negli­gen­cia, ejer­ci­da por padres o fami­lia­res, mani­fes­tán­do­se en gri­tos, cas­ti­gos físi­cos, indi­fe­ren­cia emo­cio­nal o aban­dono. Esto gene­ra en los niños baja auto­es­ti­ma, ansie­dad y difi­cul­tad para con­fiar en adul­tos.

En la escue­la, la vio­len­cia se da entre pares y por figu­ras de auto­ri­dad, inclu­yen­do aco­so esco­lar físi­co, ver­bal o emo­cio­nal, con mani­fes­ta­cio­nes como bur­las, ais­la­mien­to y abu­so de poder docen­te. Esto resul­ta en mie­do, retrai­mien­to, bajo ren­di­mien­to esco­lar y depre­sión. La escue­la sue­le ser el pri­mer espa­cio don­de se bus­ca poner lími­tes a los niños, y cuan­do estos lími­tes no se han esta­ble­ci­do en casa, pue­de ser una expe­rien­cia de shock para el niño que no ha apren­di­do a tole­rar la frus­tra­ción.

En el espa­cio digi­tal, la vio­len­cia sur­ge en redes socia­les, video­jue­gos y pla­ta­for­mas vir­tua­les, mani­fes­tán­do­se como cyber­bull­ying, insul­tos en línea, aco­so, expo­si­ción y mani­pu­la­ción. Esto gene­ra pér­di­da de iden­ti­dad, ais­la­mien­to, estrés y vul­ne­ra­bi­li­dad emo­cio­nal. Este espa­cio es par­ti­cu­lar­men­te pro­ble­má­ti­co por­que hay mucho ano­ni­ma­to, un gran flu­jo de per­so­nas con las que inter­ac­tuar y está poco regu­la­do. Estas tres for­mas de vio­len­cia cir­cu­lan e inter­ac­túan entre sí, con los niños expues­tos tan­to a sufrir­la como a repro­du­cir­la.

Preguntas y respuestas relevantes:

Pre­gun­ta: ¿Cómo hacer para que no jue­guen con armas cuan­do los jue­gos los pro­mue­ven?

Res­pues­ta: Más que prohi­bir el jue­go, hay que pen­sar qué está dicién­do­nos el niño con ese jue­go. En video­jue­gos vio­len­tos, el niño pue­de estar des­aho­gan­do agre­si­vi­dad sin nece­sa­ria­men­te que­rer come­ter esa vio­len­cia en la reali­dad. La dife­ren­cia está en cómo jue­ga: si inter­ac­túa con otros niños esta­ble­cien­do reglas con­sen­sua­das, o si sim­ple­men­te dis­pa­ra a otros sin su con­sen­ti­mien­to. No se tra­ta tan­to del jue­go sino de lo que el niño está repre­sen­tan­do a tra­vés de ese jue­go, lo cual requie­re acer­car­se, com­pren­der y dia­lo­gar con el niño.

Tema 3: Transmisión cultural de la violencia

La vio­len­cia se apren­de y trans­mi­te cul­tu­ral­men­te a tra­vés de tres meca­nis­mos prin­ci­pa­les. La trans­mi­sión ver­ti­cal ocu­rre de padres a hijos median­te iden­ti­fi­ca­ción y crian­za, no por­que los padres ense­ñen explí­ci­ta­men­te a ser vio­len­tos, sino a tra­vés de acti­tu­des, for­mas de ser y creen­cias arrai­ga­das sobre cómo deben com­por­tar­se hom­bres y muje­res. La fami­lia fun­cio­na como un micro­cos­mos don­de la vio­len­cia se repro­du­ce como meca­nis­mo de adap­ta­ción para sobre­vi­vir en entor­nos hos­ti­les.

La trans­mi­sión hori­zon­tal se da entre pares median­te códi­gos de per­te­nen­cia en el jue­go y la escue­la. Los niños apren­den de sus com­pa­ñe­ros sobre mode­los de com­por­ta­mien­to, com­par­tien­do expe­rien­cias que pue­den incluir vio­len­cia nor­ma­li­za­da. La trans­mi­sión obli­cua pro­vie­ne de la socie­dad y medios hacia el niño, a tra­vés de dis­cur­sos de éxi­to, con­su­mo y fuer­za. Las nar­co series, por ejem­plo, mues­tran mode­los de per­so­nas dedi­ca­das al nar­co­trá­fi­co casi como héroes, con poder, dine­ro y posi­bi­li­da­des, lle­van­do a los niños a iden­ti­fi­car­se con estos mode­los vio­len­tos.

Exis­te una cri­sis de iden­ti­fi­ca­ción actual don­de la fami­lia, la escue­la y las figu­ras de auto­ri­dad ya no son desea­bles para los niños. Ya no quie­ren ser como sus papás, poli­cías, bom­be­ros o maes­tros, sino como per­so­na­jes vio­len­tos de series o pro­ta­go­nis­tas que resuel­ven pro­ble­mas con fuer­za. Esta cri­sis refle­ja cómo los mode­los tra­di­cio­na­les han per­di­do rele­van­cia fren­te a repre­sen­ta­cio­nes mediá­ti­cas de poder basa­do en la vio­len­cia.

Tema 4: La mirada sobre los niños y estrategias de transformación

Cada cul­tu­ra defi­ne su infan­cia, pero en la cul­tu­ra occi­den­tal actual se ve al niño como un pro­yec­to a futu­ro, un adul­to en for­ma­ción, un peque­ño adul­to que toda­vía no es total­men­te adul­to. Esta visión tute­lar con­si­de­ra al niño como ino­cen­te, inge­nuo o una pági­na en blan­co que debe ser nor­ma­da para ser adul­to. Ver­los así impi­de ver­los como niños en su momen­to pre­sen­te, en el aquí y el aho­ra, cen­trán­do­se exce­si­va­men­te en el maña­na y des­cui­dan­do lo que nece­si­tan vivir como niños en la actua­li­dad.

La visión de auto­no­mía, en con­tras­te, reco­no­ce al niño como suje­to capaz de sen­tir, pen­sar, deci­dir y trans­for­mar su entorno, siem­pre con­si­de­ran­do que los adul­tos son res­pon­sa­bles de su bien­es­tar. Según el Con­se­jo Nacio­nal de 2022, solo el 25% de los niños mexi­ca­nos sien­te que los adul­tos los escu­chan real­men­te. La prin­ci­pal deman­da de los niños es ser escu­cha­dos y vali­da­dos en sus viven­cias coti­dia­nas, pero muchas veces los adul­tos no escu­chan lo que dice el niño sino lo que ellos como adul­tos pue­den enten­der o quie­ren escu­char.

Para trans­for­mar la vio­len­cia, se pro­po­nen varias estra­te­gias. Esta­ble­cer lími­tes que no sean muros que sepa­ran sino vallas de segu­ri­dad que pro­te­gen, dife­ren­cian­do entre auto­ri­ta­ris­mo basa­do en mie­do y auto­ri­dad basa­da en res­pe­to. Los lími­tes son el anda­mia­je para vivir en socie­dad, expli­can­do al niño por qué hay momen­tos para jugar y otros para apren­der. La escu­cha acti­va impli­ca com­pren­der des­de la pers­pec­ti­va del niño, vali­dar sus emo­cio­nes sin mini­mi­zar sus expe­rien­cias. Nom­brar la vio­len­cia ayu­da a iden­ti­fi­car lo que due­le, poner en pala­bras y cues­tio­nar mar­cos que repro­du­cen la vio­len­cia. La expre­sión a tra­vés de la crea­ti­vi­dad median­te dibu­jo, jue­go y cuen­to per­mi­te a los niños expre­sar y trans­for­mar la vio­len­cia. Final­men­te, la cons­truc­ción colec­ti­va en gru­pos y espa­cios de diá­lo­go per­mi­te que los niños desa­rro­llen nue­vos sig­ni­fi­ca­dos y for­mas de con­vi­ven­cia.

Preguntas y respuestas relevantes:

Comen­ta­rio de par­ti­ci­pan­te: Muchas gra­cias por esta infor­ma­ción que nos hace recor­dar lo impor­tan­te que es escu­char a nues­tros niños y guiar­los acer­ca de la vio­len­cia.

Comen­ta­rio de par­ti­ci­pan­te: Pri­me­ra­men­te feli­ci­tar por tan intere­san­te plá­ti­ca, me que­do refle­xio­nan­do y ponien­do en prác­ti­ca la obser­va­ción, la escu­cha y el diá­lo­go para cono­cer cómo pien­san y sien­ten los niños. Esta plá­ti­ca es una mag­ní­fi­ca opor­tu­ni­dad para guiar­los en esta moder­ni­dad para que los niños vivan lo más ale­ja­dos de la vio­len­cia y no ser víc­ti­mas y mucho menos vic­ti­ma­rios.

Próximos pasos accionables / tareas

  • Dia­lo­gar cons­tan­te­men­te con los niños, no solo con pala­bras sino par­ti­ci­pan­do en sus jue­gos y dibu­jos
  • Prac­ti­car la obser­va­ción, escu­cha acti­va y diá­lo­go para cono­cer cómo pien­san y sien­ten los niños
  • Hacer un ejer­ci­cio de auto­rre­fle­xión para reco­no­cer si se está repro­du­cien­do o sien­do víc­ti­ma de vio­len­cia
  • Esta­ble­cer lími­tes con expli­ca­cio­nes cla­ras, dife­ren­cian­do entre auto­ri­ta­ris­mo y auto­ri­dad basa­da en res­pe­to
  • Vali­dar las emo­cio­nes de los niños sin mini­mi­zar sus expe­rien­cias
  • Ayu­dar a los niños a iden­ti­fi­car y nom­brar la vio­len­cia que expe­ri­men­tan o repro­du­cen
  • Asis­tir a la pró­xi­ma sesión de Escue­la para Padres el vier­nes 22 de mayo a las 7:00 PM con la psi­có­lo­ga Mire­ya Roxa­na Tibur­cio de la Cruz sobre el tema “Fomen­to de la crea­ti­vi­dad en la crian­za”

Recursos suplementarios

  • La gra­ba­ción de esta con­fe­ren­cia esta­rá dis­po­ni­ble en You­Tu­be, Face­book y la pági­na de AMAPSI para vol­ver a escu­char o com­par­tir
  • Se uti­li­zó un vio­len­tó­me­tro esco­lar como herra­mien­ta visual para repre­sen­tar los dife­ren­tes nive­les de vio­len­cia
  • Pre­sen­ta­ción con dia­po­si­ti­vas que inclu­yen con­cep­tos cla­ve, esta­dís­ti­cas del Infor­me SIPINNA 2025 y del Con­se­jo Nacio­nal de 2022