Dr. Marco Eduardo Murueta Reyes (UNAM Iztacala, Amapsi)
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Muchas personas tienen dificultad para detectar y expresar sus emociones e ideas, o para actuar como desean, debido a la manera en que fueron educados por sus padres, sus maestros y por la historia de sus interacciones sociales. Esa inhibición les genera inseguridad, sentimientos de inferioridad, insatisfacción y frustración. Generalmente dicen o hacen lo que creen que los demás esperan o consideran adecuado, lo cual frecuentemente los hace víctimas de la manipulación o el chantaje. De manera complementaria, otras personas continuamente se mantienen en una actitud defensiva o francamente agresiva, lo que también altera sus relaciones los demás. Esto produce sentimientos de soledad que aumentan el grado de tensión emocional. Pocos son quienes desarrollan de manera natural la capacidad para expresar directamente y en forma oportuna y correcta, lo cual juega un papel clave para el éxito en la vida y el sentimiento de estabilidad y satisfacción personal.

¿Qué es asertividad?

Asertividad es la habilidad para actuar o expresar las ideas y sentimientos propios de manera adecuada, es decir, en forma serena, sin manifestar ansiedad o agresividad ante una o más personas.

¿Por qué es importante la asertividad?

Porque es una manera de ser que permite la satisfacción personal al atacar las cosas que generan angustia o inconformidad y promover la realización de deseos y el establecimiento de relaciones positivas con los demás.

Dos formas de asertividad
  1. Asertividad de aprobación: cuando se expresa el agrado, el acuerdo o la conformidad con lo que los demás hacen o respecto a las cosas que se perciben en el ambiente o en las personas.
  2. Asertividad de rechazo: cuando se expresan los sentimientos de desagrado, desacuerdo o inconformidad con la conducta o las ideas de otra persona o acerca de determinadas situaciones.
Principios de la asertividad
  1. Autoestima. La asertividad implica defender siempre los derechos propios sin agresividad y considerándolos tan importantes como los de las demás personas.
  2. Persistencia. Insistir en lo que se piensa o desea, sin enojarse o apenarse debido a que otros piensen diferente.
  3. Aceptación de elogios y críticas razonables. Escuchar el punto de vista de los demás, ya sean elogios o críticas, con la actitud serena para aprovechar en beneficio propio los elementos razonables.
  4. Proposición de alternativas: Considerando los tres puntos anteriores, cuando no haya un acuerdo inicial buscar creativamente una posibilidad adecuada para conciliar diferentes intereses y formas de pensar.
Para poner en práctica la asertividad a partir de hoy:
  1. Externa los sentimientos de una forma espontánea. Por ejemplo: “Me siento feliz” “Te quiero mucho”, “Eres un buen amigo”, “Tu presencia me es grata”, “No es la orden que pedí”, “No me hable de esa forma”. Contraejemplo: Quedarse callado, titubear o mostrase agresivo.
  2. Acompaña tus frases con expresiones corporales adecuadas. Muestra la emoción en la cara y con ademanes cuando sea apropiado. Por ejemplo, manifiesta serenidad y seguridad al hacer algún reclamo justo; puedes sonreír cuando haces un comentario positivo.
  3. Contradice directamente. Cuando estés en desacuerdo con alguien contradícelo directamente de manera razonable. Por ejemplo: “Particularmente en ese punto no estoy de acuerdo”, “Tengo un punto de vista diferente al respecto”. Contraejemplo: “Como usted diga”, “es verdad”.
  4. Utiliza en lo posible la palabra “Yo”. Cada persona habla en términos de lo que piensa, siente o desea, independientemente del criterio de otros. Por ejemplo: “Yo pienso que esa idea es equivocada”. Contra ejemplo: “La gente dice...”, “parece que...”.
  5. Reconoce, acepta y goza los elogios que recibas. Por ejemplo: sonreír y expresar estar de acuerdo. Contra ejemplo: “No es verdad...”, “No me diga eso...”, “Favor que usted me hace. . .”
  6. Pregunta por qué y opina. No te limites a escuchar durante una conversación.
  7. Mira a los ojos cuando te dirijas a cualquier persona.
  8. Valora tus opiniones: No te sientas obligado a obtener la aprobación de los demás. No busques necesariamente el respaldo de otros y ten confianza en tus propios argumentos. Expresarte es ya muy valioso.
  9. Procura siempre hacer y lograr lo que realmente deseas. Ejemplo: proponer actividades o lugares que resulten agradables o interesantes, no te dejes llevar fácilmente por lo que otros proponen cuando no es algo que tú realmente desees.

A partir de hoy expresa con seguridad tus sentimientos de agrado y desagrado de manera libre y correcta, sin agresividad y sin temor. Actúa siempre en congruencia contigo mismo, sin depender de otros. Con ello lograrás una mejoría progresiva en tus relaciones con los demás, así como una sensación de satisfacción que te impulsará en la realización de tus aspiraciones.